¿Por qué nadie me frenó la esquizofrenia?

Es un continuo goteo lo que pasa con estos enfermos neurológicos de Esquizofrenia, y la ignorancia en que viven inmersas sus familias. Son pocos casos los que llegan a un desenlace mortal, pero narices, siempre hay que tomar medidas de seguridad, ante un enfermo que no se medica y la mayoría está en el inicio de su enfermedad, en estos casos siguen obedeciendo las órdenes bizarras de la esquizofrenia que son del tipo: “o los matas a todos o mátate tú mismo”, son de tal calibre los diálogos interiores que tienen (el inner speech), que muy pocas veces son expresadas por el enfermo debido al miedo a recibir servicios hoteleros, junto con una inyección depot de manera inmediata.

061

Un esquizofrénico de verdad es para entendernos un Zombi, una persona poseída por algo sea el Toxoplasma Gondii o cualquier otra causa, unas veces están poseídas al 100%, cumplen las órdenes a rajatabla y otras tienen fuertes luchas interiores, donde no obedecen las órdenes y pasan a ser depresivos crónicos o lo que llaman los síntomas negativos de la esquizofrenia o si hay disidencia y lucha, entonces obedecen parcialmente y son etiquetados con una gran variedad de trastornos de personalidad, mientras que si obedecen a rajatabla las órdenes serían lo que llaman los síntomas positivos de la enfermedad, pero recordemos lo que llegan a expresar no es ni la sombra de lo que les pasa.

Sus padres se presentaron el 7 de diciembre de 2009 ante el entonces juez de tutelas de Santander, Antonio F.-D. Iban muy nerviosos y portaban un informe del psiquiatra habitual de Jesús. El doctor prescribía la necesidad de internarle con urgencia en psiquiatría del hospital Marqués de Valdecilla. No era para menos. Pocos días antes le había dado una paliza a su padre (y fueron varias). Y empezaba a acumular denuncias de algunos ancianos de la zona a los que, inopinadamente, había golpeado. La enfermedad venía de lejos, pero tomaba la medicación y nunca había dado problemas. Un chico normal. Hasta que, según la familia, dejó el tratamiento (unos dos meses antes de la tragedia) con autorización del psiquiatra. Sin las pastillas se notaba eufórico, conversador, ágil, hacía deporte… Y quería sentir una vida más normal.

En este caso, está más claro que el agua la medicación antipsicótica, le ha agravado paradójicamente su enfermedad, porque para el que no lo sepa los medicamentos antipsicóticos pueden producir psicosis y aparente agravamiento de síntomas psicóticos, y porqué, pues muy sencillo si la teoría más aceptada de la esquizofrenia es que los receptores dopaminérgicos están más sensibilizados de lo normal a la dopamina basal, si tu taponas esos receptores durante un tiempo, se van a sensibilizar mucho más, y al retirar la medicación esos receptores responderían a la dopamina basal de forma mucho más enérgica, provocando en consecuencia unas alucinaciones más persistentes y eso es lo que ha pasado en este caso, es lo que se llama psicosis tardía a consecuencia de la toma de neurolépticos.

Pero empezó a fabricar en su mente enemigos irreales. Y cuanto más próximos, más odio. Sin motivo. Tras dejar la medicación, convirtió el chalé en el que convivía con sus padres (enclavado en el monte y rodeado de árboles y prados) en un infierno. Pronto vino la paliza a su padre, y golpes a ancianos (“no me gustan los mayores”, decía). Provistos del informe médico, acudieron al juez de guardia, que les remitió a su colega de Primera Instancia número 11, el que en Santander se encarga de tutelar a quienes no se gobiernan a sí mismos.

El juez entendió que la agresión paterna no era un asunto tan grave. Y envío al matrimonio al 061 para que fueran ellos los que actuaran. Se toparon con la irracionalidad. El coordinador del 061 comunicó a Guillermina (está grabado y consta en el sumario) que, para internar involuntariamente a Jesús, debían conseguir una orden del juez. “No, no, el juez nada; si estuvimos directamente hablando con él, y nos dijo que no, que ellos no ingresan a nadie (…) que tiene que hacerlo el 061 y luego él ratifica”, replicaba la madre. El diálogo es una antología de la impotencia de una madre que acude a un sitio y desde este la mandan a otro y desde este otro al mismo, y así sucesivamente. Los padres volvieron a casa desolados. No sabían qué hacer. El juez los había mandado al 061 y el 061 al juez.

Días después, en la madrugada del 20 de diciembre de 2009, la esquizofrenia se apoderó por completo de Jesús. Eran las dos de la madrugada. Y Jesús se cegó “con quien más había querido en el mundo; eran inseparables: mi padre”, cuenta Beatriz, la hermana mayor. Asió un cuchillo, entró en el dormitorio de sus padres y acuchillo a su progenitor. Guillermina se interpuso y resultó herida. “Mi madre me llamó sobre las tres y media de la madrugada, y me dijo que estaba en el hospital de Valdecilla. Cuando llegué, no sabía que mi padre estaba muerto…”, recuerda Beatriz.

El magistrado que rehusó internarle fue luego ingresado en otro psiquiátrico

Semanas después su hermano sería trasladado al psiquiátrico de Alicante. El padre fue incinerado en medio de un fuerte dolor vecinal: Guillermina es muy querida y conocida por haber sido durante muchos años la practicante de la zona. Durante los dos meses siguientes al crimen, Jesús estuvo como “en una nube”. No se acordaba de nada. Su madre y hermanas eran un mar de dudas. ¿Cómo reaccionaría si le visitaban? ¿Le daría una nueva crisis? Cuando le visitaron era una persona normal. Coherente. Y era consciente de lo que había hecho. Ahora sí se toma la medicación y está considerado un interno modélico. Solo quiere ayudar a los demás internos.

http://politica.elpais.com/politica/2013/10/18/actualidad/1382120158_849637.html

Solo hay que leer esto para constatar como se pasan la pelota entre el servicio de urgencias y el juzgado, debido al analfabetismo mutuo que se profesan. Hay dos modos de internamiento involuntario para empezar, el urgente y el ordinario y solo se diferencian en que el juez ratifica el internamiento involuntario por informes médicos a posteriori en el urgente o el ordinario que el juez actúa a priori, y toma la decisión prácticamente por informes médicos que lo dictaminen, el juez sólo autoriza. Por lo tanto se necesita orden judicial para internar a una persona NO, la policía necesita una orden judicial para detener una persona NO, por eso en los dos con un plazo máximo de 72 horas se debe de poner en conocimiento del juez que ratifique el internamiento/encarcelamiento o se deje libre al internado/detenido .

Lo que han hecho en este caso es pasarse la pelota, y los dos se han inhibido mutuamente. El servicio de urgencias ha pasado como de la mierda, porque saben que en estos casos tienen que acudir con policía y llevarlo con agresiones mutuas, o que el enfermo haga una obra teatral y simule una estabilidad mental sorprendente, acompañado con medio frasco de colonia en la cabeza y un par de duchas.

Pero vamos a ver si todo el mundo sabe que es un desastre todo ese mundo. El que tiene que tomar medidas es la familia que vive con el “Zombi”, a los demás se la sopla completamente tanto al médico irresponsable que le retira la medicación desconociendo el efecto rebote que se da conocido como Psicosis Tardía, como unos jueces que no tienen ni idea de medicina, no están acostumbrados a doblar el lomo (trabajar) ni asumir responsabilidades.

Primero si el paciente está en la fase que obedece las órdenes a rajatabla.

  • Lo primero es retirar todos los objetos punzantes o peligrosos de la casa, sustituir la cubertería metálica por una de plástico.
  • Poner un pestillo en el dormitorio, ¿tanto cuesta poner un simple pestillo?
  • Si puede adquirir un antipsicótico depot on line, unas jeringuillas intramusculares desechables para su aplicación en la nalga-deltoide, pues ya no hace falta que reciba un internamiento en un hospital que no es un hospital, el tratamiento ya lo está tomando en casa.
  • Aprender defensa personal. Estos enfermos aunque no sean de constitución fuerte, en su enfermedad presentan Sansonismo (fuerza descomunal, impropia en estado normal).

***

luis-miguel-briz

Luis Miguel Briz Torrico, mató a su familia “en defensa propia” y luego se fue de putas.

Luis Miguel Briz Torrico, de 34 años, ha declarado durante algo más de dos horas en el juzgado de Dos Hermanas y ha manifestado, según las mismas fuentes, que mató a su familia “en defensa propia” porque le “querían matar”.

De acuerdo con las investigaciones policiales, Luis pudo haber sorprendido a sus padres, Donato Briz y Ángela Torrico, y a su hermana Inmaculada mientras dormían. Y fue en la cama donde fueron cosidos a puñaladas y degollados hasta la muerte. Según la reconstrucción de los hechos llevada a cabo por la Policía, el presunto asesino pudo comenzar a cumplir su “mandato de Dios”, como declaró ante el juez, acabando primero con la vida de su hermana.

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/03/03/andalucia_sevilla/1362306003.html

Según fuentes de la investigación, desde septiembre de 2012 Briz Torrico acudía o mandaba periódicamente a los juzgados cartas en las que denunciaba que sus familiares querían matarlo y le hacían la vida imposible.

Esta manía persecutoria es uno de los síntomas claros de la esquizofrenia y posiblemente se mostrara en Luis Miguel Briz Torrico después de un largo periodo de descompensación. Esto podría indicar que el tiempo que llevaba sin tomarse la medicación era aún mayor, posiblemente superior a un año.

http://www.diariodesevilla.es/article/doshermanas/1473932/parricida/llevaba/menos/seis/meses/sin/tomar/su/medicacion.html

Pero nada la gente, sigue igual sin ni puñetera idea, si tu hijo se ha convertido en un zombi y ha recibido órdenes de matar, matará a toda su familia sin pestañear y luego se irá de putas sin problemas como en el caso de otro esquizofrénico de Sevilla que se paseaba por los juzgados denunciando a su familia por malos tratos como pedro por su casa, hasta que llegó el día que se cumplió lo inevitable y nadie movió un dedo, y por supuesto que en ese mundo psiquiátrico-judicial todos se tapan entre ellos y nadie asume responsabilidad alguna más que los presos modélicos de Foncalent y Sevilla II.

Por cierto que en este caso tiene guasa porque el juez que no autorizó su internamiento, fue internado involuntariamente más tarde por trastorno psíquico (la noticia no dice qué tipo de trastorno) y está incapacitado laboralmente, ya solo faltaba que el psiquiatra fuera otro loco para redondear la historia.

Anuncios

2 Respuestas a “¿Por qué nadie me frenó la esquizofrenia?

  1. Pingback: Patrones de Esquizofrenia y Peligrosidad | Psiquiatría NET·

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s