Psiquiatra detenido por falso testimonio

REGIONALES – CRíMENES DE LESA HUMANIDAD EN LA REGIóN – 26.08.2008

Psiquiatra detenido por falso testimonio
Se trata de Raúl López Proumen, quien en 1977 fue destinado a La Escuelita.

Además de reconocer la existencia del centro clandestino, afirmó que había asistido a una mujer detenida que estaba embarazada.

Neuquén > El médico psiquiatra Raúl López Proumen fue detenido ayer por presunto falso testimonio luego de su declaración en la primera jornada de testigos.
Durante su exposición López Proumen reconoció la existencia del centro clandestino de detención La Escuelita y aseguró que en ese sitio asistió a una mujer detenida que estaba embarazada.
Estas declaraciones fueron hechas en el juicio donde se investiga la actuación de ocho represores en la provincia durante la última dictadura militar.
Al finalizar la audiencia, a pedido del querellante Gustavo Olivera, y con el apoyo de las demás querellas y de la Fiscalía, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal del Neuquén resolvió detener a López Proumen por un presunto falso testimonio durante su declaración.
Además, el Tribunal ordenó extraer copias de las partes pertinentes de la declaración.
López Proumen fue médico militar y trabajó en el Ejército desde 1976 hasta 1980. Según sus declaraciones, en 1977 fue destinado al Batallón Militar donde funcionó La Escuelita.
“Me llaman de la guardia para decirme que tenía que atender a una persona que estaba detenida. Me dicen que tengo que dirigirme hacia la luz para la cual tuve que atravesar varios alambres”, expuso el médico sin poder recordar la fecha exacta del episodio.
En su relato, López Proumen explicó que tuvo que caminar hacia el fondo del Batallón hasta que una “voz de alto” lo interrogó para saber quién era. “Soy el médico de turno”, contestó.
“Yo no veía a mis interlocutores, me dicen que había una persona que estaba ahí adentro”, continuó el médico quien expresó que esos oficiales le dijeron que no hable delante de la detenida.
“Me encontré con una mujer embarazada que estaba sentada en una silla y con los ojos vendados. Le tomé el pulso, y la mano, como tratando de darle un poco de tranquilidad. No tenía mucho para hacer”, contó el psiquiatra.
El médico admitió que no le comentó a nadie el suceso y tampoco realizó ninguna denuncia.
Ante la pregunta de una de las querellas sobre cuál era su contacto con La Escuelita, López Proumen dijo que ese había sido el primero, “si bien el lugar se veía desde el batallón, siempre parecía como abandonado”, opinó.

Contradicción
La contradicción que marcó Olivera por la cual finalmente el Tribunal decidió detener al testigo, fue cuando se refirió a la entrada y salida de vehículos del Batallón, especialmente de automóviles Falcón de color verde.
López Proumen afirmó durante su declaración de ayer haber visto estos autos ingresar en el batallón pero dijo no saber dónde iban.
Sin dudar el querellante le recordó al testigo que en su declaración del año pasado en la etapa de instrucción había asegurado que las personas que viajaban en los Falcón verdes eran de Inteligencia y que iban hacia La Escuelita.
El médico consideró “perturbadora” la experiencia relatada con esa mujer y “fuera de sus tareas habituales”.
En ese instante un grito desde el público estalló en la sala: “¡Sacate la capucha!”.
Durante un esfuerzo de memoria, López Proumen, recordó que la mujer que atendió en La Escuelita tendría entre 25 y 35 años, unos cinco meses de embarazo, de tez blanca, cabello castaño y recogido.
El psiquiatra que se desempeña actualmente en el Poder Judicial salió de la sala pasadas las 21 horas y esposado.

“No hizo nada como hombre
ni como médico”
“Este hombre no puede ser parte del Poder Judicial, es un torturador”, aseveró ayer el secretario general del Sindicato de Trabajadores Judiciales de Neuquén (SEJUN), Edgardo Cherbavaz.
El gremialista explicó que impulsarán medidas para que el médico psiquiatra Raúl López Proumen sea retirado del Poder Judicial ya que “no hizo nada ni como hombre, ni médico, ni militar”.

Cherbavaz explicó que si bien desde el sindicato tenían algún dato sobre la actuación durante la dictadura militar de esta persona, esperaron hasta escuchar su declaración «en donde todo quedó claro”.
El psiquiatra se desempeña desde hace cinco años, como jefe de Gabinete Interdisciplinario del Poder Judicial.

Segundo día de testimonios

Neuquén > En la segunda jornada de declaraciones se presentará hoy la dirigente de la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos, Adriana Calvo, quien testificará con la ayuda de un power point que ya está aprobado por el Tribunal Oral Federal.
Se esperaba también la declaración del ex titular de la SIDE, Juan Bautista Yofre, y Heriberto Auel quienes le notificaron al Tribunal que no podrán asistir.
Yofre se excusó por “problemas económicos” y Auel propuso que le tomaran declaración en su domicilio “por su elevada edad”.
La defensa, quien había solicitado estos testimonios, propuso insistir con los mismos.
Por la tarde, se espera que declaren el médico psiquiatra Diego Zunino, el médico militar Osvaldo Del Río y el militar Carlos Cerioni.

Del profesional al represor

Neuquén > El médico y testigo Fernando Leonfanti comentó que conoció al imputado Hilarión de la Pas Sosa, de quien afirmó tener dos imágenes. La primera como médico con el cual compartía guardias y la segunda como militar capaz de «humillar»a subalternos.
«El Proceso de Reorganización Nacional se ha propuesto eliminar de la administración pública a todos los delincuentes. Doctor, su función es descubrir en este grupo cuáles son delincuentes», relató Leonfanti que le dijo de la Pas Sosa durante su presentación como jefe de zona.
Remarcó la prepotencia del imputado cuando lo conoció como militar y relató episodios en donde intentó demostrarla.
Luego llegó el turno de la declaración del ex juez federal Rodolfo Rivarola, quien instruyó la causa en 1986.
Rivarola remarcó la coincidencia que encontró entre todos los testigos a quienes había tomado declaración.
«Me llamó mucho la atención la semejanza del procedimiento que las víctimas narraban. Se repetían las formas de detención, a dónde los llevaban, cómo los trataban, la forma que disponían de ellos. Como si siguieran un manual», expresó Rivarola.

Fotografías
Además, señaló el testimonio del fotógrafo Miguel Suñer quien había reconocido que su tarea era fotografiar a los detenidos en La Escuelita para luego realizar una especie de legajo con cada uno. Calificó de fundamental este testimonio.
Recordó que los testigos le dijeron que en la Policía Federal también los torturaron.
Rivarola comentó que durante su actuación realizó un viaje a Paso Córdova ya que Suñer le había comentado que escuchó que ahí habrían desaparecidos enterrados. El viaje fue sin éxito.

Fuente: http://www.lmneuquen.com.ar/noticias/2008/8/26/2964.php

***
Sobreseyeron al médico López Proumen
Lo habían acusado de falso testimonio en el juicio de “La Escuelita”

NEUQUÉN (AN).- El médico Ignacio Raúl López Proumen fue sobreseído de la causa que se le abrió por falso testimonio, por una presunta contradicción en su declaración en el juicio a los militares que finalmente fueron condenados por delitos de lesa humanidad durante la dictadura militar. La jueza federal Margarita Gudiño de Argüelles entendió que no incurrió en tal delito y marcó errores del Tribunal Oral Federal que dispuso su detención.

Al margen del punto de conflicto, López Proumen relató en el juicio cómo había atendido a una mujer, embarazada y vendada, en el centro de detención “La Escuelita” que funcionó en el cuartel de la Ruta 22. Admitió que nunca se ocupó de saber cuál fue el destino de esa víctima y dijo que no había informado el hecho a sus superiores.

El pedido de procesamiento lo había hecho el abogado Gustavo Olivera, subrogante del fiscal federal José María Darquier. Había sido Olivera, quien actuó como defensor en el juicio oral, junto a otros defensores, el que había planteado la acusación a López Proumen el día de su declaración.

El tema contradictorio que motivó la causa de falso testimonio, fue que ante el juez de instrucción López Proumen dijo que había visto a un Ford Falcon, con personal de Inteligencia del Ejército, vestido de civil, dirigiéndose a “La Escuelita”. En el juicio dijo que no recordaba esa declaración. En su fundamento la jueza sostuvo que “no surge de ninguna de las manifestaciones del imputado que conociera la discordancia entre lo que expone y que considera la verdad. Por el contrario, manifiesta claramente no recordar lo dicho en la anterior declaración quedando en consecuencia desdibujada la voluntad del mismo de querer expresar lo no verdadero”.

Agregó que en esas circunstancias el tribunal “debe leerle la declaración anterior para refrescar la memoria del testigo… pero la Cámara no le leyó nada”.

Indica que por el contrario el tribunal permitió que el testigo siguiera declarando “en forma confusa, porque confusa era la forma en que se requería el testimonio y confuso era el ambiente que rodeaba al declarante, dado que el caso que se trataba era de grave afectación social”.

López Proumen actuaba con el grado de teniente en la Sexta Brigada cuando ocurrieron los hechos. Declaró que ese hecho lo perturbó, que sus amigos le habían advertido que en el cuartel pasan cosas irregulares, pero nunca denunció ese episodio.

http://www1.rionegro.com.ar/diario/2009/04/26/1240715899220.php

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