LOS JUECES: NI TONTOS NI GENIOS

Colombia
Publicación eltiempo.com
Sección Justicia
Fecha de publicación 1 de mayo de 1993
Autor CAMILO CHAPARRO

Un duro pronunciamiento contra los jueces y magistrados del país formuló ayer la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia. Así, les dijo que no pueden administrar justicia caprichosamente y amparados en tesis jurídicas contrarias a la ley y a los elementos probatorios. Además, les exigió claridad, hilo conductor, raciocinio, análisis y sólida argumentación en la redacción de las sentencias judiciales.

La corporación dijo que el administrador de justicia no puede aparecer como un tonto de capirote a quien debe explicársele aún lo más elemental . , pero tampoco como un ser con atributos sobrehumanos.

Para la Corte, el juez debe ser una persona con acopio de conocimientos propios de su profesión y función , que lo constituya en un ser con virtudes suficientes de ciencia y conciencia para manejar los problemas de su especialidad, entender y hacerse entender de quienes ante él se presentan en demanda de justicia .

Estas apreciaciones de la Corte fueron planteadas ayer con base en una ponencia del magistrado Gustavo Gómez Velásquez, en la que la corporación fijó pautas sobre la función de los administradores de justicia.

El fallo del máximo tribunal de la justicia ordinaria dice que a la hora de redactar sus sentencias los jueces y magistrados no pueden apartarse de los mandatos del Código de Procedimiento Penal (CPP).

Cuando se pierde la orientación y claridad en el manejo del asunto judicial, indudablemente que la decisión tiene que resultar comprometida en su estructura y fines. El juzgador que carece de este dominio es dócil presa de un manejo incorrecto del lenguaje y del raciocinio , aseguró la Corte.

Los hechos Las tesis de la Sala fueron expuestas al decidir sobre un fallo proferido por el Tribunal Superior de Ibagué.

Los hechos en cuestión se remontan al 3 de diciembre de 1989, cuando dos sicarios asesinaron a bala a una campesina de 61 años de edad en la vereda El Tambo (Tolima) Los hombres, Miguel Antonio Hurtado, autor material y Ferney Callejas Orjuela, cómplice, fueron contratados por Hugo Lino Reina Gómez, vecino de la víctima.

Reina ordenó la muerte de su vecina porque las gallinas y reses de ésta pasaban a ocupar sus predios.

Hurtado y Callejas, que ingirieron licor antes del crimen, confesaron su participación en el homicidio y revelaron que Reina les había ofrecido 20.000 pesos por liquidar a Carmen Rosa Gómez, pero de ese dinero solo les dio mil pesos.

El Juzgado 39 de Instrucción Criminal de Ibagué condenó a Reina a 16 años de cárcel. A los otros dos sindicados los sentenció a seis meses de internado en un sanatorio, porque supuestamente realizaron el homicidio bajo trastorno mental provocado por el alcohol.

La tesis del juez contradijo todos los exámenes de Medicina Legal, que afirmaban que los dos hombres eran conscientes de lo que estaban haciendo el día del crimen.

La condena a seis meses no se cumplió porque el mismo juez ordenó la liberación de los implicados, con el argumento de que los implicados padecían serios trastornos.

El fallo fue apelado ante el Tribunal Superior de Ibagué por los abogados de Reina. La Sala Penal de esa corporación revisó la sentencia y luego de considerar que el juez se equivocó, aumentó las condenas.

Lo primero que queda es sabor a desconcierto y asombro por la forma tan alegre, perfuctoria y equivocada como el juez resolvió este caso, haciendo peligrosas y especulativas maniobras hermenéuticas, que comprometen el valor, el sano y racional efecto de la acumulación probatoria , dijo el Tribunal.

Así, la corporación confirmó la condena de 16 años para Reina y aumentó a 10 años y 8 meses la sentencia para Hurtado y a cinco años y cuatro meses la de Callejas.

Esa decisión del Tribunal tolimense fue refutado otra vez vez por los abogados de Hurtado y Callejas, que argumentaron que esa corporación no podía aumentar las penas de sus defendidos porque éstos no habían apelado la decisión de primera instancia.

En su fallo definitivo, la Corte acogió esos argumentos, pero sostuvo que lo verdaderamente grave del proceso fue la decisión adoptada por el juez de Instrucción Criminal de Ibagué, que contrariando todos los hechos produjo un fallo sin sustentación jurídica seria.

Por eso la corporación anuló todo el proceso y ordenó la detención inmediata de los sindicados, a la vez que solicitó investigación disciplinaria contra el juez.

Con todo y esto, el juez condenó a los tres implicados; a Reina como autor mediato; a Hurtado como autor material de conducta típica y antijurídica; y a Callejas como cómplice, incurriendo de esta manera en una contradicción absoluta e inexplicable, que hace de la sentencia un escrito ininteligible , aseguró la Corte.

Para demostrar las contradicciones del juez, la Sala Penal dijo: No obstante afirmar en la parte motiva que la inimputabilidad del autor material y su cómplice se debió a trastorno mental transitorio, les impuso medida de seguridad, y aduciendo la misma razón de ser transitorio, acto seguido dispuso que la misma no se les aplicara, mecanismo también extraño, incomprensible y ajeno al estatuto procedimental colombiano .

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