La Psiquiatría y la Religión

Me tocan las narices este tipo de noticias que quieren hacer creer al público lego que la psiquiatría y religión son dos mundos ajenos y contrapuestos uno supuestamente racional y otro irracional o uno científico y otro mágico, para entrar en materia:

Un total de 55 especialistas en psiquiatría y teología de universidades de distintas partes del mundo han aunado esfuerzos para dar a luz a un nuevo libro que, bajo el título de Religion and Psychiatry: Beyond Boundaries (“Religión y psiquiatría: más allá de las fronteras”), pretende ayudar a los profesionales de la psiquiatría a entender la diversidad religiosa de sus pacientes con el fin de poder ejercer mejor sus funciones.

Esta diversidad no es más que el reflejo de la diversidad religiosa de la sociedad actual, explican en el prólogo del libro sus editores: Peter Verhagen, de la World Psychiatric Association (WPA); Herman M. Van Praag, de la Universidad de Utrecht; Juan José López-Ibor, de la Universidad Complutense de Madrid; John Cox, de la Universidad de Gloucestershire, en el Reino Unido y Driss Moussaoui, de la Universidad Ibn Rushd de Marruecos.

Según ellos, la frontera entre las creencias religiosas y la práctica de la psiquiatría son cada vez más sutiles. La razón: vivimos en un mundo globalizado, donde hay diversos tipos de fe y culturas, y en el que los psiquiatras deben tener en cuenta, a la hora de tratar a sus pacientes, que las creencias religiosas de éstos condicionarán sus síntomas y, también, su conformidad o no con los tratamientos que se les encomienden.

Condicionamientos culturales

La religión y la espiritualidad se encuentran actualmente muy activas y conforman los valores culturales y las aspiraciones tanto de psiquiatras como de pacientes. También la ausencia de identificación con una fe en particular supone ciertos condicionamientos culturales, señalan los autores.

La religión es vivida hoy día con gran pasión por muchas personas de todas partes del mundo. Esta pasión puede ir a favor de sus propias creencias religiosas o en contra de otras religiones o creencias.

Por otro lado, hay personas que no se sienten en absoluto religiosas. Cualquiera de estas opciones posibles representa una parte de lo que cada individuo es, por lo que resulta esencial para los psiquiatras comprender y relacionarse con sus pacientes en este terreno.

Y es que los pacientes, creyentes o no creyentes, llevan sus convicciones a la relación entre paciente y doctor, por lo que el desafío de los profesionales de la salud mental, cualquiera que sea su cosmovisión personal, es desarrollar y afinar su vocabulario, para poder comprender lo que las personas a las que atienden tratan de comunicarles, se afirma en el libro según Eurekalert.

Revisión a diversos niveles

“Religion and Psychiatry: Beyond Boundaries” pretende, por tanto, servir a los profesionales de la salud mental como herramienta para la comprensión de la importancia de la religión y de la espiritualidad en el bienestar mental de los pacientes.

Según informa su editora, la World Psychiatric Association (WPA), este libro tiene como objetivo explorar la conexión entre psiquiatría y religión a diversos niveles, desde el básico de la práctica clínica cotidiana hasta el nivel más conceptual.

El libro incluye aspectos fenomenológicos, epidemiológicos, datos de investigación, modelos explicativos y teorías.

Revisa asimismo el desarrollo del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM) (“Manual estadístico y de diagnóstico de los trastornos mentales”, publicado en Estados Unidos como medio de consulta sobre las enfermedades mentales para los profesionales de la salud mental), y la importancia que en este manual se da a la religión y a la espiritualidad dentro del marco de la salud mental.

Por otra parte, el libro también dedica un espacio a analizar los últimos descubrimientos científicos sobre las bases neurológicas de las experiencias religiosas y describe programas que han incorporado las diversas tradiciones espirituales y religiosas para mejorar la práctica psiquiátrica.

“Religion and Psychiatry” describe asimismo la relación entre la psiquiatría y las principales religiones del mundo. Una crítica en español a este mismo libro ha sido publicada recientemente en Aletheia.

También la psicología

Ésta es la primera vez que se reúne un número tan extenso de psiquiatras, psicólogos y teólogos de diversas partes del planeta, de religiones muy distintas y de entornos espirituales variados para trabajar juntos para producir un libro que aborde estos importantes temas, señala la WPA.

Anteriormente, se había contemplado esta misma problemática desde la psicología. En concreto, un profesor de psicología de la Kent State University, de Estados Unidos, llamado E. Thomas Dowd coeditó en 2007 un libro titulado “The Psychologies in Religion: Working with the Religious Client”, en el que se señalaba que, hoy día, nuestra sociedad tiene una diversidad religiosa mayor que nunca, por lo que resulta de gran importancia para los profesionales de la salud mental comprender las afiliaciones religiosas de sus pacientes.

Según declaraciones de Dowd recogidas por Eurekalert entonces, es necesario que los psicólogos (como media mucho menos religiosos que la población general) cuenten con una mayor comprensión de las creencias religiosas de sus pacientes, con el fin de que puedan desarrollar mejor su labor con ellos.

Fuente

Un artículo en réplica a este en que crítica la dualidad alma-cerebro y la ignorancia de las ciencias cognitivas de la religión que hacen gala los psiquiatras que han escrito el libro

Recientemente la Organización Mundial de Psiquiatría publica un libro, un tanto peculiar en el desarrollo de su contenido, titulado “Psychiatry and Religión: Beyond Boudaries“. Titulo que me pareció más bien oscuro, pero seguramente con la buena intención de enfatizar la necesidad de entablar puentes entre psiquiatría, religión y espiritualidad.  Sin embargo, la sensación es que algunos de los autores (55 psiquiatras en total) van precisamente más allá de sus límites,  es decir, de un análisis meramente pragmático o utilitario, derivando frecuentemente en sesgos y apasionamientos personales.  Posiblemente una de las razones que explica la confusión conceptual es la no familiaridad con la investigación derivada de las Ciencias Cognitivas de la Religión, y que por otro lado parece extrañamente seguir sobreviviendo en ella un poco del dualismo “alma”/cuerpo, tan importante en los origenes de la psiquiatría.  En la introducción se comenta:

La psiquiatría del siglo XX, que fue fundamentalmente un período ateo (godless) para la misma, no fue en ventaja del paciente psiquiátrico. La religión puede ser considerada como una característica normal de la personalidad y no puede ser descartada por los psiquiatras, sean cuales fuesen sus propias ideas alrededor de la religiosidad. La totalidad de la alma/psique pertenece después de todo a su esfera de trabajo.

Resulta confusa la elección de palabras para describir el campo de competencia de la psiquiatría. El alma es un concepto metafísico y aunque históricamente ha definido la psiquiatría no puede ser tomado seriamente como objeto epistémico de estudio.  Lo que se estudia son comportamientos o fenómenos mentales concretos,  y que en el tema que nos ocupa estos a veces se engloban bajo el término de “espiritualidad”.  Más confuso aún es implicar que la “totalidad” es de alguna forma la suma de la psique más la espiritualidad/religiosidad.

Si bien es cierto que la psiquiatría moderna concede que la vida “espiritual” puede ser un aliado terapéutico (con sus excepciones), la religión siempre ha sido en realidad un exponente importante para la evaluación y atención de pacientes con desordenes mentales.  Lo cierto es que los psiquiatras actuales pertenecen al subgrupo de médicos con los mayores porcentajes de ateísmo (17%)  y a pesar de ello son los médicos que menos reparos tienen en abordar la vida religiosa/espiritual de sus pacientes.   Por lo anterior resulta extraño que en el capítulo de introducción Peter J. Verhagen hable de un supuesto “período ateo” para la psiquiatría:

Por un largo período de tiempo la psiquiatría no se había percatado del hecho de que una más o menos silenciosa antipatía hacia la religión influenciaba de manera fundamental su práctica y forma de pensar, aún en sistemas clasificatorios tales como el DSM. Aunque Freud es frecuentemente mencionado como el padre de esta postura anti-religiosa, sus raíces van aún más atrás. ¿Que acaso no fue la psiquiatría, de acuerdo a la bien conocida hagiografía [en clara alusión a Philippe Pinel], que liberó a aquellas pobres criaturas vivientes, que habían sido capturadas por tantos años, encadenadas, como un triunfo del cuidado humano y el humanismo? La historia real fue un poco diferente. En las sociedades occidentales Dios fue remplazado por la naturaleza,  y para finales del siglo dieciocho los médicos conocedores del orden natural, incluida la estructura del cuerpo, pudieron remplazar al sacerdote que reclamaba su autoridad en nombre de Dios. El inicio de la psiquiatría es una ilustración de este desarrollo. La religión va perdiendo su posición dominante, y el médico convirtiéndose en el nuevo guía en la vida,  con autoridad científica y moral.

La psiquiatría no es el único campo del haber científico en donde la religión ha perdido su posición dominante.  Si acaso, junto con las Ciencias Cognitivas de la Religión, ha convertido el estudio de la moralidad, la consciencia o el libre alberdrío, en campos legítimos de teorización e investigación.  Pienso que sería más equilibrado decir que la ciencia en general ha pasado por períodos de conflicto con la religión, dificultando la acreditación pública de los logros científicos. Freud asimilaba la religión a una forma de neurosis, más sin embargo otros psicoanalistas de su época (ej. Carlos Gustavo Jung) eran hombres profundamente creyentes.

La impresión es que la psiquiatría ha llegado tardíamente, y con pocas herramientas ideológicas, a la revolución iniciada hace unos 16 años por las Ciencias Cognitivas de la Religión. A manera de ilustración tomemos otro párrafo del libro:

La investigación reciente ha revelado cambios concomitantes de la función cerebral con las experiencias religiosas y espirituales. Esto es todo menos sorprendente. Las experiencias de cualesquier naturaleza suceden sobre la activación de circuitos cerebrales. Los ateos han tomado los datos neuroteológicos como el triunfo final de su punto de vista: la religiosidad es un estado cerebral, nada más. Esto es un error. Las necesidades religiosas se originan en un nivel psicológico. Como analogía: los sentimientos estéticos son hechos posibles por el cerebro, pero no son causado por el cerebro sino por los estímulos externos. Los datos Neuro-teológicos muestran que el hombre tiene la capacidad de concebir un ámbito trascedente y comunicarse con él. Estos datos no significan en absoluto un golpe de muerte a las ideas deísticas. Y aunque el “punto Dios” o “el gen Dios” ha sido descubierto, no se pueden extraer conclusiones de ningún tipo sobre la existencia de Dios, que la afirmación de que Dios existe no tiene sentido. Solo significa que tenemos que argumentar en otro nivel del conocimiento a favor o en contra de la existencia de Dios. En conexión a este tipo de razonamiento se puede decir mucho más del cerebro, alma, el Yo o la libertad.

Si algo ha quedado firmemente establecido por las Ciencias Cognitivas de la Religión es que las “necesidades religiosas”,  al igual que cualquier otro aspecto de la conducta, se originan tanto a nivel de circuitería cerebral (influenciada por genética y ambiente) como de necesidades y determinantes psicológicos.  Ciertamente ni la religión ni la sensibilidad estética son causadas exclusivamente por el cerebro, para la conducta y mente invariablemente existen polideterminismos, sin embargo es obvio que el cerebro tiene mucho que decir para explicar la sensibilidad estética. Toda esta confusión conceptual recuerda fuertemente el sesgo dualista.

Por otro lado los autores parecen tener dificultad para diferenciar lo que son las creencias “deísticas” y “teísticas”. El avance científico en el estudio de la religión tienen cosas muy distintas que decir según se hable del Dios Personal (ideas teísticas) o el Dios Aristotélico (ideas deísticas). Es de esperar que la creencia en el Dios antropomorfo/personal sea cuestionada en mayor grado por las Ciencias Cognitivas de la Religión.  Eso no quiere decir que el psiquiatra que sea deísta, agnóstico o ateo, trate de desvirtuar las creencias teísticas de sus pacientes, estén o no estén al servicio de la salud mental de su cliente. Otro cosa muy diferente es la evolución ideológica que el psiquiatra pueda tener gracias al conocimiento científico en el campo de la religiosidad.

Por último, resulta desinformada la afirmación que el “gen Dios” y el “punto Dios” han sido descubiertos. Nadie en el campo de las Ciencias Cognitivas de la Religión se atrevería a insinuar nada tan temerario.  No creo tampoco que haya que llevar a “otro nivel”  la argumentación sobre la existencia o inexistencia de Dios.  Si bien muchos científicos defienden el punto de vista de que no se puede probar un negativo (la inexistencia de Dios), la ciencia puede aportar elementos de investigación que apoyan o rechazan la existencia de una inteligencia sobrenatural (ej. el efecto de la oración, la posible existencia de milagros, afirmaciones creacionistas del diseño inteligente tales como la “complejidad irreducible“).

Una aportación que me pareció de interés, por el Dr. Herman M. van Praag, fue la categorización de la creencia y descreencia en anormal y anormal (según el criterio estadístico) y patológica y no patología (según el criterio funcional de salud).  De acuerdo al criterio estadístico, ciertas formas de descreencia (hipo-religiosidad),  en particular el agnosticismo, pueden ser en algunas sociedades catalogadas como variantes normales (ej. Europa, China). Coincido con el Dr. Praag en que el ateísmo suele ser estadísticamente anormal, tanto el ateísmo “no patológico” como el ateísmo que él denomina “patológico”.  En relación a este último comenta que:

El límite entre el ateísmo patológicamente borderline y el francamente anormal es alcanzado, y fácilmente cruzado, cuando el ateo se “prende” en fuego y empieza a propagar sus creencias y, un paso más allá, empieza a considerar la creencia religiosa como un peligro, un mal que tiene que ser combatido con dedicación. En este caso, la descreencia se convierte de un punto de vista en una convicción, una verdadera fe, tan irracional y emocionalmente movida, y tan rígida como su contraparte, i.e. la hiper-religiosidad patológica. El sentido de la relatividad del punto de vista personal se pierde. Asumen una validez general. Los demás tienen que ser ganados a la causa y la crítica es contestada con un impaciente desdén.

Si el ateísmo viene a formar parte integral de un sistema político, habremos llegado a una zona de peligro, física y psicológicamente. La intolerancia, la opresión, y la persecución son inminentes. Las manifestaciones religiosas serán consideradas como tabúes: las ideas religiosas, la veneración pública de lo sagrado, la formación de ministros. El Clero debe ser perseguido, los templos de Dios cerrados, los seminarios disueltos. Las ideas religiosas son consideradas como herejía. Esto sucedió en la Unión Soviética. Muchos sufrieron, muchos fueron asesinados. En China comunista la inquisición atea aún está activa. Los adherentes al Falun Gong, por ejemplo, un grupo meditativo con principios ideológicos, no son tolerados y son internados en instituciones psiquiátricas, una continuación de la tradición Soviética. Estos son sin duda excesos patológicos de la descreencia religiosa.

A pesar de que se percibe en el capítulo del Dr. Praag de donde se extrajo lo anterior una cierta animadversión, e incluso prejuicio, hacia el ateísmo es evidente que las formas sociopatológicas de descreencia han existido. Sería sin embargo más exacto decir que las creencias pueden tornarse rígidamente patológicas cuando existen factores sociales que promueven dogmatismos de cualquier clase.  En todo caso lo anterior pertenece al campo de la psicopatología de la creencia, no del ateísmo o el teísmo.

Igualmente coincido con los comentarios de Dick F. Swaab y Wilma T. P. Verwei, en relación a que la normalidad o anormalidad del ateísmo va a depender del grupo de estudio:

En 1996 un cuestionario entre los científicos Americanos reveló que el porcentaje de creyentes religiosos era mucho más bajo, el 39%. Entre la crema de la Academia Nacional de las Ciencias de los Estados Unidos solo el 7% creía en Dios, y difícilmente encontramos creyentes entre los premio Nobel

Claro, nuevamente estos dos autores, ahora sesgados hacia el ateísmo, omiten la distinción entre deísmo, panteísmo y teísmo. Algunas de estas estadísticas interrogan sobre la creencia en el Dios Personal/Antropomorfo y se olvidan de aquellos científicos que se suscriben a la creencia en el Dios de Spinoza/Einsteniano (panteísmo) o el Aristotélico (Deísmo).  Es posible que muchos de estos científicos no sean religiosos pero sí “espirituales”.

Las categorías diagnósticas del DSM IV (Manual Estadístico Diagnóstico para los desordenes mentales) , y a partir del 2012 DSM V,  reflejan el creciente interés de la psiquiatría en la religiosidad de sus pacientes.  La categoría DSM IV (V62.89) habla de ciertos ejemplos de problemas religiosos o espirituales, tales como “pérdida o dudas de las creencias religiosas” , “conversión a una nueva fe” o el  “cuestionamiento de valores espirituales que no son necesariamente parte de una religión”. Las nuevas categorías propuestas para la próxima clasificación DSM V, dentro del rubro de problemas “espirituales”,  parecen por el contrario demasiado amplias y expuestas a nuevos abusos nosológicos: experiencias místicas, rapto por alienígenas, experiencia cercana a la muerte, experiencias de posesión.  La categoría para problemas religiosos ha sido ampliada para incluir: cambios de membrecías, prácticas y creencias (incluida la conversión religiosa), movimientos religiosos nuevos y cultos, relaciones con enfermedades terminales o que amenazan la vida. En resumen se propone que la nueva categoría V62.89 sea modificada para incluir:

Esta categoría puede ser usada cuando el foco de atención clínica es un problema espiritual o religioso. Ejemplos de problemas religiosos incluyen la pérdida o el cuestionamiento de la fe, cambios de membrecías, practicas y creencias (incluida la conversión), Nuevos Movimientos Religiosos y cultos, enfermedades que amenazan la vida o enfermedades terminales. Ejemplos de problemas espirituales incluyen a las experiencias místicas, varias experiencias psíquicas, experiencias de abducción alienígena, meditación y experiencias espirituales relacionadas a ciertas prácticas. Las experiencias de posesión y cuestionamiento de valores espirituales no necesariamente está relacionada a la iglesia o a la religión organizada.

Sin embargo, y precisamente para evitar los sesgos y prejuicios en la valoración psiquiatrica, es preciso (y nada simple) tener presente:

  1. Criterios para diferenciar las experiencias religiosas o espirituales intensas de la psicopatología.
  2. Que la categoría diagnóstica referente a problemas religiosos y/o espirituales pudiera ser en ciertos casos más apropiada para entender al paciente que los tradicionales diagnósticos psiquiátricos.
  3. La religión y la espiritualidad pueden ser importantes para comprender la evolución de los desordenes mentales. Religión y espiritualidad tanto pueden mejorar la evolución clínica (ej. en depresiones o adicciones) como complicar aún más el cuadro clínico (ej. en ciertas obsesiones o psicosis).
  4. El impacto de la cultura sobre la presentación de la enfermedad mental está frecuentemente mediado por la religión y espiritualidad.

El libro inicia en el prefacio afirmando que “los límites entre creencia religiosa y práctica psiquiátrica se están tornando crecientemente porosos”. Sin embargo, la membrana porosa debe ser idealmente siempre “semipermeable”, es decir que el psiquiatra no debe traspasar ciertos límites. Por ejemplo, es discutible que sea apropiado que el médico rece con su paciente, aún y cuando coincidan las creencias religiosas/espirituales.  Puesto que la postura del psiquiatra es meramenta pragmática debe limitarse a valorar si en el caso concreto las creencias religiosas/espirituales de su paciente son de ayuda o un obstáculo a la recuperación clínica. Después de todo las ilusiones positivas y efecto placebo siempre han sido aliados de la buena prácitca médica,  ¿por qué no lo habrían de ser las creencias religiosas y espirituales?

Fuente

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Dos artículos escritos uno el primero que no dice básicamente nada más que una separación ficticia de la psiquiatría y la religión como ya vimos en el post “Los psiquiatras son los menos religiosos de los médicos” que no es cierta como veremos más adelante y el segundo que analiza con detalle los problemas de la religiosidad y la psicopatología .

En el segundo artículo el autor psiquiatra crítica la dualidad alma-cerebro no dice lo mismo de la dualidad mente-cerebro, y lo dice fracamente que la anormalidad o normalidad es por estadística (y se queda tan ancho) un ateo es un anormal en una sociedad religiosa y viceversa, para bordar el rizo explica que la patología es ir más allá de ser un mero receptor pasivo y se entra de lleno en el terreno de la patología psiquiátrica con prácticas activas como el activismo o el proselitismo pone como ejemplo la persecución a la secta Falun Gong en China que han acabado en psiquiátricos sus activistas lo ve como problema religioso no se le pasa por la cabeza que es un problema psiquiátrico (no hay más ciego que el que no quiera ver) que impide la libertad religiosa aparte de la religión del estado apoyada por la psiquiatría.

Unas cuestiones perogrullescas con un calado enorme y objeto de preocupación para la psiquiatría que es tan ciega que estos mismos problemas religiosos son punto por punto aplicables a la misma disciplina psiquiátrica. El estudio de la religión es un estudio de la misma psiquiatría.

El intríngulis de la cuestión para la psiquiatría es diferenciar las creencias religiosas perniciosas de las saludables, como el efecto placebo de ciertas prácticas religiosas siendo el efecto placebo el término número uno de las prácticas psicofarmacológicas y psicoterapéuticas.

Este blog enorme tiene varios artículos que tratan parcialmente sobre psiquiatría y religión como términos idénticos y los voy a mencionar aquí para que el lector de la web comprenda el enorme problema mental de la psiquiatría y los psiquiatras que tratan la religión y sus profetas, orates y acólitos como algo ajeno a su mundo nada más lejos de la verdad. La misma preocupación la tienen los pastores de diferentes credos sobre la religión psiquiátrica y sus acólitos que intentan que todo el mundo se haga de la religión psiquiátrica, para ellos simplemente son la competencia. No los ven como algo racional saben que son de su mismo mundo y las mismas críticas que los psiquiatras hacen a la religión son usadas contra los psiquiatras sin cambiar ni una coma.

Ahí está la explicación de porqué los psiquiatras son los menos religiosos de los médicos porque ya tienen su propia religión la psiquiatría, sino serían politeístas. Los psiquiatras serían los sumos sacerdotes y los psicólogos serían los monaguillos el resto de población el rebaño a adoctrinar. En el mundo de la intangibilidad el psiquiatra es el chamán supremo.

El  efecto pernicioso de dicha religión es una peste psiquiátrica que azota el mundo, la peste iatrogénica de la psiquiatría, pero los chamanes psiquiátricos pasarían a ser orates del credo mayoritario (si pasaran a ser minoría) sin mayores problemas ya que el discurso metodológico-discursivo de la psiquiatría es idéntico al religioso, ¿se descubrirá alguna vez si el cerebro psiquiátrico tiene alguna diferencia con el cerebro religioso? se activan las mismas regiones cerebrales o circuitos neurológicos con el efecto placebo de los ISRS o la terapia psicoanalítica, como el chamán que eructa sobre la faz del enfermo como remedio curativo-placebo, hermanos siameses la psiquiatría y la religión.

POSTS de estos hermanos siameses

Drapetomanía

Término que significa literalmente no hacer la voluntad de Dios.

“Es desconocida para nuestras autoridades médicas, aunque su síntoma, la huída del trabajo, es bien conocida para nuestros plantadores y supervisores… […] La causa, en la mayoría de los casos, que induce al Negro a escapar de su deber, es una enfermedad mental como cualquier otra, y mucho más curable por regla general. [Esta práctica] puede ser casi completamente prevenida, incluso aunque se coloque a los esclavos en la frontera de un estado libre, a tiro de piedra de los abolicionistas. Si el hombre blanco intenta oponerse a la voluntad de Dios, tratando de hacer del negro algo más que un “humilde siervo” […] intentando elevarlo a su mismo nivel, o poniéndose en igualdad ante el negro; o si abusa del poder que le ha dado Dios sobre él, siendo cruel o castigándolo con fiereza […] el negro huirá; pero si lo mantiene en la posición que aprendemos de las Escrituras, esto es, la posición de sumisión; y si su maestro o supervisor es amable y atento en sus cuidados, sin condescendencia, y al mismo tiempo se preocupa de sus necesidades físicas, y le protege de abusos, el negro estará a su servicio, y no podrá huir.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/07/06/drapetomania/

Estigmas

Dysaethesia Aethiopica

Fue una[1] enfermedad psiquiátrica descrita por el médico americano Samuel A. Cartwright en 1851, que propuso una teoría para la causa de la pereza entre los esclavos. Hoy, dysaethesia aethiopica se considera un ejemplo de pseudociencia, [2] y parte de la estructura del racismo científico. [3]

Encontradas exclusivamente entre la población negra, dysaethesia aethiopica – “llamado por expertos’ rascado ‘” – se caracteriza por la falta de sensibilidad parcial de la piel y ” siendo habitual que las facultades intelectuales, se asemejen a una persona medio dormida.” [4] Otros Síntomas incluían “lesiones del cuerpo detectable a la observación médica, que están siempre presentes y suficiente para tener en cuenta los síntomas”. [5] [6] Cartwright señaló que la existencia de dysaethesia aethiopica fue “claramente establecido por la forma más directa y positiva el Testimonio “, pero otros médicos no lo habían advertido, porque su” atención no [ha] sido suficientemente dirigidas a los males de la raza negra. “[4]

Vanessa Jackson ha señalado que las lesiones son un síntoma de dysaethesia aethiopica y “el siempre ingenioso Dr Cartwright determinó que la flagelación … podría curar este trastorno. Por supuesto, uno se pregunta si los azotes no son la causa de las’ lesiones’ que confirman el diagnóstico. “[9]

Según Cartwright, tras el “curso del tratamiento” el esclavo “tiene mirada agradecida y esta agradecido de que el hombre blanco le obligue a saber cual es su lugar subordinado… ha restaurado su sensación y disipado la bruma que ensombreció su intelecto.” [8]

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/07/07/la-psiquiatria-ayer-2/

Diezmo

Luego tenemos, naturalmente, la faceta financiera. James Montgomery Boice comenta: «De modo que en nuestros tiempos tenemos el fenómeno singular de gente que pagan a otras personas para que les escuchen, que es de lo que tratan las profesiones de psiquiatría, psicología y consejería. La consejería es un negocio millonario en dólares. Pero la realidad es que en la inmensa mayoría de los casos no se trata de que los consejeros orienten o aconsejen a sus consultantes. Básicamente, todo lo que hacen es escuchar. Se les paga para hacer lo que en tiempos pasados otras personas hacían voluntariamente.»

Cuando una señora se quejó de que en veinte años de acudir a un psicólogo no había recibido ayuda, una amiga le preguntó: «¿Has ido alguna vez a la iglesia en busca de ayuda?»

«No. Todo lo que la iglesia quiere es tu dinero.»

«¿Cuanto le has pagado al psicólogo?»

«Le he pagado 60 dólares a la semana durante estos veinte años, y esto con un salario mensual de 2400 dólares.»

Sesenta dólares por semana ascienden a 240 dólares al mes. La décima parte de sus ingresos. Estaba pagándole el diezmo a su consejero, pero no estaba dispuesto a diezmar para la iglesia. Y admitió que no había mejorado nada por ello.

Rollo May, una voz líder en la profesión desde sus comienzos a principios de la década de 1950, lamentaba que la psicoterapia hubiera sucumbido al afán de lucro y a las «añagazas». «La psicoterapia,» dice él, «se ha convertido en un negocio donde tienes clientes y ganas dinero.» Muchos que practican esta profesión afirman que para ser eficaz, el tratamiento debe constituir un sacrificio económico para el «paciente». Éste no lo respetaría si fuera una ganga. No hay para extrañarse de los chistes que hace la gente: Un neurótico es uno que construye castillos en el aire. Un psicótico es quien vive en ellos. Un terapeuta es el que cobra el alquiler.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/05/15/psiquiatria-su-relacion-con-la-religion/

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2009/11/05/dr-eduard-vieta-pesetero/

Joseph Biederman (fotografía) es una figura polarizante en la psiquiatría. Tal como el periódico Boston Globe lo puso en un perfil el año pasado: “Nadie ha hecho tanto para convencer a los norteamericanos de que hasta los niños pequeños pueden sufrir los peligrosos cambios de estado de ánimo del trastorno bipolar, como ha hecho el Dr. Joseph Biederman del Hospital General de Massachusetts.” Cuando el periódico el Globo le preguntó en el 2007 acerca de los fondos recibidos de compañías de drogas, no quiso dar dicha información, pero dijo que tanto la Escuela de Medicina de Harvard como el Hospital General de Massachusetts aprobaron todos sus ingresos.

Dos colegas de Biederman también ganaron al menos un millón de dólares en honorarios pagados por fabricantes de drogas desde el 2000 al 2007 y pueden no haber reportado apropiadamente que recibieron esos fondos a los investigadores (función pública) del Congreso. Las discrepancias se encontraron en documentos proporcionados a Investigadores del Congreso. Una gráfica del New York Times da un sumario de los documentos y proporciona comentarios de los tres psiquiatras.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2009/10/27/pagos-millonarios-a-psiquiatras-de-harvard/

Competencia

¿Ha sustituído la medicina a la religión o la filosofía en cuanto al examen de las enfermedades del alma? La psiquiatría no ha existido siempre, así como el sujeto del psicoanálisis no es el sujeto de la filosofía tradicional. Surge la figura del anormal. El alma, el psiquismo, ¿es objeto de la psicología o del experto “psi”? El terreno abandonado por la filosofía, las preguntas tradicionales de ella o de la teología es ocupado por el campo de las terapias y de los neurolépticos. Si no somos metafísicos o expertos “psi”, ¿vale la pena preguntarse por el alma? Quizá sí, sobre todo si esto supone la demanda de mercancías y servicios “psi”.
La distinción metafísica entre alma y cuerpo hace que se haga la misma distinción para las enfermedades. Esta distinción hace que se haga más radical la diferencia entre alma y cuerpo. La psiquiatría calca su modelo de la antigua medicina “científica” o medicina mental llamada alienismo.
El psicoanálisis se caracteriza por desdibujar la frontera, si no borrar, entre lo normal y lo patológico. Cualquier síntoma es inherente de todo aparato psíquico. El psicoanálisis recurre al ser humano como ser parlante: las patologías se curan mediante la palabra. Las neuromitologías habían pretendido tratar estas patologías como exclusivamente orgánicas, pero los médicos se ven obligados a recurrir a las ciencias cognitivas, las del sujeto y su alma. Hoy se busca en la neurobiología el “alma”, aunque ya no se trata del alma medieval. Sin embargo lo psíquico, el alma, parece haber desaparecido de la vida moderna. Se procede a la somatización: expresar algo que no se puede poner en discurso. Estamos perdiendo el alma.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/05/11/la-historia-de-la-salud-mental/

¿Tiene esto algún significado? contrariamente a lo que piensan los antisemitas, el judío revolucionario, o el judío provisto de un humor ácido y corrosivo, o el mismo psiquiatra freudiano, no suelen ser individuos que frecuenten la sinagoga; es decir, no se trata de judíos religiosos, sino laicos que han abandonado su tradición secular.

***

Se suele considerar que el psiquiatra ha sustituido al confesor, al sacerdote y director espiritual, en su tarea de “escuchar”.

Existe cierta similitud entre una y otra actividad, pero solo a costa de realizar algunas precisiones.

El sacerdote no deja ver su rostro en la penumbra del confesionario; el paciente tampoco puede ver a su psicoanalista situado tras el canapé; pero a partir de aquí todo son divergencias: el psiquiatra apenas habla, solo lo suficiente para aclarar algún aspecto de la exposición del paciente, el sacerdote, por el contrario, aconseja, reflexiona, indica el camino a seguir, en absoluto permanece pasivo; no es solo confesor, es también “director espiritual”; no apela al subconsciente, sino a un estadio más profundo de la personalidad, al Alma.

El sacerdote es un mediador -en la palabra “pontífice”, pontifex, hacedor de puentes se evidencia más todavía este carácter- entre el sujeto y el dios: le enseña el camino a seguir para transcender del mundo físico al metafísico; el psicoanalista busca solo la salud mental del paciente, no le preocupa su alma y, de hecho, ni siquiera cree que exista. Y así sucesivamente…

Entre el psiquiatra y el sacerdote, existe cierta relación: uno es el reflejo especular del otro; y si bien, en toda imagen reflejada podemos encontrar similitud, una será la inversión de la otra. El psiquiatra es la inversión del sacerdote, como lo sagrado lo es de lo profano. La simbología tradicional considera a Satanás como “el mico de Dios”, esto es, el imitador por excelencia. Pues bien, algo de todo esto hay en el freudismo.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2009/11/05/la-locura-de-los-psiquiatras/

Uno de los fenómenos de la era en que vivimos es la manera en que la iglesia ha sido infiltrada por la psicología secular. En contradicción a 2 Timoteo 3:16, 17, la Biblia ya no es considerada como suficiente como base para el aconsejamiento. Necesitamos psicoterapia. Ya no se confía en el Espíritu Santo para que produzca los necesarios cambios en las vidas de los creyentes. Los ancianos ya no son competentes para orientar. Tienen que enviar a su gente a un terapeuta profesional. Esto a pesar del hecho de que Dios nos ha dado en la Palabra y mediante el Espíritu todo lo necesario para la vida y la piedad (2 Pedro 1:3).

Durante generaciones, los cristianos llevaron sus problemas al Señor en oración. Ahora han de llevarlos a un psiquiatra o a un psicólogo. A los jóvenes ya no se les apremia a que prediquen la Palabra. Ahora el lema es «Practicad la orientación psicológica».

La orientación profesional ha llegado a ser una vaca sagrada hasta tal punto que alguien saldrá inevitablemente en su defensa. ¿Qué es lo que está tan mal con ella? daré a continuación once puntos por los que está mal.

1. La atención de la persona es dirigida al Yo en lugar de a Cristo. Este es un fallo fatal. No hay victoria en el Yo. El autoexamen no es una cura. Los buenos marinos no echan el ancla dentro del barco. Necesitamos a Alguien mayor que nosotros mismos, y este Alguien es Cristo. Más tarde o más temprano debemos darnos cuenta de que nuestra ocupación con Cristo es el camino a la victoria en la vida cristiana (2 Corintios 3:18).

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/05/15/psiquiatria-su-relacion-con-la-religion/

Persecución Brujería – Herejes

Continuamos.De acuerdo a los autores, las maldades cometidas por las brujas estan divididas en siete

    “siete metodos mediante los cuales infectan con brujeria el acto venereo y la concepcion en el vientre.” [29]

Todos estos siete metodos obstruyen la procreacion:

      “Primero, al inclinar a las mentes de los hombres a pasiones irregulares;

 

      segundo, mediante la obstruccion de la fuerza generativa;

 

      tercero, mediante la extirpacion de los miembros acomodados para esos actos;

 

      cuarto, transformando a hombres en bestias mediante sus artes magicas;

 

      quinto, mediante la destruccion de la fuerza generativa en las mujeres;

 

      sexto, mediante el aborto;

 

    septimo, la ofrenda de niños al demonio.” [30]

Estos son los “daños hacia los hombres” infringidos por las brujas. Las formas tradicionales de hechiceria como producir mal tiempo, dañar animales domesticos, etc son solo mencionados casualmente:

      “…

ademas

    otros animales y frutos de la tierra a quienes le hacen mucho mal.” [31]

Estos siete metodos traducidos al idioma moderno serian:

  1. fornicacion y adulterio (los cuales tienden a prevenir la procreacion)
  2. haciendo a los hombres impotentes o infertiles
  3. castracion y/o esterilizacion
  4. bestialidad y homosexualidad (ejemplo de satisfaccion sexual sin procreacion)
  5. control de la natalidad
  6. aborto
  7. infanticidio

Bueno, esto si que es una sorpresa! De acuerdo a esta definicion, hay mucha gente practicando la brujeria a diario! Tambien notemos que de acuerdo al Martillo de la Brujas la brujeria por cierto no es un “crimen” imposible (tal como arruinarle la cosecha al vecino o enfermando a la vecina con magia).

Esta miseria y pobreza global como asi tambien el desastre ecologico es la Herencia Cristiana que nos dejaron las forzadas morales familiares cristianas, las cuales fueron introducidas como las cacerias de brujas y mediante la predicacion de los “Valores Familiares Cristianos” por parte de avaros terratenientes eclesiasticos que deseaban repoblar sus despoblados campos de la Iglesia para que ella pudiera mantener su posicion dominante en la economia medieval. Asi fueron instituidas las prohibiciones al control de la natalidad y las condenas a las curanderas, brujas y parteras que tenian el conocimiento y los medios.

Esto se refleja HOY EN DIA en las predicacion cristiana. Uno solamente tiene que ver la condena por parte del Papa al control de la natalidad, o al experto en moralidad cristiana de la Coalicion Cristiana Pat Robertson:

      “[La] agenda feminista no es sobre derechos para la mujer. Es sobre una complot socialista,

anti-familia

      , un moviemiento politico que alienta a la mujeres a

abandonar a sus maridos, matar a sus hijos, y practicar brujeria(wicca)

    , destruir el capitalismo y trasformarse en lesbianas.” [60]

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/05/15/neuropsiquiatria-o-herejes-y-brujeria/

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/05/15/famosos-herejes/

Si es cierto que Anna temía esa internación, podemos deducir que sabía muy bien lo que le pasaba a las muchachas como ella: primero se las amenazaba y luego eran internadas en los manicomios con el diagnóstico de histeria o de “insania  moral”,  término inventado en 1835 por el psiquiatra británico James Coles Prichard..  No tenemos certeza que Breuer o Krafft- Ebing aplicaran a Bertha Pappenheim este último diagnóstico, pero sí sabemos de muchas mujeres que, por no ceñirse a los cánones que se esperaban de ellas, fueron catalogadas de insanas morales, Aunque este término era similar al de insania a secas, se utilizaba para diagnosticar a personas, en su mayoría mujeres, que no alucinaban ni deliraban. Para Krafft-Ebing (citado por Malfatti y Salvati) esta locura lúcida no constituye una forma especial de enfermedad mental, sino un proceso particular de degeneración en el dominio psíquico, proceso que hiere al núcleo más íntimo de su personalidad y a sus más importantes elementos, desde el punto de vista sentimental, ético y moral. Por vivir de manera inadecuada, distinta de lo esperado, las mujeres así diagnosticadas necesitaban ayuda psicoterapéutica y, a veces, internación.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/07/07/la-psiquiatria-ayer-2/

Súcubos, Íncubos e Intangibles

Todo sobre esas criaturas infernales que atacan a hombres y mujeres durante la noche para pervertirlos, robar su energía sexual y matarlos a polvos

De entre los muchos demonios que atacan sexualmente a los hombres y mujeres, tal vez los más fascinantes sean los íncubos y los súcubos, unas terribles critaturas que pululan por el mundo desde el medioevo y pueden envenenar tu mente, extraerte la energía sexual y espiritual, endemoniarte, volverte loco de terror y placer y, si no pones remedio, incluso acabar con tu vida para mandarte directamente al infierno, sin contemplaciones ni ordalías. Vamos a retratarlos con cámara Kirlian para intentar prevenir, en la medida de lo posible, sus devastadores efectos:

ÍNCUBO (del latín incubare -“yacer”- procede el nombre de este demonio, que significa “me acuesto sobre ti”).

Descripción: Se trata de un demonio con forma masculina que ataca a las mujeres por la noche, en la cama, casi siempre mientras duermen. La apariencia del íncubo no es necesariamente atractiva, ya que no busca la seducción sino despertar en su víctima los instintos sexuales más bajos y primordiales. Dependiendo el país, el íncubo se representa unas veces como un enano barrigudo, otras como un señor alto, delgado y peludo, otras como un joven apuesto y bien vestido y otras incluso como un pájaro de fuego. En todos los casos, siempre está dotado de un miembro descomunal.

Nombres: Atienden a nombres como Zabulón, Leviatán, Belaam o Alpiel Efelios y, aunque hay varias teorías al respecto, se supone que, tanto ellos como los súcubos, descienden de los Nefelines, ángeles caídos en desgracia que engendraron una raza degenerada.

Modus operandi: El íncubo se cuela en la mente femenina y siembra la lujuria, provocándole sueños húmedos, pensamientos de lubricidad desviada o exagerada, para pervertirla antes de atacar. Tras varias noches de precalentamiento, el íncubo se materializa y copula con la mujer en unos coitos tan salvajes y placenteros que la humana se derrite en mil orgasmos, a veces entrecortados por momentos de lucidez que deriva en auténtico horror. A la mañana siguiente, la interfecta no recuerda casi nada, sólo que ha tenido un sueño húmedo, brutal y extraño y que, a juzgar por la cantidad de semen y sangre que hay en sus orificios, no ha sido una experiencia del todo irreal. Además, la víctima siente debilidad y abatimiento, ya que el íncubo ha empezado a extraer su energía erótica a través del coito.

Víctimas: Los íncubos atacan a todo tipo de hembras, sin importarles su edad, apariencia física o estado civil: lo mismo les da que sea guapa o fea, alta o baja, viuda, soltera o casada, embarazada o infértil, enferma o sana, ninfómana o anorgásmica: el caso es que sea mujer y que tenga una mínima energía sexual para alimentarse de ella, robándosela noche tras noche, de manera que el demonio se va haciendo cada vez más fuerte mientras su víctima (que, enganchada al placer, es capaz de dejar a su marido y todo para consagrarse al demonio) se debilita progresivamente, llegando en ocasiones a sufrir ataques al corazón o una muerte violenta ocasionada por el intenso placer sexual que su cuerpo, ya consumido, no soporta.

SÚCUBO (del latín succubus, de succubare -“yacer debajo”-).

Descripción: Es un demonio con forma femenina que ataca a los hombres durante la noche para robarles su semen. A diferencia del íncubo, el súcubo sí adopta una forma atractiva, pues sabe que los hombres se excitan por la vista y caen más fácilmente a los pies de una chica sexy. Según la zona geográfica, la leyenda varía y, aunque siempre se trata de mujeres hermosas, cambian algunas de sus características y su forma de hacer el mal: algunas mitologías hablan de demonios masculinos que toman la forma de mujeres muertas para consumir al hombre; otras, de beldades que viajan montadas en burro y poseen vaginas dentadas con las que castrar al hombre que las penetre; otras, de mujeres aladas que, cual mantis religiosas, se comen al hombre vivo durante el acto sexual… También hay cuadros que pintan a los súcubos como seres híbridos, mujeres humanas mezcladas con bestias, que lucen cornamentas, colmillos, cascos de caballo, alas de Cthulhu y otros complementos de pesadilla que acentúan su rara belleza.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/09/27/intangibles-y-psiquiatria/

Existía una característica común en los todos los tratamientos aplicados: la pretensión de doblegar absolutamente a la paciente. En palabras de Elaine Showalter:

«English psychiatric treatment of nervous women was ruthless, a microcosm of the sex war intended to establish the male doctor’s total authority. It could be compared to a game of chess… a complex sequence of offensive and defensive manoeuvres requiring elaborate strategic planning… And the medical ideal of a full and radical cure took the form of a kind of moral checkmate: the complete submission of the patient to the physician’s authority». [38]

En los casos de histeria se recomendaban tratamientos agresivos tales como: echarles agua por la cabeza, comprimir el nervio supra-orbital, impedirles respirar, golpear en la cara y el cuello con toallas húmedas, etc. En este sentido, podemos decir, que la postura más humanitaria que reflejaba la medicina del siglo XVIII, se endurece nuevamente, en el XIX, tanto en el campo de la cirugía ginecológica, como en el del tratamiento de los trastornos psíquicos.

Especial atención merece la práctica de la ovariotomía, como forma de control del comportamiento de las mujeres. Se aplicaba muy especialmente para controlar las manifestaciones de deseo sexual, la masturbación y la ninfomanía. Se conoce esta práctica con el nombre de Battey’s operation, pues fue el doctor americano Robert Battey quien extirpó por primera vez los ovarios sanos de una mujer, en 1872, por considerar que eran la causa de los síntomas que padecía. Al principio aplicó su operación a pacientes que sufrían trastornos ginecológicos, tales como excesivo flujo menstrual, fibromas uterinos y epilepsia menstrual, considerando que desaparecerían al provocarles la menopausia mediante la extirpación de los ovarios. Más tarde, aplicó la operación a mujeres «who were insane, hysterical, unhappy, difficult for their husbands to control, for example those who were unfaithful to their husbands or disliked running a household». [39]

Traducción

Que estaban locas, histéricas, infelices, difíciles de controlar por sus maridos, por ejemplo las que fueron infieles a sus maridos o no les gustaba llevar un hogar

¿Estamos lejos de las prácticas nazistas o inquisitoriales? La mujer que acusa un malestar psicológico, posiblemente debido a sus condiciones de vida, la mujer que rompe la norma establecida, no es ya condenada a la hoguera, pero sí es mutilada para doblegar su rebeldía.

Pese a las críticas que recibía por castrar a las mujeres, Battey presentó un informe titulado Normal Ovariotomy. Consideraba que las operaciones que él practicaba eran similares a la extirpación de ovarios con quistes, porque, aunque pareciesen sanos, los ovarios debían estar enfermos, teniendo en cuenta los síntomas que se suponía producían. Se trató de aplicar la ovariotomía con fines eugenésicos: todas las mujeres enfermas mentales debían ser esterilizadas. La operación se aplicó de forma muy extensa en Estados Unidos y en Europa. Según Ann Dally, entre 1872 y 1906 «it was estimated that… about 150,000 women had had the operation…. Most of these women were young; the average age was thirty». [40]

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2010/07/02/ovarios-que-parecen-sanos-pero-que-deben-estar-enfermos/

Trabajo (limpieza de espíritus)

El gigante taiwanés Foxconn, que fabrica el iPhone de Apple y otros icónicos aparatos tecnológicos de uso en todo el mundo, ha decidido contratar a 2.000 psiquiatras y consejeros psicológicos para intentar detener la ola de suicidios en las fábricas chinas de la empresa, informó la prensa local.

Según el diario South China Morning Post, la firma ha puesto en marcha el reclutamiento de estos trabajadores en una feria de trabajo de Shenzhen, la ciudad donde trabajan 400.000 de los 700.000 empleados de Foxconn y donde se han producido 10 intentos de suicidio, con ocho fallecimientos. El último suicidio fue el viernes pasado, cuando un empleado de 21 años saltó al vacío desde la azotea de una torre en las instalaciones de la empresa en Shenzhen.

A los nuevos psiquiatras se les ofrece un salario anual de entre 25.000 y 75.000 dólares al año, cuando los trabajadores de las fábricas de la firma cobran un sueldo base anual de unos 1.750 dólares, destacó el diario oficial Global Times.

El reclutamiento masivo de psiquiatras es la última medida tomada por Foxconn, que ya había celebrado en sus empresas de Shenzhen reuniones en grupo para ayuda psicológica e incluso había contratado a monjes para que llevaran a cabo ritos religiosos con el fin de eliminar los “malos espíritus” en la firma.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2010/05/28/la-drapetomania-mas-viva-que-nunca/

Prueba Diabólica

La conspiración de los demonios

Escrito por dos monjes dominicos en 1487, el Malleus Malleficarum detalla las características de los poseídos por el demonio (“brujos”) y la forma como deben ser castigados. Centenares de miles de personas, la mayor parte mujeres y “enfermos mentales”, fueron quemadas vivas en la hoguera. La Inquisición emprendió una auténtica cruzada contra los “7,450,926 demonios divididos en 1111 legiones sometido todo este ejército a 72 príncipes”.

“Soy culpable y estoy dispuesto a confesar mis pecados. Que los seres humanos me perdonen en estos momentos en que voy a abandonar la vida. Yo pertenezco, al igual que mi mujer, a la corporación de brujos. He renunciado a las gracias del bautismo, a la fe cristiana y a la adoración de Cristo. Me he hincado de hinojos ante el amo de infierno; he bebido el jugo extraído de la carne de niños, jugos que los adoradores de Satán conservan con aprecio.” (M. Ristich de Groote. La folie a travers les siècles)

El Malleus Maleficarum, o «Martillo de las Brujas», es probablemente el tratado más importante que se haya publicado en el contexto de la persecución de brujas y la histeria brujeril del Renacimiento. Es un exhaustivo libro sobre la caza de brujas, que, luego de ser publicado primeramente en Alemania en 1487, tuvo docenas de nuevas ediciones, se esparció por Europa y tuvo un profundo impacto en los juicios contra las brujas en el continente por cerca de 200 años. Esta obra es notoria por su uso en el período de la histeria por la caza de brujas que alcanzo su máxima expresión entre mediados del siglo XVI hasta mediados del XVII.

El Malleus Maleficarum fue compilado y escrito por dos monjes inquisidores dominicos, Heinrich Kramer y Jacob Sprenger, quienes aseguraron en el libro que les habían sido otorgados poderes especiales para procesar brujas en Alemania por el Papa Inocencio VIII, por medio de un decreto papal del 5 de diciembre de 1484; pero este decreto había sido emitido antes de que el libro fuese escrito y antes de que sus planeados métodos fueran dados a conocer.

Kramer y Sprenger presentaron el Malleus Maleficarum a la Facultad de Teología de la Universidad de Colonia el 9 de mayo de 1487, esperando que fuese aprobado. En cambio, el clero de la Universidad lo condenó, declarándolo tanto ilegal como antiético. Kramer, no obstante, insertó una falsa nota de apoyo de la Universidad en posteriores ediciones impresas del libro. La fecha de 1487 es generalmente aceptada como la fecha de publicación, aunque ediciones más tempranas de la obra pudieron haber sido producidas en 1485 o 1486. La Iglesia proscribió el libro poco después de la publicación, ubicándolo en la Lista de Obras Prohibidas (Index Librorum Prohibitorum).

Falsificaciones y traducciones

El Malleus Maleficarum fue originalmente precedido por la bula Summis desiderantes, emitida por el Papa Inocencio VIII el 5 de diciembre de 1484, el principal documento papal sobre brujería. En ella se menciona a Sprenger y Kramer por sus nombres (Iacobus Sprenger y Henrici Institoris), y los conmina a combatir la brujería en el norte de Alemania.

Fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Malleus_Maleficarum

La judicium aquae ferventis es probablemente la forma más antigua de juicio de Dios en Europa. La prueba aparece mencionada en algunos de los textos de leyes más primitivos (por ejemplo en Hinkmar von Reims) de Europa Central[1].

En esta prueba, el acusado debía extraer, con el brazo desnudo, una pequeña piedra o un anillo de un caldero de agua hirviendo.El tipo de ordalía aplicado variaba según el delito. Entre las diversas pruebas, las principales eran las del fuego, del agua, del veneno y del combate. Entre las del fuego se aplicó mucho la prueba del agua caliente (iudicium aquae calidae). Quien era sometido a ella “debía sacar unas piedrecillas de una caldera llena de agua hirviendo; se le vendaba después el brazo y la mano, y, si al quitarle el vendaje, pasado un plazo de tres o cuatro días, habían desaparecido las quemaduras, el resultado de la prueba era favorable al que la practicaba, y en el caso contrario, el juicio se resolvía en contra suya.”

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/05/15/prueba-diabolica/

La pobre redacción es también signo de un mal pronóstico, sugiriendo que las secciones de texto del DSM-V para los variados trastornos podrían eventualmente ser inconsistentes, variables en calidad y a veces incoherentes.

Tasas más altas de trastornos mentales:

En términos de contenido, son más preocupantes las muchas sugerencias que el DSM-V podría dramáticamente incrementar las tasas de trastornos mentales. Esto aparece de dos maneras:

Nuevos diagnósticos que podrían ser extremadamente comunes en la población general (especialmente después del marketing de una siempre alerta industria farmacéutica).

Umbrales diagnósticos más bajos para muchos desórdenes existentes.

El DSM5 podría crear decenas de millones de nuevos mal identificados pacientes “falsos positivos” exacerbando así, en alto grado, los problemas causados por un ya demasiado inclusivo DSM-IV (7). Habría excesivos tratamientos masivos con medicaciones innecesarias, caras, y a menudo bastante dañinas. El DSM-V aparece promoviendo lo que más hemos temido: la inclusión de muchas variantes normales bajo la rúbrica de enfermedad mental, con el resultado de que el concepto central de “trastorno mental” resulta enormemente indeterminado.

Consecuencias imprevistas:

 

Una tercera debilidad generalizada en las opciones del DSM-V es su insensibilidad al posible mal uso como parámetros forenses. Los miembros del Grupo de Trabajo no pueden esperar anticipar las variadas formas en que los abogados intentarán retorcer sus buenas intenciones, pero es incumbencia del liderazgo del DSM-V establecer una revisión funcional forense a fondo, que pudiera identificar las muchas probables instancias de proposiciones con importantes implicaciones forenses (por ejemplo, la expansión de pedofilia para incluir la atracción hacia adolescentes).

La restricciones de espacio (tanto como mis propios puntos ciegos y limitaciones en mi saber), hace de ésta una supervisión limitada, tanto en el número de revisiones que discuto, como en la profundidad posible de discusión en cada una. Me gustaría impulsar al campo a identificar los problemas adicionales que requieran corrección.

Nuevos diagnósticos problemáticos:

El SINDROME DE RIESGO DE PSICOSIS es ciertamente la más preocupante de las sugerencias hechas para el DSM- V. La tasa de falsos positivos sería alarmante, del 70 al 75% en la mayoría de los estudios más cuidadosos, y aparentemente mucho más alta una vez que el diagnóstico sea oficial, para el uso general, y se convierta en un blanco para las compañías farmacéuticas (8). Cientos de miles de adolescentes y jóvenes adultos (especialmente, según parece, aquellos incluidos en MedicAid) recibirían una innecesaria prescripción de antipsicóticos atípicos (9) No hay prueba de que los antipsicóticos atípicos prevengan de episodios psicóticos pero, definitivamente sí,causan gran y rápido aumento de peso (ver la reciente advertencia de la FDA) y están asociados a la reducción de la expectativa de vida, por no decir nada sobre su alto costo, otros efectos colaterales y estigmas-.

Esta sugerencia podría llevar a una catástrofe de salud pública y no hay prueba de campo posible que pueda justificar esta inclusión como un diagnóstico oficial. El intento de identificación temprana y tratamiento de individuos en riesgo es bien intencionado, pero peligrosamente prematuro. Debemos esperar hasta que haya un test de diagnóstico específico y un tratamiento seguro.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2010/04/19/criticas-al-dsm-v/

Juicios Psiquiátricos

Normalmente un juicio psiquiátrico la opinión que menos vale es la del acusado, el testimonio del acusado en su defensa no vale nada, no tiene valor probatorio si no va acompañado de otras pruebas mientras que el simple testimonio de la acusación ya es prueba para el castigo.

Los juicios de psiquiatría son juicios parecidos a los procesos inquisitoriales no tiene que demostrar la culpabilidad del acusado eso ya está determinado a priori el acusado es el que tiene que probar su inocencia o adhesión al canón o al dogma, si el acusado confiesa “ser hereje” y la prueba es la confesión “voluntaria” (aunque haya sido previamente torturado), si no confiesa y niega los cargos ser “enfermo mental” o ser hereje la pena es mucho mayor, si confiesa sería reclusión perpetua en un convento en el segundo ser quemada viva.

Normalmente el proceso es una carrera llena de obstáculos y zancadillas, para que el acusado no se defienda o que en las actas del juicio aparezca como cierto algo que ni se ha mencionado por el acusado

El proceso es hirperígido y formal, lo cierto a priori es la culpabilidad del acusado y lo único que se dirime es el tipo de pena a imponer hoy para más ironía, la culpabilidad es a priori exculpada sustituida por el eufemismo medida de seguridad en la antigüedad no se andaban con florituras de lenguaje políticamente correcto, ya sea régimen ambulatorio o reclusión en psiquiátrico, ya que el acusado nunca puede probar su “cordura” el proceso no va si lo que dice es “cierto” o “no”, sino que las afimaciones que dicen van en contra de la “autoridad psiquiátrica” si intenta probar por otro lado que sus afirmaciones son ciertas está quitando autoridad médica a los acusadores que son juez-parte-perito a la vez.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/09/21/juicios-psiquiatricos/

En Hungría, las personas que ha cometido grandes crímenes pueden librarse de ir a prisión si se demuestra que presentaban discapacidad mental en el momento de cometer ese crimen. Cuando se logra probar esa discapacidad mental, la persona no es enviada a prisión sino a un hospital psiquiátrico de alta seguridad, que en Budapest se les llama “IMEI”, donde reciben “tratamiento”, que en la mayoría de los casos significa elevadas dosis de medicamentos. Una vez al año, los tribunales revisan la situación de estos pacientes que han cometido crímenes y pueden ser puestos en libertad cuando la corte decide que ya no necesitan ese tratamiento. La única evidencia que es presentada a los tribunales se hace a través de los informes del psiquiatra tratante y otro psiquiatra “independiente” nombrado por la corte. El Centro para la Defensa de los Derechos de las Personas con Discapacidad Mental sostiene que esas revisiones de la Corte son una mampara. Las y los abogados contratados por la Corte no protegen, a sus clientes ni reúnen las evidencias que se ocupan. La decisión de poner a alguien en detención psiquiátrica o descontinuar esa medida por parte de la Corte, usualmente se hace basándose en hechos presentados por un psiquiatra sin rostro, cuyos informes no son revisados.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/09/21/juicios-psiquiatricos/

La novela se trata del caso de un bombardero de las fuerzas aéreas del ejército americano, que desea ser excusado de realizar un vuelo del combate. Para ser excusado de tal deber, tiene que someterse a una diagnosis médica oficial del cirujano de vuelo de su escuadrilla, demostrando que no sirve porque está loco.

Según regulaciones del ejército, ninguna persona cuerda querría volar misiones de combate porque son peligrosas. Pidiendo el permiso para no volar misiones de combate, sobre la base de locura, el bombardero demuestra que él, de hecho está cuerdo y por lo tanto está en condición para volar.

Inversamente, cualquier aviador que deseara volar en funcionamientos del combate demostraría implícitamente que está loco y es inadecuado para volar y debe ser excusado, y para ser excusado esta persona necesitaría solamente someter una petición. Naturalmente, tales aviadores nunca sometieron tales peticiones. Por supuesto, si lo hicieron, el “catch” (en este contexto mejor traducido como “trampa”) se afirmaría, arruinando cualquier tentativa de escaparse de deber del combate.

De acuerdo con esta regla, todo piloto que quiera volar demuestra que no está en sus cabales y debe ser relevado, pero para ello debe enviar una solicitud de revisión. En el momento en que lo hace, la trampa se cierra sobre sí misma y el aviador pasa a ser considerado como cuerdo, puesto que ningún loco presentaría una queja. En definitiva, no hay elección posible ni manera de salir del sistema.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2010/01/19/la-trampa-22-cath-22-y-la-diagnosis-psiquiatrica/

Impunidad

Un informe judicial presentado hoy en Irlanda reveló que la Iglesia Católica de ese país gozó de inmunidad durante décadas para ocultar los abusos sexuales contra menores cometidos por sacerdotes de la archidiócesis de Dublín.

La tolerancia entre la jerarquía eclesiástica y las autoridades del Estado, entre ellas la propia Policía y la Fiscalía, sirvió para encubrir los esfuerzos de cuatro obispos dublineses por mantener el “prestigio de la iglesia, proteger a los pederastas y los bienes de la Iglesia, y evitar escándalos”.

***

Desafortunadamente, eso no es muy probable que ocurra si es un psiquiatra el violador, porque mientras que la violación psiquiátrica es sancionable por el sistema judicial, la mayoría de los casos no llega a los tribunales debido a que las Juntas de Registro Profesional los trata como “mala conducta profesional”.

Estas juntas deciden qué disciplina se debería imponer, colocando al acusado psiquiátrico fuera del alcance de la ley, raramente a los practicantes que pierden sus licencias se les demanda criminalmente. Siguiendo esta lógica, si un plomero viola a un cliente, su destino debería ser decidido por la sociedad de plomeros. Eso desde luego no ocurrirá, y de la misma manera, tampoco se les debe permitir a tales juntas de registros profesionales operar como ley.

***

Los psiquiatras incluso han usado sus diagnósticos para explicar porque los pacientes denuncian a los psiquiatras por abuso sexual. El psiquiatra de la APA, Richard Simons, describe a quienes padecen el “Trastorno de Personalidad Masoquista” (MPD): “Estos son los pacientes que inconscientemente provocan a los terapeutas ya sea a darse por vencidos con ellos, o a abusar de ellos en forma sádica”. Cualesquiera que sean los “motivos inconscientes de un caso individual,” agregó, “el desenlace final en cuanto a la conducta lograr la ‘victoria a través de la derrota’ y con frecuencia la derrota es un tratamiento psiquiátrico fallido”.

***

En el caso de Omar, le ocurrió en España. “Nos encontrábamos en Madrid, en el mismo cuarto”.

Para evitar que Omar y Raúl, dijeron, pudieran hablar más sobre el tema, Maciel envió a sus hijos a España para que recibieran tratamiento sicológico.

Recuerdan que los dos fueron diagnosticados con depresión y alucinaciones.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2009/10/31/abuso-sexual-como-terapia-caso-marcial-maciel/

Censura

Un psiquiatra, Frederic Wertham, publica un libro que alcanzará una difusión inusitada, “The seduction of the innocent” (1954). En este texto, Wertham argumenta el aumento de la delincuencia juvenil acusando a los tebeos de ser una de sus causas principales. Se trata del primer paso en favor de la restricción de la historieta a temas puramente infantiles, con la censura directa de todos aquellos contenidos que, catalogables como adultos, pudieran corromper al menor de edad.

Asimismo, son los propios distribuidores quienes instauran el Comics Code Authority (CCA) para regular sus historietas. La influencia de Wertham, a pesar de lo trasnochado de sus alegaciones, es enorme en Estados Unidos, y sólo el cómic contracultural de los años sesenta se opondrá a estos prejuicios.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2010/06/23/censura-de-comics-por-la-psiquiatria/

El pasado 30 de abril, dos estudiantes madrileños protagonizaban un terrible asesinato sin precedentes en nuestro país. El móvil, un juego de rol, una aventura que no fue desarrollada en un tablero como un simple juego que era, porque sus protagonistas no querían ficción, buscaban autenticidad.

Javier y Félix se cansaron del juego de la vida, porque lo encontraban absurdo y estúpido e inventaron un juego macabro para satisfacer el instinto. Sabían diferenciar perfectamente entre el bien y el mal, entre la ficción y la realidad, pero no supieron controlar su agresividad. Ahora, psicólogos y psiquiatras tienen una dura tarea que realizar, después la justicia tendrá que castigar, pero cuando se sienten en el banquillo de los acusados, no deben estar solos, allí tienen que estar sus padres, la televisión, los educadores y toda la sociedad, porque esta sociedad cruel la hemos hecho los adultos y todos tenemos algo de culpa.

***

Cuando la presidenta dice “Es un juego de rol llevado hasta el máximo” ¿Habla del Crimen de Vallobín o del Crimen de la Katana?” Tal y como está redactado, parece que habla de lo segundo, pero el titular parece indicar lo primero (y eso sin comentar la palabra “macabro” no aparece por ninguna parte) ¿Qué intentaba el periodista con este artículo? ¿Crear controversia? Eso parece, porque el único dato interesante de la declaración de la presidenta se encuentra en el párrafo siguiente:

Todo hace pensar que los informes psiquiátricos serán uno de los argumentos más recurridos por las defensas en el juicio.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2009/10/22/el-juego-de-rol-y-la-psiquiatria/

Un grupo de médicos dio marcha atrás a una controvertida propuesta para denominar la adicción a los videojuegos como un desorden mental comparable al alcoholismo, y añadieron que los psiquiatras deberían estudiar más el tema.

Los expertos en adicciones se opusieron a la idea en un debate en la reunión anual de la Asociación Médica de Estados Unidos y dijeron que eran necesarios más estudios para considerar que el uso excesivo de los videojuegos es una enfermedad mental.

El juego excesivo es un problema que afecta al 10% de los jugadores de videojuegos.

“No hay nada que sugiera que es una compleja enfermedad psicológica comparable al alcoholismo u otros desórdenes por el consumo de sustancias, y no podemos ponerle el nombre de adicción”, dijo el doctor Stuart Gitlow, de la Sociedad Médica Estadounidense de Adicciones y la Escuela de Medicina Mt. Sinai en Nueva York.

Un comité de psiquiatras relevantes había propuesto que la adicción a los videojuegos entrara en la lista de problemas psíquicos del Manual Diagnóstico y Estadístico de Desórdenes Mentales de Estados Unidos, una guía usada por la Asociación Psiquiátrica para diagnosticar dolencias mentales.

Antes de que comenzara el debate sobre este asunto, el comité que hizo la propuesta dio marcha atrás y recomendó que la Asociación Psiquiátrica considerara el cambio cuando revise su próximo manual de diagnóstico dentro de cinco años.

El uso ocasional de videojuegos es inofensivo y puede incluso ayudar en algunos desórdenes como el autismo, pero los médicos dicen que en casos extremos puede interferir con actividades diarias como trabajar, ducharse o incluso comer.

El doctor Louis Kraus, de la Academia de Psiquiatría Infantil y Juvenil de Estados Unidos, y psiquiatra del Centro Médico de la Rush University, dijo que no está claro aún si los videojuegos son adictivos.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/07/07/los-videjuegos-y-la-psiquiatria-las-tres-posturas-a-mano-alzada/

Hipocresía

Castilla del Pino cree que es ‘posible’ afirmar que hay una relación especial entre sacerdocio y pedofilia. ‘En los internados religiosos de mis tiempos, y yo estudié en uno de salesianos, era evidente el número cuantioso de clérigos con signos de pedofilia. Quizá’, dice, ‘el sacerdocio sea una coartada inconsciente para la homosexualidad y la pedofilia. Pero si la homosexualidad ya no plantea mayores problemas, y de hecho hace años que los homosexuales no consultan a psiquiatras, la pedofilia sí. Es un problema enorme, una forma de estupro, una manifestación intolerable de abuso de poder’.

La confesión del obispo Fernando Lugo de haber abusado de una menor siendo sacerdote, reabrieron un ya gastado debate sobre la relación entre sacerdocio y aberraciones sexuales.

Desde su medio siglo de experiencia profesional, Alonso-Fernández estima que si tras siglos de encubrimiento y silencio, si hoy se habla de este asunto es sólo a causa de la mayor libertad de expresión. ‘Realmente’, dice, ‘las mechas ardían por todas partes, producían fuegos parciales; lo que ahora ocurre es que se han convertido en una gran hoguera’. Para evitar consumirse en ese fuego, la Iglesia debería arrodillarse en el confesionario de la opinión pública. “

Ahora la Iglesia está a la defensiva y, tras la cumbre de cardenales norteamericanos en Roma, proclama que dejará de amparar a sus miembros corruptos. Pero la tormenta está desatada, y con ella la gran pregunta: ¿existe una relación particular entre el sacerdocio y la pedofilia, paidofilia o pederastia, palabras que designan la atracción sexual de un adulto por chicos o chicas impúberes?

***

Ayer, el psiquiatra infantil Dr. William Ayres ex presidente de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y del Adolescente, fue detenido por varias acusaciones de haber abusado sexualmente de niños. El Dr. Ayres tiene una historia larga y distinguida como experto en psiquiatría infantil. En 2002 la comisión del área de la bahía en niños y familias le concedió una concesión del éxito a toda su carrera. Él ha seguido viendo a los pacientes jóvenes para el condado hasta fecha tan reciente como 2003, a pesar de las denuncias de abusos que se remontan a 1987.

Hogue, ahora residente de Santa Rosa, fue uno de los hombres que se acercaron a la policía en 2005 con acusaciones de abuso sexual. Le dijo al Times el año pasado que su distrito escolar lo envió a Ayres en 1985, cuando tenía 15 años, después de haber escrito una nota a un compañero de clase que fue mal interpretado como una amenaza de suicidio.

En un informe de la policía, Hogue dijo de Ayres que una vez él mismo se bajó los pantalones Ayres le tocó el pene, diciendo que quería ver como de “desarrollado” estaba. Hogue le dijo a su madre lo sucedido y ella informó a su terapeuta, que hizo un informe a los servicios protectores de la infancia del condado en 1987.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2009/10/20/profesiones-refugio-de-pedofilos-y-abusadores/

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Tanto unos como otras sufren frecuentes depresiones. Señala el informe que las depresiones aparecen independientemente del ejercicio profesional, contrariamente a las opiniones según las cuales éstas provendrían del contacto con psicóticos y neuróticos.«El hecho es», señala el informe, «que las personas que sufren problemas maniaco-depresivos (donde los períodos de exaltación y bienestar desbordado suceden a las grandes depresiones) son atraídas por la profesión de psiquiatras, no tanto por ayudar a los demás como por ayudarse a sí mismos». El autor del estudio, un profesor de psiquiatría, ha estudiado los registros de muertes producidas entre miembros de la sociedad médica americana durante cinco años, así como la frecuencia de las depresiones entre una población de varios centenares de médicos.”

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/07/07/la-mayor-parte-de-psiquiatras-son-enfermos-mentales/

Cambio de Chaqueta

A muchos psiquiatras nos resulta difícil evitar cierto desasosiego al ir conociendo los entresijos del caso Radovan Karadzic. Independientemente del trasfondo político del asunto, cuesta creer que sea tan sencillo pasar de psiquiatra a brujo con sólo cambiar de imagen. Lo cual nos obliga a reflexionar sobre un asunto preocupante: la ingente expansión de las terapias alternativas y medicinas ‘no validadas’ científicamente.

Es imposible ofrecer estadísticas fiables sobre la magnitud de su uso actual, pero sabemos que crecen sin parar, incluso en los países más avanzados en medicina científica.

Al respecto la prestigiosa revista ‘Humanidades Médicas’ dedicó un número monográfico (Revista Nº 2, 2003), y nosotros mismos hicimos un estudio en 2002 que mostró que el 36% de las personas atendidas en un Equipo de Salud Mental había acudido o seguía acudiendo a alguna consulta de medicina alternativa a la vez que a su psiquiatra.

¿Y que decir de las terapias herbales que han invadido la vida de las mujeres menopáusicas? ¿O el famoso Aloe Vera?…

La cuestión es si realmente son terapias serias y eficaces o son simples estafas.

Muchas personas opinan que son tan útiles como las terapias científicas y menos peligrosas (¿Naturales, luego sanas?). Otras opinan que “por probar no se pierde nada” (Bueno, quizá se pierda un diagnóstico a tiempo o un tratamiento realmente eficaz). “Hay de todo, como en botica”, dicen los menos comprometidos.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/08/06/mecanismos-de-defensa-ver-la-paja-en-ojo-ajeno-y-no-ver-la-viga-en-el-propio/

Efecto Placebo

En el Reino Unido, unos 3.5 millones de personas toman esos fármacos, conocidos colectivamente como inhibidores selectivos de la reabsorción de serotonina (ISRS), y en 2004 se emitieron 29 millones de recetas. Prozac, el más conocido, fabricado por Eli Lilly, fue la droga de mayor venta en el mundo hasta que fue superado por Viagra.

En el estudio, investigadores realizaron un meta-análisis de las 47 pruebas clínicas, tanto publicadas como no publicadas, que fueron presentadas a la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) en apoyo a las solicitudes de licencia de los medicamentos más conocidos, entre ellos Prozac, Seroxat –fabricado por GlaxoSmithKline– y Efexor, produ- cido por Wyeth. Los resultados mostraron que las drogas son efectivas sólo en un grupo muy pequeño de personas extremadamente deprimidas.

El profesor Irving Kirsch, de la Universidad de Hull, quien dirigió el estudio, publicado en el diario en línea Public Library of Science (PLoS) Medicine, afirmó que los datos suministrados a la FDA también se proporcionaron a las autoridades emisoras de licencias en Gran Bretaña y Europa. Mostraron que las drogas producen una mejora “muy pequeña”, de dos puntos en la escala de la depresión de Hamilton, de 51 puntos, en comparación con un placebo.

Tal efecto fue suficiente para conceder una licencia a esos fármacos, pero no satisface la diferencia mínima de tres puntos requerida por el Instituto Nacional de Excelencia Clínica de Gran Bretaña (NICE, por sus siglas en inglés) para determinar una significación “clínica”.

Sin embargo, el NICE aprobó las drogas para uso en el país porque sólo tuvo acceso a las pruebas publicadas, que mostraban un efecto mayor.

“Dados estos resultados –explicó Kirsch–, parece haber poca razón para prescribir un medicamento antidepresivo a todos los pacientes, excepto los más graves, a menos que los tratamientos alternativos no hayan logrado un beneficio. Este estudio plantea serias dudas en torno a la concesión de licencias para medicamentos y a la forma en que se entregan los datos relativos a pruebas de fármacos.”

Indicó que las compañías farmacéuticas retuvieron datos al público, de modo que los médicos y pacientes no pudieron entender la verdadera eficacia de las drogas, o la falta de ella.

“Se ha vuelto muy difícil contestar la pregunta de si las drogas funcionan o no –comentó Kirsch–. Se debe obligar a las compañías farmacéuticas a que, cuando obtienen una licencia, hagan sus datos del conocimiento público.”

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2009/10/27/inutiles-el-prozac-y-otras-%E2%80%9Cpildoras-de-la-felicidad%E2%80%9D/

Efecto Nocebo

Ahora bien, también se ha estudiado, el efecto contrario, lo que podríamos llamar “efecto dolebo”. Algunas terapias hacen más mal que bien. Obsérvese sino el siguiente relato que tiene como protagonistas al propio Freud y a una de sus pacientes más famosas “Dora”, entresacado del libro de Janet Malcom “El psioanálisis, profesión imposible”: “Freud trató a Dora como un adversario mortal. La acorraló a gritos, la puso trampas, la empujó hasta los rincones del estudio, la bombardeó con sus interpretaciones, no le dió cuartel, fue tan intratable, a su manera, como cualquier miembro del siniestro círculo familiar de la enferma, fue demasiado lejos y finalmente la echó” (…) “Dora la dijo que había sufrido un ataque de apendicitis. El Freud lo negó bruscamente y perentoriamente decidió que la apendicitis había sido, en realidad, una preñez histérica que expresaba sus insconscientes fantasías sexuales”.

Dora era Ida Bauer, apenas tenía 18 años, era inteligente y hermosa, sufría desmayos, catarros y pérdida ocasional de voz, y otros trastornos. A Freud le importó poco el cuadro médico de la joven, muy sensible por lo demás, ni siquiera se tomó la molestia

de proceder a un reconocimiento médico clásico. Puede suponerse el trauma que representó para la muchacha el encontrarse sola, encerrada y sin posibilidad de abandonar la sala, con un sujeto que la acosaba con obscenidades, gratuitas por lo demás. A las pocas semanas Dora abandonó el tratamiento en el mismo estado en que llegó.

***

El famoso psicoanalista Cesare Musatti, italiano de origen judío, en su libro “Todos somos neuróticos” -título, por lo demás, abusivo- a la pregunta de “Pero usted )le promete al paciente que lo curará?”, responde “)Yo? (Ni hablar! Sería un imperdonable eror técnico…” y luego pasa a aceptar la similitud entre el psiquiatra y el sacerdote. En otra parte del libro describe sus propios ataques de paranoia y hacia el final nos cuenta

el caso de un psiquiatra milanés que había creado una asociación para atender a los suicidas frustrados. Un buen día, sin motivo aparente, se tiró por la ventana y murió en el acto…

Todo esto contribuye a reforzar la sensación, subjetiva, si se quiere, pero no por ello menos sentida, de que el psiquiatra al estar en contacto con la locura, más que cualquier otra profesión, termina sucumbiendo a la locura, al igual que el bombero tiene más posibilidades de resultar quemado que un vendedor de barquillos.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2009/11/05/la-locura-de-los-psiquiatras/

De esta manera, y a estas alturas, resulta que tenemos que ponernos a pensar en términos de síndromes serotoninérgicos, diabetes, arritmias, litiasis, cataratas, hiponatremia y lo que hoy por hoy son para nosotros un montón de cosas raras por el estilo. No deja de ser paradójico que sean nuestros medicamentos los que tengan que recordarnos que además de especialistas en la psique o en el alma los psiquiatras somos además médicos y debemos refrescar un poco nuestros conocimientos de Medicina, al menos en las áreas en las que nuestros remedios causan problemas.
En tercer lugar, nos merece también un comentario la tardanza en detectar algunos efectos secundarios graves. La clozapina es cardiotóxica, pero sin duda lo ha sido antes de que nos percatáramos de ello, y con toda seguridad ha habido pacientes que han fallecido a causa de miocarditis antes de que nos lo contaran los australianos. Sabemos, además, que la clozapina (y al menos también los neurolépticos clásicos) pueden producir trombosis venosa profunda, pero nos hemos percatado de ello casi en el cincuentenario de la clorpromazina. No cabe duda de que habrán muerto pacientes por tromboembolismo pulmonar iatrógeno sin que hayamos sido capaces de establecer el vínculo causal con nuestros medicamentos (y nuestros procedimientos de contención). ¿Cómo ha podido darse tamaña ceguera? ¿Somos acaso unos desalmados, unos negligentes? Tal vez sea que tanto centrarnos en el alma de los pacientes hemos terminado por negar la existencia de su cuerpo.
Y para terminar, algo a medio camino entre la llamada de atención y la confianza en la vergüenza torera de nuestra profesión. Esperamos que la alarma y la incomodidad que pueda representar vigilar clínica o analíticamente sus secundarismos cardiacos no se traduzca en que no se prescriba clozapina, por miedo o comodidad, a pacientes que se podrían beneficiar de ella. Como prescriptores tenemos la responsabilidad profesional y moral de que por muy engorroso o problemático que nos pueda resultar supervisar los efectos secundarios de un fármaco no acabemos privando a nuestros pacientes de su acción beneficiosa.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/09/20/soy-psiquiatra-no-tengo-ni-idea-de-medicina/

Tan Guihua Mujer, 42 años de edad El 12 de septiembre de 1999, Tan volvió a casa después de apelar por Falun Gong en Beijing. Aún antes de poder sentarse, unos oficiales de su unidad de trabajo y de la Comisión de Ley y Política entraron a golpes asu hogar y la llevaron al hospital psiquiátrico. Cuando llegaron al hospital, una inyección la esperaba. Tan se rehusó a tomar la inyección. Luego una enfermera alta salió y trajo a 8 pacientes psiquiátricos. La agarraron para que
no pudiera moverse y la inyectaron nuevamente.

En tan sólo unos segundos, ella se sintió muy mareada y enferma, y su corazón palpitaba muy rápidamente. Ella tuvo que
presionar su cabeza contra la pared y agarrar el suelo firmemente con ambas manos. Mientras sufría de tanto dolor, ella mordía una sabana y trataba de no hacer ningún ruido. Su boca sangró de la mordida. Después perdió conocimiento. Cada día una doctora le preguntaba si iba a continuar practicando Falun Gong o no. A una respuesta de “sí”, y el
doctor le daría un choque con agujas eléctricas. Ella fue sometida a choques eléctricos un total de 7 veces. Durante dos meses, la Sra. Tan fue forzada a tomar medicamentos e inyecciones tres veces al día. Después, la doctora le pidió a la enfermera que le diera otro tipo de inyección. Se decía que era un medicamento importado, y que los efectos de la droga durarían más de un mes. Después de la inyección, el ciclo menstrual de Tan dejó de venir. Le era casi imposible mover sus ojos y sus reflejos se hicieron más lentos.
Unos días más tarde, añadieron otra droga a la inyección. Después de recibirla, el cuerpo de Tan se agitó violentamente y no podía controlar sus intestinos. La tortura continuó durante 20 días. Cuando su familia vino a recogerla, Tan estaba tan aturdida que no  podía ver claramente. Su memoria estaba en blanco y no podía acordarse de casi nada. Su cuerpo entero estaba hinchado y sus reflejos eran lentos. Le tomó mucho tiempo poder decir una pocas palabras.
La peor parte era que no podía dormir porque mis piernas se sacudían incontrolablemente; el sentarme y pararme era muy difícil, y las piernas siempre me daban tirones haciéndome caer al andar.
El 30 de marzo, cuando mi marido vino a recogerme, el director no me dejaba ir. Al ver mi cuerpo torturado y demacrado, mi esposo insistió en dejarme ir. A pesar de mi condición, el director quiso que mi marido comprara cinco botellas de píldoras para dormir y que me forzara a tomarlas. Cuatro días después de llegar a casa mi cuerpo entero se volvió amarillo, mi ojos amarillo-verde, y vomité. El examen de emergencia en el hospital mostró que mi hígado había sido dañado seriamente por las drogas que me forzaron a tomar. Mis transaminasas estaban a niveles 20 veces lo normal. Cuando otros practicantes me vieron se quedaron estupefactos. Parecía una persona que envejeció 10 años, mis párpados no se habrían completamente, la piel de mi cara estaba decaída, y había perdido muchísimo pelo.
Me forzaron a quedarme en el hospital psiquiátrico del 2 al 30 de marzo. Mi esposo y yo tuvimos que pagar todos los costos de mi estancia allí.
Qiu Liying, Duan Jingjing, He Jing Y Zhao Shuying Enviados a la fuerza al Hospital Psiquiátrico de Tangshan, Provincia Hebei, ellos fueron diagnosticados con“Psicosis Irritable”. La razón de su castigo es simplemente que no renunciaron a practicar Falun Gong. Los cuatro hicieron una huelga de hambre para protestar la detención ilegal.
En el hospital psiquiátrico, fueron atados a camas, pinchados con agujas eléctricas, y alimentados con medicamentos a la fuerza que dañan el sistema nervioso. Doce horas más tarde de ser administradas con esas drogas, Duan Jingjing, una mujer joven, no era capaz de meter su lengua dentro de su boca. Su cara se volvió púrpura y estaba asfixiaba, dando
vueltas de una lado al otro en la cama. La gente del hospital tenía miedo que muriera. Le preguntaron al director del campo para instrucciones, pero él dijo, “No es nada. Continuen dándole su medicamento.” Se descubrió que el hospital hacía esto por dinero. Después las enfermeras y doctores temieron que los practicantes murieran del trato, y así que calladamente dejaron de administrarlas. Recientemente, el abuso de medicamentos ha sido expandido a las prisiones y campos de trabajo forzado, donde medicamentos aún más poderosos son usados para controlar las mentes de los practicantes.
— Sunny Lu, MD “Detención y Abuso de Practicantes de Falun Gong en Centros Psiquiátricos en China,” -Reporte en Gi-
nebra, 2001, “Salud Mental y Derechos Humanos”.
Debido a las grandes dosis de medicamentos como Perfenazina, Clorpromazina, Flufenazina, Fluorohidroxypiperidina y otras substancias desconocidas, muchos practicantes sufren tremendamente de efectos tóxicos tales como: pérdida de memoria, agudos dolores de cabeza, extrema debilidad, rigidez de los músculos, protuberancia de la lengua y otras reacciones distónicas, temblores incontrolables, nausea, vómito, convulsiones, pérdida de conocimiento, etc. Algunos casos se asemejan al Síndrome Neuroléptico Maligno.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2009/10/31/abuso-de-practicantes-de-falun-gong-en-centros-psiquiatricos/

Colaboración- Exorcismo

No hace falta más que echar un vistazo al artículo firmado por Aquilino Polaino titulado Psiquiatría y posesión diabólica en el que reivindica un mayor concenso entre la psiquiatría y la religión donde podemos encontrar este párrafo:
“Pero, lo que no parece que sea conveniente, sin embargo, es interrumpir el diálogo entre psiquiatras y pastores. Pues si en la Edad Media probablemente se incurrió en un exceso al magnificar las atribuciones de tipo religioso para la “explicación” de estos comportamientos, es muy posible que hoy se esté incurriendo también en otro exceso: el de apelar únicamente a la psiquiatría, al mismo tiempo que se vuelve la espalda a cualquier fenómeno de naturaleza religiosa.” Más adelante, en este mismo texto, propone Aquilino Polaino de una manera muy esquiva, que la última palabra la tiene el exorcista. Por lo que algunos podríamos suponer que Aquilino Polaino es más exorcista que psiquiatra. Si hace un tiempo saltó a la escena mediática las prácticas de unos psiquiatras que ofrecían aplicar descargas eléctricas para ‘corregir la homosexualidad’ ahora tenemos al impresentable de Aquilino Polaino con la solución a la homosexualidad y otros males que nos ha tocado vivir: exorcismo. Y tendremos Aquilino Polaino para rato. Últimamente está haciendo campaña en contra de los males de los videojuegos y los juegos de rol como ‘desintegradores de la personalidad’. ¡ Si es que esto creía ya había pasado de moda ! Nada, a echando agua bendita a la playstation, y expulsando los demonios de los homosexuales que son gerundio.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/05/14/psiquiatras-famosos-nacionales-e-internacionales/

Mito, Opio del Pueblo

“Aunque el esclavo no haya terminado su trabajo, podrá influir en su amo para que le conceda un respiro si muestra signos de inminente colapso […] Manifestar signos de cansancio –prescindiendo de que sean auténticos o no- quizá produzca un sentimiento de fatiga o agotamiento en el actor. Creo que este es el mecanismo responsable de la gran mayoría de los estados de fatiga crónica, antes llamados de ‘neurastenia’ […] Muchos pacientes de esta índole están inconscientemente ‘en huelga’ contra personas de quienes dependen. En contraste con el esclavo, el hombre libre fija sus propios límites, y trabaja hasta concluir satisfactoriamente su tarea. Entonces puede disfrutar de los resultados”.

Dios –y también el rey, el padre, el médico, el director espiritual, el comisario, etc.- se mostrará tanto más exigente y punitivo cuanto menos pasivo e incompetente sea el individuo, pues “complácese Jehová en los que le temen, y esperan de su misericordia” (Salmos, 147, 10-11). La pregunta a hacerse es qué consecuencias tienen semejantes reglas cuando son asumidas por adultos no minusválidos. Como sugiere Szasz, apenas es conjeturable la medida en que: a)reducen la confianza de hombres y mujeres en sí mismos; b)fomentan su dependencia e imprevisión; c)estimulan la hipocresía; d)sugieren servirse de la propia incompetencia para coaccionar a otros, prolongando indefinidamente situaciones artificiales de parasitismo. El ejemplo más luminoso y universal es el propio clero encargado de administrar los cultos –tanto el cristiano como el de otras religiones-, que resulta por definición “inútil” para aquello donde en principio deben ser útiles las demás personas, y que será por eso mismo sostenido, además de quedar exento en materia tributaria, militar, etc. La única excepción a semejante pauta era la antigua tradición judaica -donde el rabino estaba obligado a conocer un oficio, para no enseñar la ley divina por interés crematístico-, pero hasta esa salvedad perdió vigencia.

Neurólogos por formación y vocación, los fundadores de la psiquiatría creían que todos los llamados pacientes mentales eran “imitadores y farsantes”. Sus herederos prefieren creer que todos los imitadores y farsantes son enfermos. Mostrar las etapas de ese proceso, y su incoherencia radical, funda la antipsiquiatría como corriente. Gorki dijo que “la mentira es la religión de los esclavos y los amos”, definiendo con notable anticipación por qué los psiquiatras contemporáneos no admitirán ese elemento como causa y efecto de lo que sus pacientes son y hacen. Justamente porque no rompen el círculo vicioso del señorío y la servidumbre, llamarán “antihumanitaria” (y “antipsiquiátrica”) a la mera franqueza. La mentira se ignora o se considera otra cosa (amnesia, disociación…), en la misma medida en que el médico trata a los adultos como si fuesen niños, arrogándose el papel del pater familias. A eso contesta Szasz que él se ha limitado a reformular una de las primeras observaciones de Freud: “que la hipocresía es un problema esencial de la psiquiatría”.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2010/07/15/como-detectar-enfermos-mentales/

Pensamiento Mágico

En estudios como los de Stevenson, basados en los datos que se extraen de las entrevistas, es esencial tener en cuenta que estas “son susceptibles de producir las mismas falsificaciones, engaños, exageraciones y distorsiones que caracterizan el intercambio verbal entre cualquier tipo de personas”, señalan Steve J. Taylor y Robert Bogdan, de la Universidad de Syracuse, en EE UU. “Es posible que haya una gran discrepancia entre lo que los entrevistados dicen y lo que realmente hacen”, apostillan estos científicos sociales.

A todo esto debemos añadir la imposibilidad de contrastar la información. Como procede de una única fuente -la familia del menor- resulta complicado discernir qué parte del relato es real y cuál es una construcción. Stevenson afirmó que ese punto debía decidir lo el propio investigador. El hecho de que un paso tan determinante como este dependa de criterios subjetivos anula cualquier intento de sacar algo en claro.

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Jiménez del Oso admitía en El Correo que la ciencia nunca ha sido lo suyo. Interrogado sobre el hecho de que los parapsicólogos eviten el método científico, decía: “¿Que no he utilizado una metodología científica? Y a mí qué narices me importa”.

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No hay una sola forma de vivir una NDE, aunque a menudo incorporan parámetros bastante similares: una sensación de bienestar, a menudo con concomitancias místicas; el encontrarse en un túnel al final del cual se ve una luz; experimentar algo similar a un repaso de todo lo vivido; sentirse flotar fuera del cuerpo, que a menudo se ve desde fuera, rodeado por las personas que están en la habitación… Los investigadores opinan que gran parte de esta fenomenología puede explicarse como resultado de la compleja química del sistema nervioso en situaciones extremas.

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Dije, Errores de la reencarnación. ¿Por qué?

Pues a simple vista la teoría fascinante de la reencarnación seduce a muchos (me incluyo) Pero uno no puede dejar de ahondar en sus paradojas.

Por ejemplo: ¿Cómo se explica que si al principio de la creación de los seres humanos éramos un puñado de, por decir algo, 5000 individuos, y ahora somos 6 mil millones, de donde vinieron las almas para albergar tantos cuerpos nuevos?

En otras palabras: éramos menos de lo que somos ahora, ¿de donde procede el resto de supuestas almas ?.

Brian Weiss en su conferencia habló de almas que se dividen o que pueden provenir de muchos mundos o dimensiones. Pero aquí esta el punto flojo del asunto. No voy a detenerme a escribir lo que personas como Carl Sagan que, además de Astrónomo era Biólogo, escribieron en su día sobre la imposibilidad de que el ser humano, la especie humana, se haya repetido en otros mundos. Muy probablemente la especie humana sea única en todo el universo. Lo que no quita que haya otras formas de vida, pero no al menos con las características singulares que tiene la vida en la tierra, con la cultura, historia, tecnología, dos ojos, boca, etc.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2009/12/27/psiquiatras-paranormales/

El libro se pregunta cómo las teorías psiquiátricas de ‘inexplicable enfermedad ” han logrado ganar influencia y dar forma al diagnóstico, la financiación de la investigación y la percepción pública de estas enfermedades en Gran Bretaña.

La deconstrucción de la ciencia implícito en el debate sobre la nomenclatura no se detuvo en 1994. La escuela de Wessely, las compañías aseguradoras y químicas, junto con la medicina profesional y los Estados británico y norteamericano (todos ellos con sus propias razones para no descubrir la causa real de la EM y las enfermedades relacionadas) tenían todavía más posibilidades de evadir responsabilidades si el pozo de enfermedades no diagnosticadas y, no obstante, psiquiátricas se hacía aún más profundo. En 1999, el Dr. Simon Wessely y el Dr. Mike Sharpe argumentaron en un artículo para The Lancet que el síndrome de intestino irritable, el síndrome de fatiga crónica, el síndrome (de tensión) premenstrual, la fibromialgia, el dolor de la articulación temporomandibular, las cefaleas de tensión, el dolor de pecho atípico, la sensibi lidad química multiple y el globus hystericus debían unirse todos bajo el sobrenombre de “síndrome somático funcional” y ser clasificados como un trastorno psiquiátrico.

Con el estilo habitual del lobby psiquiátrico, Fitzpatrick le da la vuelta a la tortilla, diciendo que esa actitud por parte de los pacientes sería “dogmática y autoritaria”. Fitzpatrick censura a los que creen en una etiología orgánica de la EM y el SFC por “aprobar la estigmatización de las enfermedades mentales”. Con lógica de lunático, arguye que si uno sostiene que la EM y el SFC tienen una etiología orgánica o biomédica, está implicando que la enfermedad no tiene una dimensión psicológica y está negando a las enfermedades mentales su lugar en la medicina; y sólo haría eso alguien que cree que admitir la dimensión psicológica de cualquier enfermedad supone estigmatizar al enfermo.

Está claro, es mucho mejor para todos que los pacientes se limiten a admitir su incapacidad mental, tomen sus antidepresivos y se dejen reeducar con Terapia de Comportamiento Cognitivo. Por si esto fuera poco, el Dr. Fitzpatrick mete en el mismo saco a todos los “sospechosos habituales” cuando presenta su cuadro de las enfermedades mentales contemporáneas.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/07/07/skewed-psychiatric-hegemony-and-the-manufacture-of-mental-illness-in-multiple-chemical-sensitivity-gulf-war-syndrome-myalgic-encepha-lomyelitis-and-chronic-fatigue-syndrome/

Augures

“En España, los colegios profesionales están, regidos por el corporativismo y es difícil que ejerzan un control ético exigente. Sólo así se entiende que haya aún profesionales de éxito con consultas elegantes que se limitan a dar un cóctel de drogas mezcladas con sueros”, concluye Castilla del Pino. En el mismo sentido abunda Manuel González de Chávez, psiquiatra de plantilla del Hospital Provincial de Madrid con una larga experiencia en la sanidad pública: “En la psiquiatría privada subsisten casos pintorescos en los que psiquiatras de relevancia social dan a los pacientes una ensalada de antidepresivos y neurolépticos con los que, a menudo, aciertan por casualidad.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/05/11/los-psiquiatras-reconocen-que-los-frecuentes-fallos-de-diagnostico-restan-fiabilidad-a-su-trabajo/

¿Quién puede fallar con esta ensalada farmacológica? antes doblaban la dosis hoy pueden tirar de todos los neurotrasmisores del cerebro por si falla el anterior tratamiento.

En vez de pensar lo obvio sin marcadores biológicos (bioquímicos o genéticos) el diagnóstico psiquiátrico tendrá la misma fiabilidad que los augures de la antigüedad o los que predicen el tiempo a base de temporas o como los que predicen lo que va a pasar leyendo las entrañas de animales sacrificados.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/08/02/circo-farmacologico/

“Rasgos paranoides”

Los psiquiatras sí concluyeron que padecía un “trastorno somatomorfo”, es decir, que como no encontraban un origen físico a sus males, consideraron que era su mente la que los estaba creando. Además, vieron en él “rasgos paranoides”, y le remitieron a los Servicios de Salud Mental.

Un día más tarde, A. L. S. y su mujer acudieron a su médico de familia, quien, tras ver el diagnóstico hecho por el hospital, le aconsejó que pidiera hora con un psiquiatra. Cuatro días más tarde, la noche del 17 de septiembre, el estado de salud del paciente se agravó. La familia avisó a un médico de la sanidad pública, que acudió a su domicilio y le remitió al hospital para descartar “obstrucción intestinal”. “No puede levantarse de la silla”, recogió el facultativo en su informe. La ambulancia llegó a urgencias de Alcorcón a las 0.49 del día 18, donde le realizaron una nueva radiografía, un TAC y unos análisis, pero no una ecografía.

Aquel día sí había camas libres en psiquiatría. “Mi padre nunca había tenido trastornos psiquiátricos, pero al final él mismo y nosotros accedimos a que le ingresaran porque los médicos nos decían todo el rato que no tenía nada y que todo era somático”, explica una de sus hijas.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/05/11/muere-de-un-tumor-un-hombre-al-que-los-medicos-no-creyeron-y-llevaron-a-psiquiatria/

Proselitismo

Para llenar el vacío que sentía me volqué en el trabajo, al que aumenté tanto el tiempo como la intensidad de mi dedicación.

En algo menos de un año ya era otra persona: seria, circunspecta, mordaz en los comentarios y sobre todo una mujer muy triste. Las directoras me debieron ver mal y acortaron la fecha de mi revisión médica anual (todos los de la Obra han de pasarla cada año con un facultativo del Opus Dei) y en un principio fui tratada por él con ansiolíticos para mandarme a los pocos meses a una psiquiatra que es supernumeraria, quien me diagnóstico depresión bipolar. En los trece años que fui su paciente ha empleado conmigo todo el arsenal farmacológico posible. Entre otros efectos, sus tratamientos me han provocado un hipotiroidismo permanente causado por el litio (del que me he de medicar de por vida); alucinaciones que comenzaron con una nueva medicación y cesaron al quitarla, mareos; dormir durante largos periodos de tiempo, que en una ocasión llegó a tres días seguidos; permanecer ingresada un mes en una clínica psiquiátrica y un largo etcétera que el lector puede imaginar.

Desde el comienzo de esa tristeza y pérdida de ganas de vivir me fue asaltando la idea de que mis males se podrían solucionar dejando la Obra, pero varios condicionantes me imposibilitaron hacerlo:

1. La absoluta confianza que tenía depositada en las directoras, quienes me afirmaban que lo mío era seguir en el Opus Dei, que fuera de él sería una desdichada, que tenía que dejar de pensar en mí y ofrecer con alegría mi enfermedad (es del todo imposible que un depresivo pueda ofrecer con “alegría” su mal, ya que entonces no sería depresivo), etc.
2. Porque en la depresión me era muy costoso (casi imposible) tomar decisiones.
3. Porque me impedían oír otras opiniones (ir a médicos objetivos, no ligados a la Obra) o valorarlas cuando me las daban (por ejemplo, mis padres, con quienes vivía, me dejaban caer que fuera de la Obra estaría mejor), ya que entonces las directoras me contaban que esos consejos eran humanos, no sobrenaturales, las tentaciones de las que el Demonio se vale al usar a nuestras familias como obstáculo en nuestra vocación.

Como antes conté, a los diez años de enfermedad y tres antes de dejar la Obra, me encontraba estabilizada y cada vez con más ganas de marcharme del Opus Dei, lo que les repetía a la directora y al sacerdote asignado, quienes a su vez reiteraban su postura de que me mantuviera dentro. Al cabo de un año de ese tira y afloja (las directoras eran quienes tiraban, a mi me correspondía tan sólo aflojar) me comenta la psiquiatra que me convenía recibir una terapia de electroshock, sin explicarme muy bien el porqué. Vuelvo a repetir que yo me encontraba bastante bien pero, como siempre, me dejé llevar y me aplicaron seis sesiones. Por la mañana de seis días seguidos, antes de trabajar, fui a la clínica en donde me dormían para aplicarme después el electroshock.

Tiempo después leí que el electroshock es una práctica casi en desuso, que se utiliza fundamentalmente para romper circuitos cerebrales viciosos. Por ejemplo, alguien tiene la obsesión de suicidarse y la corriente eléctrica que se aplica con el electroshock rompe las conexiones neuronales que la mantienen, permitiendo así que el paciente olvide esa tendencia. Pues bien, cuando me lo aplicaron, mi única “obsesión” era la de dejar el Opus Dei.

Tras recibir ese tratamiento no encontré mejoría alguna. pero si una consecuencia muy molesta: perdí la memoria de periodos y circunstancias de mi vida que desde entonces tan sólo puedo recuperar, con esfuerzo, si alguien me los recuerda. Y yo me pregunto: ¿Cuánto será lo realmente olvidado que desconozco porque no me lo recuerda nadie? ¿Cuántas cosas habré olvidado con imposibilidad de recuperarlas porque tan sólo las conocía yo?

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/07/07/psiquiatras-para-perseverar-en-el-opus-dei/

Desaguisados Carlos Castilla del Pino recuerda algunos de los desaguisados que ha tenido que enmendar: “Un caso conmovedor ha sido el de una mujer que se separó de su marido y a la que se convenció, durante meses de tratamiento, de que en el fondo no deseaba separarse porque estaba obsesionada con que él no la quería”. El psiquiatra también rememora otro caso propio de la España que retrató Buñuel: “Hace unos 10 años, un hombre que se quería salir de la Compañía de Jesús fue tratado hasta con electroshock justamente para hacerle ver que, aunque él dijera lo contrario, seguía teniendo vocación”.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/05/11/los-psiquiatras-reconocen-que-los-frecuentes-fallos-de-diagnostico-restan-fiabilidad-a-su-trabajo/

Lucha entre Sectas


En su amalgama con la psicología moderna, se deja ver lo que David Hunt llama un ‘giro para-dramático de la Nueva Era que está cambiando la manera en que miles de pastores y de futuros pastores contemplan la Biblia”. No podemos negar la sutil influencia que ésta tiene en el campo cristiano, y es triste que hayan jóvenes cristianos que tengan aspiraciones de convertirse en psicoanalistas, o por mejor decirlo, agresores de la sana doctrina bíblica. Habiendo ya, tal vez, víctimas de la dependencia química y psicológica, que es la redención de la ‘sanidad interna’. Esta sanidad interna ofrece el condicionamiento de las sensibilidades internas y lleva el nombre de psicoligía humanista, incluyendo la psiquiatría, sometiendo a los inocentes que a éstas recurren, reemplazando la legítima fe en el poder sanador de Jesucristo, a un enajenamiento entorpecedor, producto de los sedantes que prescribe la psiquiatría, y a un desequilibrio mental, producto de la psicoterapia que prescriben los psicólogos.

Libérate, joven! de toda esta panoplia satánica, aparentemente efectiva, porque ahoga los gemidos del alma cansada de luchar, con la droga y el estímulo de nuestra auto-estima, pero que sólo enloquece y a menudo mata, si no el cuerpo, sí el alma.

En su libro “More than Redemption” (Más que Redención), nos dice a este respecto Jay E. Adams: “En mi opinión, proponer, permitir y practicar los dogmas psiquiátricos y psicoanalíticos dentro de la iglesia es tan pagano y herético (y por ello peligroso) como propagar las enseñanzas de algunas de las sectas más estrambóticas. La única diferencia vital es que las sectas son menos peligrosas porque sus errores son más identificables”.

Jerome Frank, profesor de la universidad de Jon Hopkins, ha dicho que “la psicoterapia es la única forma de tratamiento que, al menos hasta cierto punto, parece crear la enfermedad que trata”. Y para quienes piensan que la “sanidad interna” es un bien social, he aquí la respuesta de un psicólogo que comprendió las desastrosas consecuencias de la psicología, en su libro “Psychological Seduction” (Seducción Psicológica): “A pesar de la creación de un verdadero ejército de psiquiatras, psicólogos, psicometristas, consejeros y asistentes sociales, no ha habido ninguna disminución en la tasa de enfermedades mentales, suicidio, alcoholismo, drogadicción, malos tratos a los niños, divorcio, asesinato y caos general. Frente a lo que se podría esperar en una sociedad tan cuidadosamente analizada y asistida por expertos en salud mental, ha habido un aumento en todas estas categorías. En ocasiones parece haber una relación directa entre el creciente número de ayudadores y el creciente número de los que necesitan de ayuda… Nos vemos forzados a examinar la posibilidad de que la psicología y profesiones relacionadas se están proponiendo resolver problemas que ellas mismas han ayudado a crear”.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2009/11/09/el-peligro-de-la-nueva-era/

En 1987 la American Psychological Association, al cabo de una investigación solicitada por los mismos psicólogos cercanos al movimiento anti-sectas, decide, en un documento de particular autoría, que las teorías del lavado de cerebro y de la manipulación mental aplicadas a los nuevos movimientos religiosos no son científicas y no pueden ser citadas como tales. Esta decisión ha tenido un enorme impacto en los Estados Unidos, y ha llevado en la década de los noventa los tribunales americanos por una parte a condenar con severidad a los “desprogramadores” y a los movimientos anti-sectas, que en algunos casos los apoyan, por otra a rechazar sistemáticamente los testimonios de expertos que desearan sostener teorías relacionadas con la manipulación mental. El fracaso en 1996 de la más importante organización anti-sectas mundial, el Cult Awareness Network, después de una dura condena por un caso de desprogramación, es emblemático de la crisis del movimiento anti-sectas en los Estados Unidos de América.

Prácticamente derrotados en los Estados Unidos, los movimientos anti-sectas buscaron una revancha en Europa y Japón, donde los episodios relacionados con el suicidio-homicidio de la Orden del Templo Solar, en 1994 y 1995, y el atentado con gas nervino en el metro de Tokyo, del que es acusado un grupo de dirigentes del movimiento religioso Aum Shinri-kyo, en 1995, jugaron un papel parecido al que tuvo en los Estados Unidos la tragedia de Jonestown en 1978. El 10 de enero de 1996 una comisión parlamentaria francesa publicó un informe sobre Las sectas en Francia que, ignorando completamente las conclusiones del amplio debate que tuvo lugar en Estados Unidos, retoma y difunde todas las tesis típicas de los movimientos anti-sectas y crea una categoría de “sectas peligrosas” -acompañada por una lista de ciento setenta y dos “sectas” de este tipo- en base a diez criterios cuantitativos, entre los que destaca la “desestabilización mental”, típica versión de la segunda generación de la vieja teoría del lavado de cerebro. El informe parlamentario francés provocó vivas reacciones críticas por parte de los ambientes universitarios – totalmente ignorados en las audiciones, por otra parte secretas, que prepararon la elaboración del informe – y una reacción moderada pero crítica de la conferencia episcopal católica francesa.

No obstante estas críticas, el planteamiento anti-sectas del informe parlamentario ha inspirado una serie de medidas administrativas, que se van sucediendo en Francia. Gracias, en especial, a los esfuerzos de algunos partidos adheridos a la Internacional Socialista, que en varios países consiguieron también la adhesión de exponentes políticos de centro-derecha, comisiones parlamentarias -cuyos mandatos parecen inspirarse, aunque con matices distintos, en el modelo francés- han sido constituidas en Bélgica, en Alemania y en el Cantón de Ginebra, mientras un fuerte movimiento político piensa utilizar las estructuras comunitarias para realizar iniciativas semejantes en todos los países de la Unión Europea.

¿Hacia la instauración de un “derecho de persecución”?

No cabe duda de que, en el mundo de los nuevos movimientos religiosos, existan grupos que se hacen sistemáticamente culpables de delitos. Para castigar a estos grupos no son de todas formas necesarias leyes especiales -y sobre este punto incluso el informe francés está de acuerdo- ni medidas administrativas generalizadas, relacionadas con un ambiguo concepto cuantitativo de “secta”, ligado al parámetro no científico y desacreditado de la manipulación mental.

En presencia de violaciones del derecho común los códigos penales son más que suficientes. Las medidas administrativas que en cambio desearían limitar la libertad de centenares de grupos sospechosos de practicar la “desestabilización mental” -es el término preferido por el informe francés- son en cambio peligrosas para las experiencias religiosas de todo tipo -no es raro encontrar acusaciones contra realidades integradas con plena titularidad en la Iglesia Católica o en las comunidades protestantes- cuyo único agravio es el de ser más exigentes y más capaces de involucrar toda la vida de la persona, de cuanto el moderno laicismo considere aceptable en una sociedad secularizada. En un momento en el cual el lobby anti-sectas trata de desencadenar una campaña sin precedentes en toda Europa, se debe tener el valor de contestar que, contra los grupos realmente peligrosos, bastan y sobran el derecho común y los códigos penales, mientras las generalizaciones legislativas o administrativas ponen en peligro la libertad religiosa de todos y corren el riesgo de introducir en el ordenamiento, de forma solapada, un verdadero y propio “derecho de persecución”.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2009/11/09/cazadores-de-sectas/

Zombies – Maldiciones

Otro extracto, desde el libro “El paso de las tinieblas” por Edmund Wade Davis:

Un análisis del fenómeno zombi debe dejar claro que el campesino haitiano considera que existen zombies, el temor de convertirse en uno, y reconoce que las maquinaciones del brujo, si no es detectado y neutralizado, puede provocar que él o ella ese destino. Por lo tanto, ser una persona maldita presumiblemente, se responde con una mezcla de miedo y rabia, que si no es curado por el éxito de la intervención de un houngan a su vez, podría fácilmente caer en la desesperación …

Con el fin de comprender la “naturaleza” de la psiquiatría, uno sólo tiene que traducirlo:

Un análisis del fenómeno esquizofrenia zombi debe dejar claro que el campesino haitiano ciudadano americano cree que zombies esquizofrénicos, existen temores de convertirse en uno, y reconoce que las maquinaciones del brujo diagnóstico por un psiquiatra, si no se detecta como falsa y neutralizado, puede provocar en él o ella ese destino. Una persona así diagnosticada maldecida presumiblemente responder con una mezcla de miedo y rabia, que si no es curado por el éxito de la intervención de verdaderos houngan científicos expertos podría convertir fácilmente a la desesperación …

Mi percepción personal es que los psiquiatras no son sino una especie de brujos vudú, mientras que “neurolépticos” puede ser visto como un equivalente al “polvo zombi”. La “magia” psiquiátrica se basa en la credibilidad incuestionable de su autoridad, y por la liberalidad de sus predicciones, es decir, “maldiciones”. Un diagnóstico no es sino un hechizo o una maldición, y su auto-cumplimiento de los resultados de la dinámica de la relación a estos “expertos” les hace disfrutar ampliamente. Paradójicamente, el “respeto” de nuevo se basa en el miedo, es decir, el terror, y no en la racionalidad de sus argumentos científicos.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/09/29/zombis-y-tinieblas/

Tabúes

Los tabúes en Salud Mental son la base de la disciplina no tocarlos. Las tabúes la mayoría son supersticiones que los que prosperaron en su perpetuidad son los que se incorporaron a sistemas religiosos, como en el caso del Islam, no comer cerdo.

El tabú es una racionalización sin cuestionamiento de un hecho para las masas, poque se hace o no se hace esto, la respuesta por simple tabú.

El no comer cerdo se debió a que los siglos que se inició el islam VII, en esos climas era común que el cerdo se infectará de triquinosis pudiendo pasar dicho parásito a las personas por dicho consumo, dicha prohibición institucionalizada aún perdura

En la India la prohibición del consumo de vacas por los hindues es porque una vaca viva aporta más leche, combustible (bostas), transporte que siendo un pedazo de carne En ciertos pueblos al forastero se le invitaba a pasar la noche con la mujer del que le había dado cobijo, derecho hospitalario que se dogmatizaba para la mezcla de genes y evitar la consanguinidad.

Estas racionalizaciones se impusieron como dogmas religiosos en la antigüedad, que todavía persisten aunque hayan perdido su razón de ser original.

La psiquiatría tiene multiples tabúes o pseudo-racionalizaciones que no se pueden explicitar porque se acabarían con tales disciplinas.

El tabú principal es confundir efecto con causa.

Si estás triste toma esto un ISRS, para que te suba el ánimo. Estas soluciones nunca se aplican a sí mismos cuando piden cobrar el complemento de exclusividad, aunque trabajen en la privada, la administración nunca recomienda que los psiquiatras tomen un ISRS o un antipsicótico para que dejen de pleitear contra la administración. Si eres homosexual antes de los años 70 del siglo pasado era porque eras enfermo mental o si eras mujer liberal era porque sufrías locura lúcida (locura moral sin alucinaciones).

Si confundes lo básico causa-efecto todas las deducciones e inducciones serán erróneas.

https://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/10/12/tabues/

Psiquiatría y la religión inquisitorial son lo mismo

A ver si se aplican el cuento

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5 Respuestas a “La Psiquiatría y la Religión

  1. Un cuento y ¡un peligro!

    El psiquiatra supernumerario del Opus Dei Enrique Rojas, trata a los miembros de la Obra “para perseverar”.
    http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=5427

    Psiquiatras para perseverar en el Opus Dei
    http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/06/12/psiquiatras-para-perseverar-en-el-opus-dei/

    La cuarta planta en la clínica Universitaria de Navarra
    http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/07/11/la-cuarta-planta-de-la-clinica-de-la-universidad-de-navarra/

  2. solo lei una pequeña parte de este libro y me parece en absoluto extraordinario FELICIDADES¡¡¡

  3. La religiosidad es definitivamente una enfermedad mental provocada por un defecto en el cerebro y un virus en el ADN- Softwear humano, que hace de la persona que lo padece un esclavo fácil de manipular. Es por eso que los gobiernos del mundo no quieren prohibir las religiones, porque si lo hicieran perderían su poder absoluto!!
    Sobre estos profundos temas y muchos otros de como liberarse de esta lacra, hablo en mi libro -LIBÉRATE- a quién mando gratuitamente al que lo desee.
    anasalcedo127@hotmail.com

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