PRESOS POLITICOS EN HOSPITALES PSIQUIÁTRICOS

En el Código Penal yugoslavo está vigente el art. 63 que reza (inciso 3) : “El que comete un hecho punible en un estado de anormalidad (irresponsabilidad) o de una normalidad disminuida el tribunal requerirá obligatoria-mente su tratamiento psiquiátrico y su internación en un instituto de salud mental si verifica que es peligroso para terceros y que para obviar ese peligro resultan necesarios su tratamiento e internación en tal instituto”.

El 2 de setiembre de 1985 un grupo de 25 belgradenses, fundadores de la organización humanitaria Akcija (Acción) para protegerse de los abusos de la psiquiatría con fines políticos y otros en Yugoslavia, dirigió un llamado a la Presidencia de la República Federativa Socialista de Yugoslavia para que se libere inmediatamente de los pabellones psiquiátricos carcelarios a los presos politicos Vlado Perišić, croata, y Bajram Ajeti, albanés de Kosovo.

En la documentación respaldatoria del grupo Acción, liderado por Tomislav Krsmanović y apoyado por un número considerable de disidentes servios y algunos croatas, se citan otros presos políticos, mentalmente sanos y recluidos en los hospitales psiquiátricos. Entre ellos figuran Božidar Boričić, Djorje Šimičić, Stevan Poznić y otros.

Empero, los casos más conmovedores son los de Bajram Ajeti y Vlado Perišić. Bajram Ajeti, nacido en Podujevo en 1954, fue condenado según el diario “Politika” del 20-V-85, como “miembro”, o mejor dicho como secretario del grupo enemigo denominado “el Grupo marxista-leninista de Kosovo”. El tribunal dictó enseguida “la medida de seguridad del tratamiento obligatorio en un hospital neuropsiquiátrico de tipo cerrado por tiempo indeterminado”, puesto que “padece de esquizofrenia paranóica”. Desde entonces se halla en la sección psiquiátrica del hospital, sito en la calle Bačvanska 14, Belgrado. –

Vlado Perišić, nacido hace 32 años en Šibenik, Croacia meridional, tuvo la “desgracia” de haber hecho tatuar en su antebrazo el escudo croata. Por ese motivo, sobre todo durante los meses de verano, con frecuencia fue citado e interrogado por la policía de Šibenik. Le prohibieron aparecer en los balnearios y playas y cuando una vez declaró en la estación de milicianos que no podía, sin correr grave riesgo, eliminar el escudo tatuado, le contestaron que “debía amputar el brazo”.

Como no pudo encontrar trabajo en Šibenik, en 1979 se fue a Alemania donde tenía parientes. Recordando las molestias sufridas envió a la policía de Šibenik una copia del periódico Nova Hrvatska (que se publica en Londres), con una carta anónima en la cual denostaba a sus perseguidores. Un día le informaron falsamente que su padre estaba moribundo.

Vlado Perišić tomó el primer avión para Zagreb, donde fue detenido y trasladado a la prisión del distrito de Šibenik. Seis meses pasó en la celda solitaria, torturado con sadismo. Los guardias le sacaron en invierno la yacija y la manta, de modo que durante meses se acostaba en el suelo de la celda sin calefacción. Durante la instrucción los guardias borrachos lo despertaban y pegaban. Una vez le desgarraron la ropa y le daban “porrazos educativos” en el cuerpo desnudo hasta que le brotó la sangre y se desmayara. Luego le derramaron agua fría para que recobrase el conocimiento.

El juez de instrucción Veljko Cvijetić buscaba los cargos que le podría imputar. En ausencia de otro hecho reconocido, salvo el envío postal del periódico a la policía, lo acusó de que “durante su estadía en Alemania se conectó con un número determinado de personas no identificadas que actúa activamente contra la República Federativa Socialista de Yugoslavia y se reúnen en torno del centro pro-ustasha católico Leopold Mandić en Friedrichshafen, Bodensee”.

En dicha localidad no existe semejante “centro pro-ustasha Leopold Mandić” sino una misión católica y una iglesia para los croatas católicos que transitoriamente trabajan alli. Le imputaron también que “el motivo principal” de su salida del país en abril de 1979 era “festejar en Austria el cumpleaños de Adolfo Hitler”.

Terminado el procedimiento instructivo y formulada la acusación el Tribunal de Distrito de Šibenik mandó a Perišić al examen psiquiátrico al Instituto Penal y Correccional y Mental Šimunska de Zagreb. En la celda solitaria del hospital debe tomar fuertes psicofármacos como ser “Tavor”, “Frazinel”, “Nozinal” de 100 a 200 mg, etc. Los psiquiatras de ese estable-cimiento varias veces le aplicaron choques eléctricos en la cabeza. Después, el Dr. Ivan Košuljandić, jefe del departamento psiquiátrico de dicho penal, devuelve al acusado Perišić al Tribunal de Šibenik con el diagnóstico siguiente: “El acusado padece de psicosis endógena esquizofrénica manifestada en forma alucinante-paranoica con escasa probabilidad de curación, de modo que se recomienda prosigan su internación y tratamiento en el hospital psiquiátrico de la penitenciaria por cuanto hay peligro de que repita el hecho”.

Así fue. El juzgado de Distrito de Šibenik condenó en octubre de 1982 a Vlado Perišić por los hechos delictuosos previstos en los artículos 133 y 157 (propaganda hostil y lesión del prestigio de Yugoslavia) “a la medida de seguridad de internación y tratamiento ilimitados en un instituto psiquiátrico de perfil cerrado”.

Cuando nuevamente fue llevado al penal Šimunska, Vlado Perišić pidió sacerdote para confesarse. En lugar de llamar a sacerdote el centinela, apodado Acan, lo molió a puñetazos en el plexo y estómago.

La Corte Suprema de Croacia anuló a fines de 1982 el fallo de la primera instancia y devolvió el expediente para nuevo proceso “pues encuentra que no existen elementos probatorios de hechos delictuosos imputados, apenas cabe hablar de indicios que podrían influir en la comisión eventual de delitos. Por ello, al no existir el hecho delictuoso, no procede dictaminar medidas de seguridad de internación y tratamiento ilimitados”.

En la audiencia general repetida el Tribunal de Distrito de Šibenik declara a Perišić culpable y nuevamente dicta la medida de seguridad de internación y tratamiento ilimitados. El juzgado de segunda instancia anula también este fallo, pero el Tribunal de Distrito justifica su sentencia en base al diagnóstico del “perito” judicial, del cual no desiste.

Vlado Perišić fue trasladado el 24-1-1984 al hospital psiquiátrico Popovača, sector judicial-carcelario. Desde entonces, a quienes se interesan por su salud, algunos empleados contestan: “No revuelvan el caso de Vlado Perišić. Está en Popovača. ¡Allí está su lugar… !”.

Por tener tatuado el escudo croata y por enviar innocuamente por correo el periódico Nova Hrvatska. ¿Cuántos parecidos a Perišić están encarcelados e internados en hospitales de enfermedades mentales en Croacia?

GUIDO SAGANIĆ (Nova Hrvatska, 19/1985, Londres)

Fuente: http://www.studiacroatica.org/revistas/099/0991501.htm

Es curioso que en España pasaba lo mismo por esa época con un gobierno de signo contrario como el régimen Franquista y bueno ahora sigue pasando lo mismo con los psiquiátricos penitenciarios.

Certificado Sanatorio Psiquiátrico Penitenciario.Madrid.1956.Preso político.Firma Velasco Escassi.

Ver Documento periodístico del ABC

sobre el manicomio penitenciario de Carabanchel, Madrid

Los locos presos: de la atención al olvido En los años 80 Ramon Garcia y un grupo de psiquiatras de la AENP publican un estudio sobre el Psiquiatrico Penitenciario de Carabanchel que resultaba escandaloso :se trata de una institución digna del medievo donde los electrechoques son una modernidad y el poder real de a institución lo ejercen enfermeros –presos que allí redimen condena creando unas condiciones de vida dantescas

A los 20 años de aquel estudio la AENP ,en el 2002, emite otro informe sobre “Atencion a la salud mental en las prisiones” .Ya no hay criminales en el manicomio pero el 5% de los condenados a prisión en España son declarados inimputables(estaban muy locos) cuando cometieron el delito.Salvo que sobrevivan en las enfermerías de las prisiones van parar a los dos únicos hospitales penitenciarios construidos para locos en Fontcalent y Sevilla( la locura es la única enfermedad con espacio hospitalario propio en el sistema penal frente a los infectados por ejemplo).Del informe de la AENP sobre esos psiquiátricos se deduce que la psiquiatría penitenciaria es a la psiquiatría lo que la música militar es a la música. En las reuniones de la AENP se comentó que en Madrid la casi totalidad de los psiquiatras penitenciarios estaban expedientados por practicas corruptas

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