Loqueros Agredidos

Un interno hiere a hachazos a dos médicos del psiquiátrico en el que estaba ingresado Atacó al facultativo encargado de su caso en el aparcamiento del centro

13-5-2006 03:11:33

ABC

PALENCIA. Un interno del Centro Psiquiátrico San Juan de Dios de Palencia, cuya identidad no ha sido facilitada, dejó ayer heridos a dos médicos del establecimiento, sin que ninguno de ellos sufriera lesiones de gravedad, tras liarse a hachazos con facultativos en la zona de aparcamientos, según informaron a Europa Press fuentes de la Delegación del Gobierno y Subdelegación en la provincia, informa Ep..

Los hechos se produjeron pasadas las 14 horas, cuando el interno, de mediana edad, que disfrutaba de un régimen que le permitía salir a la calle y que llevaba varios años ingresado en la institución, agredió con un hacha a su médico, L. T. R, de 63 años, cuando éste se disponía a coger su coche en el aparcamiento de las instalaciones dedicadas a salud mental y psiquiatría y tras haber cumplido su jornada laboral. Durante la agresión, el médico resultó alcanzado a la altura de la garganta y la zona parietal, mientras que un compañero que acudió en su ayuda, C. T. C, resultó también lesionado pero de menor importancia. Tanto L. T. R. como C. T. C. fueron trasladados hasta el Hospital Río Carrión, el primero de ellos en UVI móvil y el segundo en ambulancia convencional. Poco después el segundo de los facultativos fue dado de alta y se espera que en las próximas horas pueda ocurrir otro tanto con su compañero, ya que las lesiones sufridas por ambos no revisten gravedad.

Por su parte, el agresor, quien hasta entonces no tenía antecedentes de ataques a terceras personas pero sí episodios de autolesión, se encuentra ingresado en la Unidad del Psiquiatría del mismo centro hospitalario.

Decapitan a una enfermera y degüellan a otra en un hospital psiquiátrico francés
JUAN PEDRO QUIÑONERO. CORRESPONSAL/
20-12-2004 02:17:31

PARÍS. Dos enfermeras del turno de noche del hospital psiquiátrico de Pau (Pirineos Atlánticos) han sido brutalmente asesinadas, con gran sadismo. Las inquietantes condiciones en las que parece haberse producido el baño de sangre han precipitado una ola de pánico y una crisis de conciencia sobre el estado de inseguridad, ineficacia e insalubridad de la psiquiatría estatal.

La enfermera Chantal Klmaszewski (48 años) fue decapitada en la sala de reposo del hospital. Y su cabeza depositada sobre el aparato de televisión. Su auxiliar, Lucette Gariod, (40 años) fue degollada y su cuerpo fue hallado en un pasillo sobre un charco de sangre. El personal del turno de mañana descubrió ayer los cadáveres horas después de que el asesino desapareciese sin dejar rastro. Cinco sospechosos fueron ayer interrogados y puestos en libertad. Después, ni la dirección del psiquiátrico ni la Policía sabían si el asesino había entrado o salido del hospital, dejando tras de sí una ensangrentada ventana abierta.

Anoche las armas del doble crimen no habían sido aún halladas. Los cuerpos de las víctimas son analizados minuciosamente en el instituto médico forense de Burdeos en busca de alguna pista, huella o indico significativo.

Philippe Douste-Blazy, ministro de Sanidad, ordenó la dispersión parcial de los internados y cursó una circular pidiendo a los directores de otras instituciones similares que instalen un teléfono de urgencia entre los servicios de psiquiatría de los hospitales y las comisarías más cercanas.

La gratuidad espantosa del crimen ha precipitado una ola de pánico entre un personal mal pagado, mal protegido y aparentemente indefenso ante imprevisibles ataques de locura. Los sindicatos aprovechan la tragedia para lanzar graves acusaciones contra el sistema hospitalario.

Un psiquiatra, tiroteado en plena calle por un antiguo paciente

Un médico psiquiatra de Santiago, Pablo Rubio Fabeiro, resultó ayer herido tras recibir un disparo en el abdomen presuntamente por parte de uno de sus antiguos pacientes, Ramón Otero García, de 67 años de edad, que posteriormente se dio a la fuga y a quien la Policía sigue la pista.

Sobre las 14.30 horas de ayer el doctor Rubio Fabeiro se encontraba en la parte exterior del portal de su domicilio, en la compostelana Rúa dos Feans, cuando Otero García, vestido con un traje de color gris claro en bastante mal estado, se le aproximó y efectuó un disparo con un arma corta que le alcanzó en el abdomen.

Según los testigos presenciales, la detonación apenas hizo ruido, por lo que las primeras hipótesis policiales apuntan a que se trataba de un arma de pequeño calibre, del tipo 22 milímetros o similar.

Trasladado de inmediato a un centro hospitalario santiagués, el doctor Pablo Rubio fue intervenido de urgencia, encontrándose al cierre de esta edición fuera de peligro y en estado estacionario.

De hecho, fue necesario esperar a que concluyese de hacer la digestión antes de que los cirujanos pudiesen extraerle con garantías el proyectil y sus familiares resaltaron el buen estado de ánimo que presentaba, dado que incluso llegó a bromear con ellos acerca de todo lo sucedido.

La agresión se produjo de forma tan rápida que pasó desapercibida para las pocas personas que transitaban en aquel momento por la zona, si bien varios testigos presenciales consiguieron identificar posteriormente al presunto agresor en las fichas policiales.

Carlos G. Roy

El Mundo, 13 de octubre de 2000

El Mundo 10-11-1999

Mató al psiquiatra de su hijo porque se negaba a darle la invalidez permanente

El presunto asesino ingresó ayer en prisión tras declarar ante el juez

CRISTINA ORO Corresponsal Oviedo

Acabó con la vida del psiquiatra porque no atendía sus requerimientos: que internara a su hijo esquizofrénico y que le diera, también, la invalidez permanente. Esas son las razones esgrimidas ante la policía por Juan V. C., el hombre de 71 años que el lunes mató de dos puñaladas en la espalda a Antonio Gimeno, el facultativo que atendía a su hijo.

Juan V. C. había elevado sus reclamaciones en otras ocasiones, pero sin conseguir resultado alguno. Por eso, el lunes fue, armado con un cuchillo de grandes dimensiones, a hablar con el médico del Servicio de Salud Mental del Hospital Valle de Langreo. El arma la compró mientras iba de camino al centro sanitario.

Las puñaladas

Para el doctor Antonio Gimeno la mañana del martes había sido especialmente intensa. Reuniones, consultas. A las 12.00 horas había estado en Sama de Langreo en la presentación de un curso de garantía social para enfermos mentales. Con prisas, como muchas veces andaba, el doctor Gimeno salió hacia el sanatorio en donde pasaba consulta médica a sus enfermos.

Sobre las 13.00 horas, Antonio Gimeno recibía ya a sus pacientes. El último en entrar fue Juan V. S. Tras una breve conversación, el médico acompañó al padre de su paciente hasta la salida del centro. Fue allí donde Juan V. S. lo apuñaló dos veces con un enorme cuchillo de cocina que llevaba escondido.

El doctor Gimeno fue trasladado rápidamente al Hospital Valle del Nalón, donde todos los intentos por salvar su vida no dieron fruto.

Mientras los servicios de urgencias del Valle del Nalón intentaban reanimar a Antonio Gimeno, su agresor caminaba por las calles de Sama de Langreo. Fue en el centro de la localidad, al lado de la Iglesia, donde unos agentes lo detuvieron 10 minutos después del crimen.

Juan V. S, sin antecedentes judiciales, no opuso ningún tipo de resistencia en el momento de su detención y comentó a los agentes que él era quien había apuñalado al doctor, y también les aseguró que tenía intención de entregarse en el juzgado.

A la hora que Juan entraba ayer en prisión, los compañeros de Gimeno asistían a su funeral.

El funeral

Las muestras de dolor fueron constantes a lo largo del oficio, en el que el sacerdote ensalzó la importante labor profesional del médico fallecido, así como el lado humano con el que trataba a todos sus enfermos. Sus compañeros de profesión aún no podían dar crédito a lo que había sucedido.

«Es un hombre con muchísima experiencia clínica, sabía perfectamente tratar a sus pacientes y también cómo iban a reaccionar, [el asesino] sólo lo podría haber hecho así, por la espalda», comentaba un antiguo compañero. Nadie puede encontrar una respuesta lógica a lo sucedido: «Es algo completamente absurdo y un hecho aislado», afirmó el psicólogo Enrique Peñueles, quien aseguró que «cualquier persona que trate con el público está expuesta a riesgos de este tipo».

Antonio Gimeno Tejedor, que el próximo día 14 cumpliría 56 años, era natural de Zaragoza, donde ha sido enterrado. Era uno de los especialistas de Psiquiatría con más prestigio de Asturias. Fue director médico del Hospital Psiquiátrico de Asturias y, desde 1987, era Jefe de Salud Mental del área Sanitaria VIII del Valle del Nalón.

***

17/2/2008 – 13:13(EST)

Un hombre de 39 años de edad con un historial de problemas mentales fue arrestado el sábado en relación con el crimen de una psiquiatra, que fue brutalmente asesinada con un machacador de carne en su consultorio en Manhattan.
David Tarloff fue arrestado la mañana del sábado en Queens, según informó el Comisionado de la Policía de Nueva York, Raymond Kelly. Las autoridades dieron con el paradero del hombre tras hallar huellas digitales en la escena del crimen.

Historia continua abajo

Kelly reportó que Tarloff aceptó su culpabilidad en un interrogatorio que duró 25 minutos, el cual debió ser interrumpido cuando el sospechoso pidió un abogado.

La víctima, Kathryn Faughey, fue golpeada unas 15 veces con el machacador y acribillada con un cuchillo en su oficina la tarde del martes. El Dr. Kent Shinbach intentó auxiliar a Faughey tras el ataque.

Durante el interrogatorio, Tarloff confesó que fue a la oficina porque el doctor Shinbach lo internó en un instituto en 1991; él pretendía robar al doctor y abandonar el país en compañía de su madre.

Sin embargo la policía no ha podido esclarecer si Tarloff era paciente de Shinbach y por qué motivó atacó a Faughey.

Personas que conocían a Tarloff lo describieron como una persona problemática y en ocasiones agresiva. El hombre ya había sido arrestado anteriormente por conducta violenta.

Las huellas digitales encontradas en la escena del crimen, fueron halladas en una maleta en la que cargaba pañales para adulto y ropa de mujer, así como en una de las puertas. La policía también encontró cinta adhesiva y cuchillos que no fueron utilizados en el asesinato.

La policía encontró sus datos por una aplicación que había enviado a una compañía de taxis en años anteriores. Los detectives se desplazaron a su hogar en Queens y el individuo fue de manera voluntaria al cuartel de la policía.

La tarde del martes Tarloff ingresó al edificio y dijo a los guardias de seguridad que tenía una cita con Shinbach. Tras pasar unos minutos en la sala de espera, donde había otros pacientes, ingresó al consultorio de Faughey y la atacó; cuando Shinbach llegó a ayudarla, fue aventado atrás de una silla y asaltado. El asesino también intentó dañar a uno de los pacientes, pero no lo logró. Después huyó.

Terra/AP

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Una respuesta a “Loqueros Agredidos

  1. Eso de que trataba bien a sus pacientes es mentira supina porque toñi que por cierto era su guarrilla del momento le comento a 2 conocidos nuestros como mandaba sujetar a los enfermos indefensos en sus tiempos de sanguijuela en la cadellada de oviedo para electrocutarlos como a cerdos en el matadero hasta el estremo que uno de ellos cuando vio lo que le esperaba se les escapo tirandose por una ventana y quedadando con los sesos de fuera
    SIMPLEMENTE DR. GIMENO !!!!JODETE!!!!!!!

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