Eugenesia

martes, marzo 14, 2006

eugenesia (2)

Nos habíamos quedado en los orígenes de la eugenesia, con Sir Francis Galton en el viejo continente preocupado porque nadie parecía tomarse en serio sus ideas. Pero cuando estas teorías cruzaron el charco se desarrollaron alarmantemente, sobre todo por la parte de la eugenesia “negativa”, cuyo objetivo era la eliminación del material genético “defectuoso”. Alexander Graham Bell (el del teléfono) ya había investigado sobre la sordera y, concluyendo que era hereditaria, propuso la prohibición del matrimonio para las personas sordas. Otro famoso implicado fue John Harvey Kellog (el de los cereales), que en 1906 creo la Fundación para la Mejora de la Raza en su balneario de Battle Creek. Películas, sermones en la Iglesia, capítulos enteros dedicados a la eugenesia en los libros de texto, concursos de familias en donde se premiaba a los mejores linajes y exhibiciones en donde se exaltaban los beneficios de los principios eugenésicos y se aterrorizaba a los presentes con las consecuencias desastrosas de la libre reproducción de las clases inferiores (“algunos nacen para ser una carga para el resto” decían…) fueron muy populares en su tiempo. Hasta se daban cursos en universidades tan prestigiosas como Harvard o Columbia, y es que a principios del siglo XX en los Estados Unidos la eugenesia se consideraba una ciencia en toda regla, destinada a salvar a la humanidad de los problemas que le amenazaban (aunque ya veremos a que problema se referían principalmente).

Charles DavenportCharles H. Davenport, un biólogo americano, empezó a usar las teorías de Mendel que explicaban de manera bastante fiable la herencia del color de ojos, por ejemplo, para aplicarlas a los principios eugenésicos, tratando de justificar de la misma manera la transferencia hereditaria de aspectos como la inteligencia o, en su caso, la vagancia, el alcoholismo o la criminalidad. Apoyado economicamente por la Fundación Rockefeller (que saldrá más veces a lo largo de este artículo) y el instituto Carnegie, en 1910 fundó la Oficina de Archivos Eugenésicos (Eugenics Record Office, ERO), que se ocupó de recoger información sobre los pedigríes de distintas familias, para finalmente demostrar que sí, que los rasgos nobles y los defectuosos se transmitían de generación en generación, tras lo cual varios eugenetistas empezaron a elaborar soluciones tales como la esterilización, la segregación racial o (y aqui llegamos al principal problema del que antes hablábamos) las restricciones a la inmigración. Claro que más tarde se supo que los métodos de investigación y análisis fueron un poco tendenciosos y poco fiables, ya que no es lo mismo hablar del color de ojos o del pelo que de la inteligencia o de la “criminalidad” de una persona, y si a eso sumamos que la información se obtenía a veces de segunda mano o de oídas, que los tests de inteligencia contenían preguntas sobre historia local a las que un inmigrante no tenía ninguna posibilidad de responder, y por último la situación social de la época, pues acabamos obteniendo un informe como el que entregó el psicólogo Henry H. Goddard, con unos resultados un poco escandalosos: el 83% de los Judíos, el 80% de los Húngaros, el 79% de los Italianos y el 87% de los Rusos encuestados eran “débiles mentales”.

Todo esto era debido a que a principios del siglo XX llegaban enormes cantidades de inmigrantes europeos a Norteamérica y la eugenesia supuso una excusa perfecta (y “científica”) para frenar esta “invasión bárbara”, argumentando que la pureza genética nacional se debía mantener alejada de las razas inferiores, principalmente de los que venían del sur y del este de Europa. Gracias a los informes de Harry Laughlin, colega de Davenport, que concluían que los genes americanos estaban siendo contaminados por una creciente masa de inmigrantes intelectual o moralmente reprobables, en 1924 se aprobó en USA el Acta de Restricción a la Inmigración, con la frase del presidente Coolidge “América seguirá siendo americana” por bandera, y se limitó el número de inmigrantes que entraban al país hasta el año 1965 en que se anuló la ley.


lunes, abril 03, 2006

eugenesia (3)

La esterilización ya se venía practicando de manera “ilegal” antes de que se aprobara la primera ley en el estado de Indiana en 1907. En 1914, Harry Laughlin (otra vez) propuso un modelo de ley para la esterilización obligatoria de aquellos individuos socialmente inadaptados, tales como “débiles mentales, locos, criminales, epilépticos, alchólicos, paralíticos, ciegos, sordos, deformes y dependientes”, incluyendo “huérfanos, vagos, vagabundos, sin techo y pobres”. Al principio, las esterilizaciones eran relativamente bajas, unas 3.000 personas al llegar el año 1924, sobre todo en California, pero todo se desbocó a partir de 1927, debido al caso Buck.

carrie buckEn 1924, el estado de Virginia autorizó la esterilización obligatoria de los retrasados mentales. Carrie Buck, de 18 años, pertenecía a este grupo, y fue el primer caso propuesto para la esterilización porque era una “amenaza para la sociedad”. Su madre, de 52 años pero con una edad mental de 8, acusada de “inmoral” y de practicar la prostitución, tenía 3 hijos bastardos. Uno de ellos era Carrie, que fue dada en adopción, aunque su nueva familia fue incapaz de cuidar de ella y la llevaron a la Colonia Estatal de Virginia para Epilépticos y Débiles Mentales. Acusada de incorregible y también de inmoral, por haber dado a luz a una niña a la que se declaró que estaba “por debajo de la media” y que tenía “algo en su mirada que no era muy normal” (tenía sólo 6 meses cuando se hicieron estas declaraciones), su caso llegó hasta la Corte Suprema de los Estados Unidos. El 2 de Mayo de 1927 el Juez Oliver Wendell Holmes sentenció: “Es mejor para todo el mundo que, si en lugar de esperar a ejecutar por sus delitos a los vástagos degenerados, o a dejarles morirse de hambre por su imbecilidad, la sociedad impida a aquellos que son manifiestamente no aptos que continúen con su estirpe… Tres generaciones de imbéciles son suficientes.” Así que Carrie fue acusada de débil mental y promiscua y fue esterilizada, permitiendo que docenas de estados se adhirieran al estatuto de Virginia apoyado por la Corte Suprema.

Lo que se supo más tarde fue que el acto de inmoralidad cometido por Carrie fue en realidad el resultado de una violación por parte de su sobrino (el internado de Carrie en la colonia fue realmente un intento de la familia adoptiva de evitar la vergüenza pública), que su abogado defensor estaba de parte de la acusación y apoyaba la esterilización con fines eugenésicos, y que su hija era completamente normal, llegando a ser de las mejores alumnas en su escuela. Al final, y en gran medida gracias a este caso, entre 1907 y 1963, más de 64.000 individuos fueron esterilizados obligatoriamente en los Estados Unidos de América.

Fuente: http://miultimodia.blogspot.com/search/label/historia

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