Drapetomanía

“Es desconocida para nuestras autoridades médicas, aunque su síntoma, la huída del trabajo, es bien conocida para nuestros plantadores y supervisores… […] La causa, en la mayoría de los casos, que induce al Negro a escapar de su deber, es una enfermedad mental como cualquier otra, y mucho más curable por regla general. [Esta práctica] puede ser casi completamente prevenida, incluso aunque se coloque a los esclavos en la frontera de un estado libre, a tiro de piedra de los abolicionistas.

Si el hombre blanco intenta oponerse a la voluntad de Dios, tratando de hacer del negro algo más que un “humilde siervo” […] intentando elevarlo a su mismo nivel, o poniéndose en igualdad ante el negro; o si abusa del poder que le ha dado Dios sobre él, siendo cruel o castigándolo con fiereza […] el negro huirá; pero si lo mantiene en la posición que aprendemos de las Escrituras, esto es, la posición de sumisión; y si su maestro o supervisor es amable y atento en sus cuidados, sin condescendencia, y al mismo tiempo se preocupa de sus necesidades físicas, y le protege de abusos, el negro estará a su servicio, y no podrá huir.

[…] Dos clases de personas están predispuestas a perder a sus negros: aquellos que se familiarizan con ellos, tratándolos como iguales, sin hacer ninguna distinción en cuanto al color; y, por otra parte, aquellos que los tratan cruelmente, negándoles las comunes necesidades vitales […] Antes de que los negros huyan, a menos que estén muy asustados o paralizados de miedo, se vuelven malhumorados y descontentos. La causa de este malhumor y descontento debe ser indagada y eliminada, o estarán preparados para huir o caer en la tuberculosis Negra… La experiencia [está] a favor de sacársela a latigazos, como medida preventiva para la huída u otra mala conducta. A esto se le llama “sacarles el diablo a latigazos”.

Tratados amablemente, bien alimentados y vestidos, con el combustible necesario para mantener un fuego toda la noche– separados por familias […]– no permitiéndo que se escapen por la noche a visitar a sus vecinos, ni que reciban visitas o consuman licores, sin que trabajen en exceso y sin exponerlos demasiado al tiempo, son fácilmente gobernables. [Hecho esto] si alguno de ellos está dispuesto a levantar la cabeza al nivel de su maestro o supervisor, la humanidad y su propia bondad requiere que éste sea castigado hasta que vuelvan al estado sumiso que están destinados a ocupar por siempre, desde que su padre recibió el nombre de Canaan o “humilde siervo“. Sólo tienen que ser mantenidos en ese estado y tratados como niños, con cariño, amabilidad, atención y humanidad, para prevenir y curar sus ansias de huída.”

“Enfermedades y peculiaridades de la raza negra“; Dr. Cartwright; 1851 [via]

PD: la tuberculosis negra o “negro consumption” era, como su nombre indica, tuberculosis, pero de “origen” diferente que para el resto de las personas, ya que para la raza negra, esta enfermedad era de origen mental.

Fuentes:

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2 Respuestas a “Drapetomanía

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