Prueba diabólica

Echando una mirada atrás del pasado al presente

Prueba Diabólica diables-17

La prueba diabólica consiste en que tú tienes que probar la falsedad de una acusación de algo que has hecho o no sin que la parte acusadora tenga que demostrar nada. Se le llama prueba negativa porque es inversa al procedimiento natural de los hechos, donde el que afirma algo lo tiene que probar, en psiquiatría dicha prueba negativa es todavía mucho más retorcido como se verá ahora, le deja al diablo como un aprendiz.

malleus2La conspiración de los demonios

Escrito por dos monjes dominicos en 1487, el Malleus Malleficarum detalla las características de los poseídos por el demonio (“brujos”) y la forma como deben ser castigados. Centenares de miles de personas, la mayor parte mujeres y “enfermos mentales”, fueron quemadas vivas en la hoguera. La Inquisición emprendió una auténtica cruzada contra los “7,450,926 demonios divididos en 1111 legiones sometido todo este ejército a 72 príncipes”.

“Soy culpable y estoy dispuesto a confesar mis pecados. Que los seres humanos me perdonen en estos momentos en que voy a abandonar la vida. Yo pertenezco, al igual que mi mujer, a la corporación de brujos. He renunciado a las gracias del bautismo, a la fe cristiana y a la adoración de Cristo. Me he hincado de hinojos ante el amo de infierno; he bebido el jugo extraído de la carne de niños, jugos que los adoradores de Satán conservan con aprecio.” (M. Ristich de Groote. La folie a travers les siècles)

180px-Neuwalt_1584[…] Cuando llegué el 25 del mes de otoño a Lemgow, dos días más tarde […] se llevaron de la vida a la muerte por el fuego, por orden del consejo, a tres brujas por sus muchas y abominables acciones. Esa misma tarde los sirvientes del consejo detuvieron a otras tres que habían sido acusadas por las anteriores como sus cómplices y las encerraron en la cárcel. Al día siguiente, casi hacia las dos de la tarde, fueron llevada a las puertas de la ciudad y para descubrir la verdad fueron atadas de la siguiente manera: la mano derecha se ató al dedo gordo del pie izquierdo y la mano izquierda se ató al dedo gordo del pie derecho, de forma que no pudiera mover el cuerpo. Luego, en presencia de varios miles de personas fueron echadas al agua y por tres veces, pero flotaron como madera en la superficie y ninguna se hundió. […] —Sendbrieff / Wilhelm Adoph Scribonij von Marpurg / Von erkundigung und Prob der Zauberinnen durchs kalte Wasser (1583)

El Malleus Maleficarum, o «Martillo de las Brujas», es probablemente el tratado más importante que se haya publicado en el contexto de la persecución de brujas y la histeria brujeril del Renacimiento. Es un exhaustivo libro sobre la caza de brujas, que, luego de ser publicado primeramente en Alemania en 1487, tuvo docenas de nuevas ediciones, se esparció por Europa y tuvo un profundo impacto en los juicios contra las brujas en el continente por cerca de 200 años. Esta obra es notoria por su uso en el período de la histeria por la caza de brujas que alcanzo su máxima expresión entre mediados del siglo XVI hasta mediados del XVII.

El Malleus Maleficarum fue compilado y escrito por dos monjes inquisidores dominicos, Heinrich Kramer y Jacob Sprenger, quienes aseguraron en el libro que les habían sido otorgados poderes especiales para procesar brujas en Alemania por el Papa Inocencio VIII, por medio de un decreto papal del 5 de diciembre de 1484; pero este decreto había sido emitido antes de que el libro fuese escrito y antes de que sus planeados métodos fueran dados a conocer.

Kramer y Sprenger presentaron el Malleus Maleficarum a la Facultad de Teología de la Universidad de Colonia el 9 de mayo de 1487, esperando que fuese aprobado. En cambio, el clero de la Universidad lo condenó, declarándolo tanto ilegal como antiético. Kramer, no obstante, insertó una falsa nota de apoyo de la Universidad en posteriores ediciones impresas del libro. La fecha de 1487 es generalmente aceptada como la fecha de publicación, aunque ediciones más tempranas de la obra pudieron haber sido producidas en 1485 o 1486. La Iglesia proscribió el libro poco después de la publicación, ubicándolo en la Lista de Obras Prohibidas (Index Librorum Prohibitorum). A pesar de esto, en todo caso, entre los años 1487 y 1520, la obra fue publicada 13 veces. Después de unos 50 años, fue nuevamente publicada, entre 1574 y la edición de Lyon de 1669, un total de 16 veces. La supuesta aprobación que aparece al inicio del libro contribuyó a su popularidad, dando la ilusión de que se le había otorgado un respaldo garantizado.

Con todo, el texto llegó a ser tan popular que vendió más copias que cualquier otro, aparte de la Biblia, hasta que El Progreso del Peregrino, de John Bunyan fue publicado en 1678.

Los efectos del Malleus Maleficarum se esparcieron mucho más allá de las fronteras de Alemania, causando gran impacto en Francia e Italia, y, en menor grado, en Inglaterra.

No obstante la creencia popular de que el Malleus Maleficarum era el clásico texto católico romano en lo que a brujería respecta, nunca fue oficialmente usado por la Iglesia Católica y fue, de hecho, condenado por la Inquisición en 1490. Además, fue también usado por protestantes, en algunos de sus juicios contra las brujas.

Falsificaciones y traducciones

El Malleus Maleficarum fue originalmente precedido por la bula Summis desiderantes, emitida por el Papa Inocencio VIII el 5 de diciembre de 1484, el principal documento papal sobre brujería. En ella se menciona a Sprenger y Kramer por sus nombres (Iacobus Sprenger y Henrici Institoris), y los conmina a combatir la brujería en el norte de Alemania.

Fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Malleus_Maleficarum

La judicium aquae ferventis es probablemente la forma más antigua de juicio de Dios en Europa. La prueba aparece mencionada en algunos de los textos de leyes más primitivos (por ejemplo en Hinkmar von Reims) de Europa Central[1].

En esta prueba, el acusado debía extraer, con el brazo desnudo, una pequeña piedra o un anillo de un caldero de agua hirviendo.El tipo de ordalía aplicado variaba según el delito. Entre las diversas pruebas, las principales eran las del fuego, del agua, del veneno y del combate. Entre las del fuego se aplicó mucho la prueba del agua caliente (iudicium aquae calidae). Quien era sometido a ella “debía sacar unas piedrecillas de una caldera llena de agua hirviendo; se le vendaba después el brazo y la mano, y, si al quitarle el vendaje, pasado un plazo de tres o cuatro días, habían desaparecido las quemaduras, el resultado de la prueba era favorable al que la practicaba, y en el caso contrario, el juicio se resolvía en contra suya.”

Agua fría

La judicium aquae frigidae fue introducida probablemente por el Papa Eugenio II (824-827).

En la prueba, el acusado era atado y se le descendía con una cuerda a una masa de agua mientras se repetía el rezo[2]: deja que el agua no reciba el cuerpo de aquel que, liberado del peso de la bondad, es llevado por el viento de la injusticia.

Al contrario que en el caso de la prueba de agua caliente, aquí era necesario que se produjera un milagro para declarar culpable al acusado. Si la acción seguía su curso normal, es decir el reo se hundía, era declarado inocente y se le sacaba de nuevo del agua – aunque en estos casos también se producían muertes involuntarias. Sin embargo, también hubo épocas en las que se consideraba el hundimiento del cuerpo en el agua como señal de culpabilidad.

En un misal que se encuentra en el Museo Británico, uno de los partidarios del Emperador del Sacro Imperio cuenta la historia de una prueba del agua realizada en 1083, cuando la Querella de las Investiduras había alcanzado su máxima intensidad. Algunos de los principales prelados de la corte papal quisieron demostrar que el Papa tenía razón. Tras tres días de ayuno, se bendijo el agua y se echó al agua a un muchacho que debía representar al emperador Enrique IV. Los prelados se asustaron cuando el muchacho se hundió como una piedra. El Papa Gregorio VIII, tras enterarse del suceso, ordenó que se repitiera, con el mismo resultado. Luego se echo el muchacho al agua de nuevo, pero como representante del Papa. El muchacho permaneció en la superficie del agua durante las dos pruebas, a pesar de todos los intentos de hundirlo en el agua. A todos los que habían participado en las pruebas se les hizo jurar silencio.

Prueba de brujas

La prueba del agua fría también se empleó como prueba para desenmascarar a brujas, al igual que otras pruebas de brujas que – a pesar de no ser reconocida oficialmente – siguieron siendo empleada en procesos a brujas.

Fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Prueba_del_agua

Como vemos aquí los juicios de dios fueros sustituidos por la simple confesión bajo tortura de los que veían brujos/as donde posaban la mirada o molestaban a la autoridad religiosa ayudada por el poder estatal del momento, hoy en día esto se ha perfeccionado, donde no se realiza prueba alguna, ni el diagnosticado tiene oportunidad alguna de demostrar la falsedad de la afirmación del loquero, ni siquiera con un juicio de dios ya que el dios hoy en día es sustituido por el loquero-autoridad.

Prueba Psiquiátrica camisa

Es el procedimiento por el cual a todo lo que dice el psiquiatra tiene la condición de real, a diferencia de la prueba diabólica (puedes intentar demostrar la falsedad de la acusación por algún medio retorcido laborioso) el acusado si intenta demostrar la falsedad de dicha acusación el diagnóstico-acusación se hace todavía más firme y se le tacha de no tener conciencia de enfermedad o alejado de la realidad.

Una respuesta a “Prueba diabólica

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