Emil Kraepelin

Emil Kraepelin (1856-1926)

kraepelinEn ocasión de haberse cumplido los 75 años de la muerte de Kraepelin, deseamos rendirle homenaje reseñando en primer lugar su vida y obra, comentando luego su tangencial relación con la historia del psicoanálisis, y señalando, por último, los problemas que actualmente nos plantea su entonces novedosa clasificación de las enfermedades mentales.

1. Vida y obra

Emil Kraepelin – quien llegaría a ser el verdadero padre fundador de la nosografía psiquiátrica del siglo XX, y creador de los términos “demencia precoz” y “psicosis maníaco-depresiva” entre otros – nace en Neustrelitz (Alemania) el 15 de febrero de 1856, es decir tres meses antes del nacimiento de Freud. A los 18 años comienza sus estudios de medicina en Leipzig y en Würzburg. Dos años después conoce en Leipzig a Wilhelm Wundt (1832-1920) y realiza su residencia en Würzburg. Se recibe de médico a los 22 años de edad, con la tesis titulada Sobre la influencia de las enfermedades agudas en la génesis de las enfermedades mentales (1878), en donde analiza el lugar de la psicología en la psiquiatría. Además de especializarse en neuroanatomía, vuelve a estudiar psicología experimental con Wundt, quien ya le había sugerido estudiar psiquiatría y escribir un compendio; emplea las técnicas que éste le enseñara para estudiar los efectos de los tóxicos en el funcionamiento psicológico, y además introduce en la psiquiatría los experimentos sobre la asociación de ideas que luego serían proseguidos por Aschaffenburg, Bleuler y Jung. El test de asociación verbal creado por Francis Galton fue puesto en práctica por Kraepelin y Wundt antes de ser introducido sistemáticamente en la psiquiatría por la escuela suiza.

En 1881 publica un estudio sobre la influencia de las enfermedades infecciosas en el desencadenamiento de las enfermedades mentales. Entre febrero y junio de 1882 trabaja por primera vez como médico asistente en la Clínica Psiquiátrica Universitaria de Leipzig, dirigida por Paul Flechsig – quien, dos años y medio más tarde, atendería allí a Schreber durante su primera enfermedad.

A. De Munich a Dresde (1883-1886): la primera edición del Tratado

A los 27 años, cuando recibe su habilitación para la facultad de medicina, publica la primera edición de su Compendio de psiquiatría (1883) – obra que reescribirá, ampliándola, durante 30 años consecutivos. Este libro (en formato de bolsillo, de 380 páginas) le vale fama nacional inmediata; su nosografía, sin embargo, no es original, sino que está basada en criterios sindrómicos pinelianos.

Trabaja en Munich y en 1885 es director del Hospital General de Dresde; en ese mismo año se publica su breve artículo “Sobre la psicología de lo cómico”, incluido en los Philosophische Studien editados en Leipzig por el propio Wundt; este artículo será citado por Freud veinte años después, en su libro sobre el chiste.

***

3. Kraepelin y el problema de la clasificación nosográfica

botanicaEl gusto de Kraepelin por la botánica (que le valió el mote de “El botánico del manicomio”, como se titula una de sus biografías) no es ajeno a sus inquietudes clasificatorias. Su búsqueda de esquemas nosográficos delimitados por fronteras cada vez más precisas se vincula con la hipótesis de que las entidades así diferenciadas se corresponderían con aquello que los epistemólogos denominan “clases naturales”.

El trabajo de Kraepelin ha perdido vigencia para la corriente psiquiátrica dominante en la actualidad – basada en las colecciones sindrómicas que caracterizan el espíritu de los DSMn. Sin embargo, libros tales como Delusional Disorders, de la colección The Psychiatric Clinics of North America (de la cual constituye el número 2 del volumen 18), publicado en junio de 1995, nos muestran que el sistema kraepeliniano sigue aún constituyendo un punto de anclaje sólido para los psiquiatras que no comparten el espíritu básico de dicha tendencia dominante.

La ola crítica más radical del sistema kraepeliniano (y de toda clasificación psiquiátrica “naturalista” heredera de esa tradición) puede hallarse indirectamente, in statu nascendi, en las más recientes obras de Ian Hacking, un filósofo contemporáneo responsable de la invención del concepto de “clase interactiva” y de su diferencia esencial con una “clase natural” (cf. ¿La construcción social de qué?, Paidós, Buenos Aires, 2001, especialmente las páginas 64-65 y el capítulo IV).

No es éste el sitio para comentar la obra de Hacking, pero quisiéramos señalar al menos el examen al cual, según parece, la obra de Kraepelin será sometido en un futuro absolutamente inmediato. El cuestionamiento apunta a la raíz misma de cualquier clasificación que se quiera hacer valer sobre personas en la medida en que éstas no son meramente organismos sino, fundamentalmente, sujetos, es decir seres de lenguaje capaces de interactuar, de diversos modos y a distintos niveles, con las clasificaciones mismas de que son objeto.

Señalemos, para concluir, el hecho de que hay en la base de este nuevo debate actual una decisión que es a un tiempo ética y metafísica. Podemos plantear esta decisión por medio del siguiente dilema: “Aquello que va a visitar al psiquiatra por los males que lo aquejan, ¿es un organismo enfermo, aquejado del disfuncionamiento de algunas de sus partes constituyentes, o bien es un sujeto que habita el universo del lenguaje, y cuyo cuerpo y sus modos de gozar reciben de éste sus marcas indelebles?”.

Fuente:http://www.psicopatologia.com/Emil%20Kraepelin.htm

http://www.historiadelamedicina.org/kraepelin.html

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s