INVESTIGACIÓN ANATÓMICA Y QUIRÚRGICA

INVESTIGACIÓN ANATÓMICA

Y QUIRÚRGICA

cerebro

Font Planells, Mireia
HIPÓTESIS DE TRABAJO:

Las alucinaciones auditivas verbales (AAV) endógenas de los pacientes con esquizofrenia se asocian a la activación de áreas cerebrales especializadas en la percepción del lenguaje externo tales como el córtex auditivo primario y secundario, las áreas de Broca y Wernicke, el complejo amígdalo-hipocampal, y el córtex singular anterior.

OBJETIVO GENERAL:

Evaluar el metabolismo cerebral regional mediante PET F18-FDG en un grupo homogéneo de pacientes con esquizofrenia en su primer episodio psicótico y con AAV prominentes, basalmente durante la enfermedad aguda (EA), tras la remisión de la sintomatología alucinatoria (RC) y tras la estimulación auditivo-lingüística (EAL).

OBJETIVOS CONCRETOS:

1. Identificar las áreas cerebrales que están especialmente activadas en pacientes esquizofrénicos con alucinaciones auditivas prominentes.

2. Examinar el funcionalismo cerebral de los pacientes esquizofrénicos en respuesta a la EAL comparando las regiones cerebrales activadas durante la EAL con las activadas durante las alucinaciones auditivas generadas endógenamente.

MÉTODO:

Estudio longitudinal prospectivo, abierto, unicéntrico, comparativo, de medidas repetidas clínicas y con PET-F18-FDG. Se realizaron evaluaciones clínicas y psicopatológicas con especial énfasis en la actividad alucinatoria auditiva y exploraciones de neuroimagen funcional mediante PET-F18-FDG en tres situaciones: basal (EA), durante la remisión clínica (RC) después del tratamiento antispicótico y durante la estimulación auditivo-lingüística (EAL) mediante cascos bilaterales que mimetizaban los contenidos de las alucinaciones auditivas que experimentaron durante el primer PET. Se utilizó una tomocámara modelo Advance Nxi de GEMS. Se realizó un realinamiento intrasujeto, normalización espacial y análisis estadístico de imágenes PET mediante SPM2. Las diferencias entre EA-RC y EAL-RC fueron evaluadas estadísticamente con un tamaño de voxel mayor de 20 y una t por encima de 2.9 y una p

RESULTADOS:

Durante el estado alucinatorio, los pacientes observaron una activación bilateral significativa en el área motora suplementaria, cíngulo anterior, área frontal superior medial y cerebelo, así como en el área frontal superior izquierda, polo temporal derecho y región orbitofrontal derecha. Durante la EAL se observa una mayor captación de FDG en el cortex temporal medio y superior derecho e izquierdo, hipocampo izquierdo y región parahipocampal.

CONCLUSIÓN:

Nuestro estudio muestra un patrón cerebral regional del metabolismo de la glucosa diferente durante las AAV que durante la activación fisiológica auditivo-lingüística. Este hecho no apoya la hipótesis inicial de que las AAV en pacientes esquizofrénicos agudos reflejan una anormal activación del córtex auditivo-lingüístico, y puede sugerir la participación de regiones corticales implicadas en la generación del lenguaje interior o inner speech.

Fuente: http://www.tdx.cesca.es/TESIS_UB/AVAILABLE/TDX-1102106-113122/


Identifican zonas relacionadas con alucinaciones en esquizofrenia

Investigadores españoles identificaron las zonas cerebrales relacionadas con las alucinaciones auditivas que padecen las personas con esquizofrenia.

Los científicos indican que el hallazgo, publicado en la más reciente edición de la revista Radiology, puede ser una herramienta útil para diagnosticar la dolencia y controlar la eficacia del tratamiento. La red neuronal afectada se encuentra en áreas cerebrales coincidentes con la emoción y, sobre todo, con las reacciones emocionales ante estímulos auditivos, como son el lóbulo temporal -circunvolución media y superior-, así como zonas del giro cingular. Con este trabajo se establecen diferencias en una enfermedad con los márgenes muy mal definidos, señaló Luis Martí-Bonmati, uno de los autores de la investigación, y radiólogo del Hospital Universitario “Doctor Preset” de Valencia. Ahora tenemos unos datos objetivos sobre una parte importante de los pacientes que la padecen, destacó el científico. Quién sufre de esquizofrenia experimenta una distorsión de los pensamientos y sentimientos. Esta persona puede estar extraña, más aislada, evitar salir con amigos, duerme poco o demasiado, habla solo o se ríe sin motivo aparente. Además refieren alucinaciones, delirio, trastornos del pensamiento y en los casos más sever
os, presentan agresividad. Fuente: Washington, agosto 01/2007 (PL)


La felicidad depende del tamaño de las regiones subcorticales del cerebro

Una investigación abre nuevas posibilidades al tratamiento de la depresión y la esquizofrenia

La felicidad humana, entendida como la capacidad para disfrutar de los placeres de la vida, depende del tamaño de las regiones subcorticales del cerebro, según ha determinado una investigación que abre nuevas posibilidades a una detección más rápida de algunas enfermedades mentales, especialmente la depresión y la esquizofrenia. Analizando las reacciones de 29 voluntarios, se determinó que el núcleo caudado, la zona del cerebro que aporta felicidad, es más pequeña de lo normal en las personas que presentan un nivel elevado de anhedonia, el síntoma de la infelicidad. Por Olga Castro-Perea.

La tendencia a la felicidad depende del tamaño de una pequeña estructura alojada en el centro del cerebro, según un estudio realizado por investigadores del Instituto Douglas de Montreal publicado en la revista Molecular Psychiatry. Este descubrimiento abre el camino a una detección más rápida de algunas enfermedades mentales, según los artífices de la investigación.

La anhedonia, que es la antítesis del bienestar, es un síntoma claro de la depresión aguda y la esquizofrenia. Se origina no por efecto de la depresión, sino por la pérdida de la capacidad de experimentar placer y de disfrutar de emociones positivas.

El término anhedonia significa ausencia de la vivencia del placer físico. Es la incapacidad para experimentar placer, pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades. Se considera una falta de reactividad a los estímulos habitualmente placenteros. Constituye uno de los síntomas o indicadores más claros de depresión, aunque puede estar presente en otros trastornos.

Hasta ahora, los criterios generales para diagnosticar la anhedonia como un trastorno era ver como con insatisfacción respecto a sus capacidades y logros, sus relaciones interpersonales, una persona afronta los acontecimientos de la vida. Con el nuevo descubrimiento es posible un diagnóstico más certero de ciertos tipos de depresión e incluso de detectarla precozmente.

Vínculo detectado

Es la primera vez que se establece un vínculo entre la anhedonia y el volumen de una estructura cerebral, el núcleo caudado, pequeña zona oculta bajo el córtex, en el centro del cerebro, que forma parte de un conjunto llamado ganglios basales.

El núcleo caudado juega un papel de primer orden en la iniciación de los movimientos voluntarios y en el sistema de recompensa que nos permite aprender los comportamientos que nos procuran placer. Esta zona del cerebro que aporta felicidad es más pequeña de lo normal en las personas que presentan un nivel elevado de anhedonia, según este estudio.

Los 29 voluntarios que participaron en el estudio no habían padecido con anterioridad trastornos mentales. Se utilizaron cuestionarios a fin de determinar y cuantificar cualquier forma de anhedonia.

Paralelamente, se observaron imágenes de resonancia magnética de la estructura y funcionamiento del cerebro de los voluntarios, realizándose a continuación una comparación entre los grados de anhedonia, el volumen cerebral y la actividad del cerebro.

Detección precoz de la depresión

Merced a estos resultados se podrán desarrollar mecanismos de detección precoz de la depresión aguda y de la esquizofrenia, según los autores de esta investigación. Falta por descubrir sin embargo cómo el núcleo calloso interactúa con otras regiones del cerebro, particularmente el cortex prefontal mediano, que participa activamente en la gestión de las emociones.

Esta región se activa especialmente cuando las personas tienen dificultades para disfrutar de los placeres de la vida, por lo que podría ser un mecanismo cerebral de compensación cuando el núcleo calloso, por las razones que sean, no alcanza el volumen adecuado.

Tal como explican al respecto los artífices de esta investigación en un comunicado del Instituto Douglas, se han identificado claramente otras regiones en las que un aumento de la actividad cerebral está vinculada al aumento de la anhedonia.

“Este descubrimiento es parecido al de estudios anteriores que demuestran un vínculo entre la actividad cerebral y la depresión, lo que confirma la validez de nuestro paradigma experimental. Creemos que estas medidas de actividad y del volumen cerebral son marcadores biológicos fiables para la anhedonia y para el diagnóstico precoz de otras enfermedades mentales”, explica Martin Lepage, profesor adjunto del Departamento de Psiquiatría de la Universidad McGill de Canadá.

El estudio ha identificado con éxito un volumen cerebral subcortical reducido como señal medible del potencial desarrollo de la depresión o la esquizofrenia. La conclusión del estudio es taxativa: regiones subcorticales reducidas engendran una disminución de las habilidades de experimentar placer.

Depredadora de la felicidad humana

La depresión, que afecta a 450 millones de personas en todo el mundo, es un estado de abatimiento e infelicidad, que puede ser transitorio o permanente. Es uno de los más importantes depredadores de la felicidad humana.

Los orígenes de la depresión han sido objeto de numerosas investigaciones, considerándose que la genética puede tener una relación directa con su aparición. Sin embargo, se considera también que hay otros factores que contribuyen a que se desencadene la enfermedad: posiblemente tensiones en la vida, problemas de familia, trabajo o estudio.

En los últimos años, la investigación científica ha demostrado que algunas enfermedades físicas pueden acarrear problemas mentales. Enfermedades tales como los accidentes cerebro-vasculares, los ataques del corazón, el cáncer, la enfermedad de Parkinson y los trastornos hormonales, pueden llevar a una enfermedad depresiva.

El estudio canadiense arroja nueva luz sobre estas investigaciones, al relacionar la depresión con el volumen de una zona del cerebro.

Sábado 15 Septiembre 2007
Olga Castro-Perea
Fuente: http://www.tendencias21.net


Esquizofrenia.

En el mismo número de los Archives tenemos dos trabajos de Gur y asociados con RNM en pacientes con esquizofrenia; las imágenes no son en colores. En el primero, se nos informa que en un grupo de 70 pacientes esquizofrénicos (29 de los cuales nunca habían tomado neurolépticos) se observó una reducción del volumen de la sustancia gris del córtex prefrontal dorsolateral. Las mujeres con peor ajuste premórbido, más síntomas negativos y depresión tenían además una reducción de la corteza or
bitaria: http://archpsyc.ama-assn.org/issues/current/rfull/yoa9447a.html.
En el segundo, realizado sobre 100 pacientes de ambos sexos (39 de ellos sin toma previa de neurolépticos) se nos informa de reducciones del volumen de la sustancia gris temporolímbica. En los hombres afecta a todas las estructuras por igual, mientras que en las mujeres había una reducción del hipocampo un crecimientode la amígdala:http://archpsyc.ama-ssn.org/issues/current/rfull/yoa9447b.html.
Desde un punto de vista epidemiológico, el BMJ del 19 de agosto recoge un estudio de cohorte realizado en Suecia sobre pacientes con esquizofrenia ingresados por primera vez entre 1976 y 1995. Los autores observan que en el periodo a estudio ha aumentado la mortalidad por todas las causas de muerte. En este periodo sólo se puede correlacionar este hecho con el viraje de la asistencia hacia la comunidad. Los pacientes asilados viven más: http://www.bmj.com/cgi/content/full/321/7259/483.
Por último, un comentario del BMJ del 2 de setiembre exhorta al diagnóstico y tratamiento precoz para conseguir un curso más favorable de la enfermedad: http://www.bmj.com/cgi/content/full/321/7260/522

Otros enlaces:

Esquizofrenia
Psicopatologías. Dismetria cognitiva. Trastornos hipocampales. Fosfolipasa. Cerebro. Farmacología. Estados psicóticos. Neuropsiquiatría

http://html.rincondelvago.com/esquizofrenia.html

Consideraciones sobre la anatomía cerebral en la esquizofrenia. Parte II

http://www.alcmeon.com.ar/1/4/a04_03.htm

Aportes neuropsicológicos en la esquizofrenia.
Parte I.

http://www.alcmeon.com.ar/2/7/a07_01.htm

Aportes neuropsicológicos en la esquizofrenia.
Parte II

http://www.alcmeon.com.ar/2/8/a08_01.htm

Identifican zonas relacionadas con alucinaciones en esquizofrenia

Investigadores españoles identificaron las zonas cerebrales relacionadas con las alucinaciones auditivas que padecen las personas con esquizofrenia.

Los científicos indican que el hallazgo, publicado en la más reciente edición de la revista Radiology, puede ser una herramienta útil para diagnosticar la dolencia y controlar la eficacia del tratamiento. La red neuronal afectada se encuentra en áreas cerebrales coincidentes con la emoción y, sobre todo, con las reacciones emocionales ante estímulos auditivos, como son el lóbulo temporal -circunvolución media y superior-, así como zonas del giro cingular. Con este trabajo se establecen diferencias en una enfermedad con los márgenes muy mal definidos, señaló Luis Martí-Bonmati, uno de los autores de la investigación, y radiólogo del Hospital Universitario “Doctor Preset” de Valencia. Ahora tenemos unos datos objetivos sobre una parte importante de los pacientes que la padecen, destacó el científico. Quién sufre de esquizofrenia experimenta una distorsión de los pensamientos y sentimientos. Esta persona puede estar extraña, más aislada, evitar salir con amigos, duerme poco o demasiado, habla solo o se ríe sin motivo aparente. Además refieren alucinaciones, delirio, trastornos del pensamiento y en los casos más severos, presentan agresividad. Fuente: Washington, agosto 01/2007 (PL)

01/08/2007 11:26

Localizan la zona cerebral responsable de las voces de la esquizofrenia

  • Científicos españoles identifican las áreas responsables de las alucinaciones auditivas

ISABEL ESPIÑO
MADRID.- Muere, ladrón, puta… Éstas son algunas de las alucinaciones auditivas frecuentes en las personas con esquizofrenia y que han ayudado a identificar varias zonas del cerebro anómalas en estos pacientes. Este hallazgo, obra de un equipo de investigadores valencianos, puede ser una útil herramienta para diagnosticar la enfermedad y controlar la eficacia del tratamiento.

Numerosas investigaciones han indagado en el cerebro esquizofrénico. Se habían estudiado diferentes zonas, se habían identificado anomalías… pero nada concluyente.

Lo que han conseguido los autores españoles es identificar, por primera vez, áreas claramente relacionadas con una de las características más frecuentes de los pacientes con este trastorno mental: las alucinaciones auditivas, que padecen el 70% de ellos.

Para que no cupiese duda, han buscado zonas en que coincidiesen las deficiencias tanto en la forma como en las funciones del cerebro. Para Luis Martí-Bonmati, uno de los autores del trabajo, su estrategia “es como un interruptor”. “Lo que se enciende es lo que está alterado”, dice este radiólogo, del Hospital Universitario Doctor Preset de Valencia.

La red neuronal que se ‘encendía’ en ambos exámenes cerebrales (morfológicos y funcionales) se encuentra en una serie de áreas cerebrales relacionadas con la emoción y, sobre todo, con las reacciones emocionales ante estímulos auditivos. A saber: el lóbulo temporal (sobre todo, la circunvolución media y superior) y ciertas zonas muy pequeñas y específicas del giro cingular.

“Hemos establecido diferencias en una enfermedad con los márgenes muy mal definidos. Ahora tenemos unos datos objetivos sobre una parte importante de los pacientes que la padecen”, apunta el investigador valenciano. Los resultados se publican en el último número de la revista ‘Radiology’.

El estudio

Martí-Bonmati y un equipo del Grupo Valenciano de Investigación en la Esquizofrenia examinaron mediante pruebas de imagen los cerebros de 21 personas con esquizofrenia y una decena de voluntarios sanos.

Todos los voluntarios se sometieron a unas pruebas en las que se registraba su actividad cerebral mientras escuchaban palabras neutras (casa, perro…) o bien una tanda de palabras emocionales (el tipo de términos agresivos que suelen escuchar los pacientes durante sus alucinaciones, como insultos). Asimismo, se utilizaron pruebas de imagen para definir las áreas cerebrales con pérdida de densidad. Se sabe que las personas con esquizofrenia presentan una menor densidad en ciertas zonas del cerebro. No se trata de una pérdida de masa cerebral, sino que las neuronas son más pequeñas y sus dendritas (extremos ramificados) tienen una menor arborización.

Su ‘mapa de coincidencias’ apuntó a ciertas zonas del lóbulo temporal y del giro cingular en las que la actividad aumentaba con los estímulos emocionales y, además, se daba una pérdida de densidad. Es más, “la extensión de la afectación se correspondía con la severidad de la enfermedad”, explica el investigador.

“Hemos conseguido una herramienta que puede ser sumamente interesante tanto en el diagnóstico [actualmente basado en el examen psiquiátrico] como en el control del tratamiento”, resume Marti-Bontami.

De hecho, en la Comunidad Valenciana ya han introducido esta estrategia en el protocolo para diagnosticar la enfermedad psiquiátrica. Ahora, están comprobando si este método permite evaluar la respuesta al tratamiento antipsicótico. El estudio, en el que participarán 50 pacientes, estará finalizado dentro de seis meses. Otro de sus proyectos es ver cómo la genética influye en la morfología y función del cerebro en pacientes con esquizofrenia.

Fuente: EL Mundo


La felicidad depende del tamaño de las regiones subcorticales del cerebro

Una investigación abre nuevas posibilidades al tratamiento de la depresión y la esquizofrenia

La felicidad humana, entendida como la capacidad para disfrutar de los placeres de la vida, depende del tamaño de las regiones subcorticales del cerebro, según ha determinado una investigación que abre nuevas posibilidades a una detección más rápida de algunas enfermedades mentales, especialmente la depresión y la esquizofrenia. Analizando las reacciones de 29 voluntarios, se determinó que el núcleo caudado, la zona del cerebro que aporta felicidad, es más pequeña de lo normal en las personas que presentan un nivel elevado de anhedonia, el síntoma de la infelicidad. Por Olga Castro-Perea.

La tendencia a la felicidad depende del tamaño de una pequeña estructura alojada en el centro del cerebro, según un estudio realizado por investigadores del Instituto Douglas de Montreal publicado en la revista Molecular Psychiatry. Este descubrimiento abre el camino a una detección más rápida de algunas enfermedades mentales, según los artífices de la investigación.

La anhedonia, que es la antítesis del bienestar, es un síntoma claro de la depresión aguda y la esquizofrenia. Se origina no por efecto de la depresión, sino por la pérdida de la capacidad de experimentar placer y de disfrutar de emociones positivas.

El término anhedonia significa ausencia de la vivencia del placer físico. Es la incapacidad para experimentar placer, pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades. Se considera una falta de reactividad a los estímulos habitualmente placenteros. Constituye uno de los síntomas o indicadores más claros de depresión, aunque puede estar presente en otros trastornos.

Hasta ahora, los criterios generales para diagnosticar la anhedonia como un trastorno era ver como con insatisfacción respecto a sus capacidades y logros, sus relaciones interpersonales, una persona afronta los acontecimientos de la vida. Con el nuevo descubrimiento es posible un diagnóstico más certero de ciertos tipos de depresión e incluso de detectarla precozmente.

Vínculo detectado

Es la primera vez que se establece un vínculo entre la anhedonia y el volumen de una estructura cerebral, el núcleo caudado, pequeña zona oculta bajo el córtex, en el centro del cerebro, que forma parte de un conjunto llamado ganglios basales.

El núcleo caudado juega un papel de primer orden en la iniciación de los movimientos voluntarios y en el sistema de recompensa que nos permite aprender los comportamientos que nos procuran placer. Esta zona del cerebro que aporta felicidad es más pequeña de lo normal en las personas que presentan un nivel elevado de anhedonia, según este estudio.

Los 29 voluntarios que participaron en el estudio no habían padecido con anterioridad trastornos mentales. Se utilizaron cuestionarios a fin de determinar y cuantificar cualquier forma de anhedonia.

Paralelamente, se observaron imágenes de resonancia magnética de la estructura y funcionamiento del cerebro de los voluntarios, realizándose a continuación una comparación entre los grados de anhedonia, el volumen cerebral y la actividad del cerebro.

Detección precoz de la depresión

Merced a estos resultados se podrán desarrollar mecanismos de detección precoz de la depresión aguda y de la esquizofrenia, según los autores de esta investigación. Falta por descubrir sin embargo cómo el núcleo calloso interactúa con otras regiones del cerebro, particularmente el cortex prefontal mediano, que participa activamente en la gestión de las emociones.

Esta región se activa especialmente cuando las personas tienen dificultades para disfrutar de los placeres de la vida, por lo que podría ser un mecanismo cerebral de compensación cuando el núcleo calloso, por las razones que sean, no alcanza el volumen adecuado.

Tal como explican al respecto los artífices de esta investigación en un comunicado del Instituto Douglas, se han identificado claramente otras regiones en las que un aumento de la actividad cerebral está vinculada al aumento de la anhedonia.

“Este descubrimiento es parecido al de estudios anteriores que demuestran un vínculo entre la actividad cerebral y la depresión, lo que confirma la validez de nuestro paradigma experimental. Creemos que estas medidas de actividad y del volumen cerebral son marcadores biológicos fiables para la anhedonia y para el diagnóstico precoz de otras enfermedades mentales”, explica Martin Lepage, profesor adjunto del Departamento de Psiquiatría de la Universidad McGill de Canadá.

El estudio ha identificado con éxito un volumen cerebral subcortical reducido como señal medible del potencial desarrollo de la depresión o la esquizofrenia. La conclusión del estudio es taxativa: regiones subcorticales reducidas engendran una disminución de las habilidades de experimentar placer.

Depredadora de la felicidad humana

La depresión, que afecta a 450 millones de personas en todo el mundo, es un estado de abatimiento e infelicidad, que puede ser transitorio o permanente. Es uno de los más importantes depredadores de la felicidad humana.

Los orígenes de la depresión han sido objeto de numerosas investigaciones, considerándose que la genética puede tener una relación directa con su aparición. Sin embargo, se considera también que hay otros factores que contribuyen a que se desencadene la enfermedad: posiblemente tensiones en la vida, problemas de familia, trabajo o estudio.

En los últimos años, la investigación científica ha demostrado que algunas enfermedades físicas pueden acarrear problemas mentales. Enfermedades tales como los accidentes cerebro-vasculares, los ataques del corazón, el cáncer, la enfermedad de Parkinson y los trastornos hormonales, pueden llevar a una enfermedad depresiva.

El estudio canadiense arroja nueva luz sobre estas investigaciones, al relacionar la depresión con el volumen de una zona del cerebro.

Sábado 15 Septiembre 2007
Olga Castro-Perea
Fuente: http://www.tendencias21.net

Trabajo de científicos argentinos residentes en los EE.UU.

Se generaría en trastornos de la materia blanca del cerebro

Lejos de la explicación freudiana, un trío de científicos argentinos residentes en los Estados Unidos acaba de encontrar una relación causal que explicaría la génesis de la esquizofrenia. Según Gabriel Corfas, Patricio O Donnell y Daniela Brunner, el cuadro psicótico podría generarse a partir de defectos en la materia blanca del cerebro (mielina), tejido al que tradicionalmente no se le daba más trascendencia que la de aislamiento de los axones, estructuras neuronales responsables de transmitir las señales eléctricas en el cerebro. El trabajo, realizado en ratones, acaba de publicarse en Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), una de las más prestigiosas revistas científicas. “Antes se pensaba que la glía, un tipo de células del sistema nervioso, servía como soporte o tejido conectivo para las neuronas.

Ahora vemos que estas células desempeñan importantes papeles en el desarrollo y mantenimiento del sistema nervioso -afirma Corfas, desde su laboratorio del Children s Hospital Boston-. Es más: se calcula que en el cerebro hay entre una y diez veces más glía que neuronas. Hoy se las ve más como socias que como «subalternas», ya que no hay sistema nervioso central ni periférico sin glía.” El científico argentino, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, venía estudiando desde hacía quince años unas moléculas llamadas neuregulinas.

Estaba interesado en saber cuál es la función de una neuregulina en la formación de la materia blanca, ya que distintos experimentos habían arrojado resultados contrapuestos. Para averiguarlo, Corfas y colegas decidieron crear un ratón modificado genéticamente en el que los receptores para neuregulina en los oligodendrocitos (células de la glía que forman la mielina en el sistema nervioso) estuvieran bloqueados. “Cuando estábamos empezando, un estudio hecho en Islandia demostró que la neuregulina regulaba la susceptibilidad de esquizofrenia -cuenta Corfas-. Entre las diferentes versiones [haplotipos] del gen [que la sintetiza], hay una que se encuentra con más frecuencia en esquizofrénicos, de lo que se concluye que da susceptibilidad a la enfermedad.”

Dado que estudios de resonancia magnética nuclear y microscopía electrónica post-mortem habían demostrado que las personas con esquizofrenia tienen la materia blanca alterada, el científico se preguntó si estos ratones podrían servir para investigar si la neuregulina contribuía a la esquizofrenia a través de su función en la mielina. La primera constatación de que la hipótesis era acertada fue que, en los ratones que carecían de receptores para neuregulina el cerebro tenía más oligodendrocitos, pero cada uno era más pequeño y producía menos mielina que lo normal; y la conducción de las señales eléctricas en los nervios era más lenta. Esto último sugería que la información fluía de una manera defectuosa entre un centro del cerebro y otro. Qué dijeron las pruebas “Entonces, decidimos mirar qué pasaba con el comportamiento -explica Corfas-.

Encontramos, por ejemplo, que cuando los ratones mutantes exploraban un ambiente novedoso, se habituaban; es decir, dejaban de explorar, más rápido que los normales. También exhibían mayor ansiedad y problemas en las interacciones sociales. “Para medir la ansiedad, usamos diversos tests -dice el investigador-: uno consiste en observar su comportamiento en un laberinto elevado con forma de cruz en la que uno de los ejes tiene paredes y el otro, no. Si los ratones pasan más tiempo de lo normal en la parte cerrada, se lo interpreta como un síntoma de ansiedad, porque si se les dan antiansiolíticos, van a la parte expuesta. Los ratones modificados pasaban más tiempo entre paredes. De la misma manera, en otros ensayos en los que medimos cómo exploraban un nuevo ambiente, observamos que estaban más en el centro que en la periferia, otro comportamiento que se interpreta como una señal de ansiedad.” A partir de estas evidencias hicieron un test más específico: midieron en los animales la sensibilidad a la anfetamina. Este estimulante que puede producir fenómenos psicóticos afecta el sistema dopaminérgico, y se sabe que los esquizofrénicos tienen alterada la sensibilidad a esta sustancia. “

En los ratones mutantes vimos que la sensibilización está muy aumentada, lo que sugiere que tienen problemas en el sistema dopaminérgico, igual que los esquizofrénicos.” Según el científico, con este estudio pudieron demostrar que alcanza con alterar sutilmente la materia blanca del cerebro para producir cambios en la función de las neuronas de formas similares a las alteraciones que ocurren en enfermedades psiquiátricas. “Nuestro trabajo -concluye- ofrece sólida evidencia de que los cambios en la materia blanca pueden ser causantes de enfermedad neuropsiquiátrica. Y esto no sólo es válido para la esquizofrenia, sino también para el trastorno bipolar y el autismo.” Por Nora Bär De la Redacción de LA NACION

Fuente

LA PSICOCIRUGÍA, EXITOSA ALTERNATIVA EN EL ISSSTE PARA TRATAR A PACIENTES CON ESQUIZOFRENIA Y DEPRESIÓN

El CMN”20 de Noviembre atiende a derechohabientes con Trastorno Obsesivo Compulsivo y agresividad incontrolable

Esta modalidad se aplica como alternativa ante los límites de la farmacología

Los derechohabientes con problemas de esquizofrenia, depresión y ansiedad intratable, ya pueden regresar a sus labores de trabajo y vida social gracias a la aplicación de la Psicocirugía, modalidad neuroquirúrgica que se aplica satisfactoriamente en el Centro Médico Nacional “20 de Noviembre” del ISSSTE.

El doctor Manuel Hernández Salazar, neurocirujano adscrito a la sección de Estereotaxia y Jefe de Enseñanza de la Coordinación de Servicios Modulares de este centro hospitalario, afirmó que esta especialidad se emplea en casos específicos, donde la farmacología no da resultados. Las operaciones cerebrales como la psicocirugía se mantienen vigentes para tratar algunos cuadros específicos, entre ellos el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), ideas de suicidio producto de cuadros depresivos, agresividad patológica, epilepsia y dolores irreductibles.

Con este procedimiento han sido tratados ya un paciente con Trastorno Obsesivo Compulsivo y cinco con agresividad incontrolable. Estas son personas que tienen un diagnóstico mental de esquizofrenia de diferentes modalidades, enfermedad incapacitante que es considerada crónica e irreversible. La aplicación de la Psicocirugía en estos casos no es para desaparecer la esquizofrenia, sino para suprimir un rasgo de este mal, que generalmente es la agresividad.

En este sentido, el neurocirujano abundó respecto de que la conducta no puede ni debe ser modificada en la esencia psicológica de cada individuo, por lo que se trabaja solamente para controlar la agresividad de quienes padecen el trastorno mental.

Este procedimiento quirúrgico se realiza con apoyo de la estereotaxia convencional, que consiste en aplicar electrodos de profundidad, ya sea con el paciente sedado o despierto. La cirugía es guiada por coordenadas matemáticas a un punto clave.

Las personas que han sido intervenidas se encuentran en perfectas condiciones de salud y en ellas se han controlado sus impulsos hacia la agresividad. Con este tipo de operaciones, que han sido un éxito rotundo, también se ha logrado en algunos casos la desaparición o disminución de alucinaciones de pacientes esquizofrénicos.

La psicocirugía es una herramienta que puede cambiar los síntomas y la respuesta de quien padece algún mal mental crónico. Aunque el Trastorno Obsesivo Compulsivo es de baja morbilidad, es altamente incapacitante, ya que quien lo padece no puede moverse ni ir de una idea a otra si no rompe antes su obsesión, dijo Hernández Salazar.

Comentó que “la obsesión es un elemento que gravita en la mente del enfermo; es una forma muy catastrófica porque es quedarse fijo en un punto y el paciente no puede vivir el resto de sus funciones”. Una persona con este problema puede tardarse hasta 10 horas para bañarse. Hay otras que van manejando y se regresan para confirmar que no atropellaron a nadie, lo cual se debe a la obsesión que persiste en su cabeza.

En el CMN “20 de Noviembre” existe un programa que considera el tratamiento del Trastorno Obsesivo Compulsivo y la agresividad relacionada a otros desórdenes psiquiátricos, y recientemente se ampliaron sus alcances para otros padecimientos.

Para que un derechohabiente sea candidato a la psicocirugía, primero tiene que ser diagnosticado correctamente sobre su padecimiento y haber sido manejado oportunamente con medicamentos; si después de un tiempo razonable no supera su problema pueden considerarse pacientes candidatos.

Además, un Comité de Psicocirugía, integrado por el jefe de la Coordinación de Servicios Modulares, psiquiatras, electrofisiólogos, un neurólogo, una neuropsicóloga, un psicólogo y los cirujanos funcionales evalúan cada caso para determinar la procedencia de la intervención, a fin de considerar al máximo los aspectos éticos, médicos y el entorno social del paciente.

Para llevar a cabo el procedimiento se invitan a las sesiones de trabajo a un abogado del Instituto para que analice el punto legal del enfermo, a fin de garantizar el respecto a sus derechos; si la persona se encuentra incapacitada por su enfermedad, se orienta a los familiares en la toma de la decisión. En todo este proceso no hay límite ni presión de tiempo, ya que se ofrecen el máximo de alternativas antes de la intervención quirúrgica.

Hernández Salazar explicó que el TOC es un trastornos de ansiedad, potencialmente debilitante y que puede perdurar de por vida. El individuo que padece esta enfermedad se ve atrapado en un esquema de pensamientos y conductas repetitivas que carecen de sentido y son angustiantes, pero muy difíciles de vencer; si no se trata, puede destruir la capacidad de la persona para funcionar en el trabajo, la escuela y en la casa.

Las obsesiones son pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes, experimentados como intrusos e inapropiados y que causan una angustia elevada. El afectado trata de suprimir o neutralizar estos pensamientos con alguna otra idea o acción, pese a reconocer que las obsesiones son producto de su propia mente.

La causa exacta del TOC es desconocida, pero la teoría más aceptada refiere que este trastorno incluye un funcionamiento anormal en áreas específicas del cerebro y se relaciona con el malfuncionamiento de la serotonina, un producto químico cerebral.

Fuente

La operación hace que desaparezca la obsesión por estar delgada.

Sandra tuvo anorexia y pudo morir. Por muchos años restringió a su organismo de alimento al someterse a ayunos constantes, e incluso provocarse el vómito pues aunque pesaba menos de 30 kilogramos, siempre vio en el espejo el reflejo de una mujer obesa.

Pese a ser considerada una paciente con desórdenes alimenticios en estado terminal, logró vivir debido a que en 2005 se le practicó la primera cirugía del sistema límbico (cerebro medio) o psicocirugía en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE.

Hoy, a escasos tres años de esa cirugía, ya suman cuatro los casos de pacientes en estado terminal que sufrieron de algún trastorno alimenticio, anorexia y bulimia, y que fueron sometidos al mismo tratamiento para tener un resultado exitoso a largo plazo.

La anorexia y bulimia son trastornos de la conducta alimentaria que están lejos de la voluntad del paciente, pues cuando una persona cae en el ya no puede salir sola, “ya no dependen tanto de su voluntad”, indica el neurocirujano Manuel Hernández Salazar.

El especialista en neurocirugías de este tipo y jefe de la División de Neurociencias del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE, precisó que estas enfermedades, de origen multifactorial, se caracterizan por la restricción de alimentos.

Aunque no se tiene una cifra específica del total de casos que se registran en el país, comenta el especialista del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), se sabe que van en aumento y que la mayoría de quienes los presentan muere, pues desarrolla otros problemas de salud.

La operación, explica el neurocirujano, incapacita un circuito inhibitorio lo que permite que circuitos exitatorios de forma natural ejerzan la función que había sido restringida.

Es decir, “hay una obsesión, se ataca el circuito que produce demasiada obsesión. Al liberarse o inhibir ese circuito, que es también de supervivencia pero está muy desarrollado y causa enfermedad, el paciente cambia de una idea a otra”.

Esto porque “el circuito inhibitorio frena o detiene impulsos naturales que tienen que ver con el trastorno compulsivo”; por ello, la obsesión cesa al “permitir que se pueda pasar de una idea a otra sin inhibirse”.

De esta forma el paciente ya no se mantiene ni obsesiona con la idea del alimento o por vivir rechazándolo. “Comienza a comer porque empieza a alimentarse como lo ha hecho toda su vida”, comenta el encargado de practicar estas cirugías en el Centro Médico del ISSSTE.

Estas operaciones tienen que ver con el lóbulo frontal y con el tálamo cerebral, por lo que se realizan dos cirugías con una duración aproximada de dos horas y media. De éstas, detalla Hernández Salazar, es normal que el paciente salga confundido pues tiene inflamación local.

Sin embargo, aclara el especialista, no todas las personas con desordenes alimenticios son candidatos a una operación de este tipo, pues se requiere de una evaluación previa y una aprobación del Consejo Médico del hospital.

El paciente debe ser evaluado por un siquiatra y uno más que coincida con el diagnóstico del primero. También debe ser sometido, por lo menos, a cinco tratamientos farmacológicos incisivos y uno no farmacológico.

Una vez que ya pasó por esto, con un tiempo mínimo de entre seis meses y dos años, y de mostrar aún resistencia a mejorar, el paciente es un posible candidato. Es ahí, abunda, cuando la Junta del Comité Médico hace una evaluación inicial.

Posteriormente, agrega, se deberá medir la intensidad de la enfermedad y hacer un examen mental a cargo del grupo de psiquiatría. La prueba evalúa personalidad, juicio y raciocinio del paciente, es decir, funciones mentales superiores.

Así como todas las condiciones y rasgos que están alrededor de la enfermedad. En algunos casos se hacen diagnósticos familiares, pues puede haber predisposiciones a estos trastornos si los padres tuvieron alcoholismo o trastornos obsesivos compulsivos. El objetivo es “conservar los rasgos intrínsecos del paciente”.

Hernández Salazar destacó que la cirugía del sistema límbico se refiere “al cambio del síntoma incapacitante”, por lo que el comité evalúa y detecta el que genere más problema y ese es el que se ataca. De ahí que la cirugía referida sea “de síntomas, no de la mente”.

La primera paciente fue Sandra, evaluada en 2004 y presentada ante el comité para luego ser operada en 2005, precisa Hernández Salazar. Luego se dieron cuatro casos más, todas mujeres, pues de cada 10 pacientes con este trastorno hay apenas un hombre, y hasta el momento no se ha tenido algún candidato para ser operado.

El tratamiento no concluye con la operación, pues el comité multidisciplinario además de evaluar, dar tratamiento y decidir si se opera o no, también da un seguimiento a estos pacientes.

Esto porque una vez operados, explica el neurocirujano, el paciente pierde aquello en torno a lo cual concentraba su pensamiento: la comida. “Vuelven a comer y no saben qué es lo que está pasando, pues se acabó aquello en torno a lo cual giraba su vida”.

Por ello necesitan una rehabilitación con su familia, pues “es un paciente que le ofrecieron la libertad y al obtenerla no sabe cómo vivir con ella, algo que nosotros hacemos todos los días en el sentido de decisiones y autonomía”.

Pese al éxito que se ha obtenido, esta operación aún no es considerada como alternativa, señala Manuel Hernández Salazar, pues se requiere de una certificación y validación del mundo médico que “considera que cinco casos no son nada, pues necesitamos unos mil 500 para que tenga valor”.

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EL ISSSTE IMPLEMENTA UN PROGRAMA PARA INTERVENIR QUIRÚRGICAMENTE A PACIENTES CON EPILEPSIA

La cirugía se aplica en quienes los tratamientos farmacológicos ya no son efectivos para controlar las manifestaciones del padecimiento

Con un manejo administrativo eficiente se lograron ahorros para programar una operación mensual en lo que resta del 2003 y se ampliará a dos por mes en 2004

Derechohabientes del ISSSTE que sufren de epilepsia y en quienes los tratamientos farmacológicos resultan ya insuficientes para controlar los síntomas del padecimiento, son intervenidos quirúrgicamente para que tengan un mejor control de su enfermedad y puedan reintegrarse a sus actividades laborales, académicas y sociales, informó la doctora Silvia García, Jefa de la División de Neurociencias del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”.

Puntualizó que en esta condición se encuentran entre el 15% y 20% de los pacientes afectados por esta enfermedad, quienes pese al uso de medicamentos no logran un buen control de sus crisis, que pueden ser de naturaleza tan diversa y grave que interfieren con la funcionalidad del individuo; a este nivel de afección se le denomina “epilepsia de difícil control”.

Explicó que en números, estos pacientes representan una proporción pequeña, “pero muy relevante porque tienen una calidad de vida terrible que los afecta de diferentes maneras”, por lo que para elevar en forma sustancial su calidad de vida y evitar que continúe el deterioro de su persona el CMN “20 de Noviembre” lleva a cabo un programa de Cirugía de Epilepsia.

La neuróloga explicó que los pacientes que puedan ser considerados candidatos a este procedimiento deben cubrir algunos requisitos, especialmente el que en ellos los tratamientos farmacológicos ya no den resultado.

También deben ser objeto de estudios exhaustivos neurológicos y neuropsicológicos, además de análisis especiales del cerebro que evalúan su metabolismo, sobre todo de las áreas que tienen descargas anormales y que son las que finalmente originan los síntomas clínicos. El propósito de estas revisiones es determinar si existen otras áreas afectadas, que no sean evidentes porque no presentan manifestaciones.

Una vez que el paciente cubrió esta fase se presentan los resultados al Comité de Cirugía de Epilepsia, que está constituido por neurólogos, fisiólogos, neurocirujanos y electrofisiólogos; este grupo decide si el enfermo es candidato o no para la cirugía, la cual, de aplicarse, le permitirá mejorar su control hasta en el 100% de los síntomas.

La especialista indicó que con base a una administración eficiente del CMN 20 de Noviembre se autorizaron recursos para programar una cirugía de esta naturaleza por mes en lo que resta del 2003, cantidad que podrá ampliarse a dos intervenciones a partir del próximo año, de acuerdo a la demanda que exista de este procedimiento.

La doctora Silvia García explicó que en el Centro Médico Nacional “20 de Noviembre” se hace el diagnóstico de epilepsia de muy diversas manifestaciones, ya que existen ataques breves, algunos tienen duración de minutos; otros llegan y se van solos sin ningún contratiempo.

A las personas que se les diagnostica la epilepsia se les prescriben tratamientos farmacológicos, proporcionándoles las dosis e indicaciones relevantes para su mejor cuidado; “alrededor del 70% de los derechohabientes se controlan completamente, si toman su medicamento al pie de la letra”, indicó.

Aproximadamente el 2% de la población mundial padece algún tipo de epilepsia; de este grupo, alrededor del 10% es considerado de difícil control, por lo que requieren de intervenciones quirúrgicas como medida terapéutica.

La epilepsia es un problema de salud que afecta a un gran número de personas, predominantemente niños, así como a individuos de más de 65 años. Añadió que existen niveles del padecimiento, del cual no se conocen con precisión todas sus causas, aunque se ha encontrado cierta relación con daños del sistema nervioso provocados por cisticercos, tumores y pequeñas lesiones en el cerebro.

También es frecuente que se registre en el periodo neonatal, es decir en los primeros 28 días de vida, debido a una mala oxigenación en el nacimiento, lo que conduce a crisis recurrentes que bien pueden ser transitorias –ocasionadas por trastornos metabólicos– o persistir el resto de la vida.

Los partos muy complicados y las infecciones como la meningitis o la encefalitis en la edad infantil pueden ocasionar distintos daños en el cerebro y conducir a ataques epilépticos durante el periodo agudo de la enfermedad. A ello se suman los golpes fuertes en la cabeza y los trastornos de desarrollo cerebral, considerando que hay cerebros deformes, que son predisponentes de epilepsia.

Hizo un llamado a la población en general a no rechazar a esas personas, quienes, con un efectivo tratamiento pueden llevar una vida normal dentro de la sociedad. Desafortunadamente, los pacientes con epilepsia son objeto de discriminación en los ámbitos escolar, laboral e incluso familiar, motivo por el cual se les dificulta integrarse a una sociedad que cada vez los rechaza más, concluyó la doctora.

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3 Respuestas a “INVESTIGACIÓN ANATÓMICA Y QUIRÚRGICA

  1. Dr. Manuel Hernandez
    Necesito su e- mail porque necesito que opere a mi hermano, para el neurotransmisor, pero no somo derechohaientes del issste, porfavor contesteme para que le haga los examenes para saber si se puede…….
    aunquesea en particular
    Gracias
    Nora Lozada

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