Envían al psiquiatra a una chica que tenía un tumor

Sábado, 29 de abril de 2006. Año XVIII. Número: 5.847.

CATALUNYA

elmundo

Envían al psiquiatra a una chica que tenía un tumor

Condenan a Salut a indemnizar con 180.000 euros a la paciente que sufrió el error de diagnóstico

CAROL ALVAREZ

BARCELONA.- Mercedes se quejaba de la espalda, que le dolía, y durante dos años vivió un periplo de consultas médicas en Tàrrega primero, pero también en Lleida y en Barcelona. El tratamiento que recibió en ese tiempo se limitó a analgésicos y antiinflamatorios y los médicos llegaron a derivarla al departamento de psiquiatría para ser atendida por depresión. Pero lo cierto es que sufría de un tumor.

Los hechos se remontan a 1992, pero ha sido ahora que el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) ha resuelto el caso y ha condenado a la Generalitat a indemnizar con 180.000 euros a Mercedes por los daños y perjuicios que sufrió a consecuencia del error en el diagnóstico, que retrasó su tratamiento quirúrgico.

Señala la sentencia que el esfuerzo médico «se dirigió al diagnóstico de un origen orgánico de los padecimientos» de Mercedes, pero al resultar negativas las exploraciones practicadas, se pensó que el origen de la enfermedad podía ser de carácter psíquico.

Los médicos dejaron de un lado la hipótesis orgánica del dolor desde entonces y no le practicaron ni tan sólo una resonancia magnética, que por otra parte era compatible con un tratamiento antidepresivo.

En este sentido, la sección segunda de la sala contencioso administrativa entiende que «una más prudente valoración del caso habría exigido agotar la práctica de pruebas diagnósticas procediendo a la práctica de la prueba de resonancia magnética antes de descartar el origen orgánico de los padecimientos de la paciente».

Además, el TSJC señala que el retraso en el diagnóstico del tumor que padecía Mercedes «ha determinado una pérdida clara de oportunidades impidiendo que la recurrente pudiera ser tratada antes y con mayor éxito». Los peritos determinaron que «cuanto más pequeño es el tumor, potencialmente menos dificultades quirúrgicas debe suponer» y en este sentido entendieron «perjudicial» para el tratamiento de esta enfermedad el retraso en el diagnóstico.

La primera visita médica de la joven se remonta a diciembre de 1992, cuando fue asistida por lumbalgia en un centro de atención primaria de Tárrega. En mayo de 1993, ingresaba de urgencias el Hospital Arnau de Vilanova de Lleida, por un dolor lumbar de seis meses de evolución, y fue tratada con analgésicos.En unas semanas reingresó y fue sometida a diversas pruebas que descartaron que tuviera alguna anomalía.

Una nueva exploración en el Hospital Sant Joan de Déu, dos meses después, decidió a los médicos a derivar a la paciente al departamento de psiquiatría, donde les diagnosticaron depresión adolescente.

Fue en abril de 1994, cuando la joven había reingresado en urgencias, que fue sometida a una resonancia que detectó la existencia de un tumor medular, finalmente operado.

Fuente:http://www.elmundo.es/papel/2006/04/29/catalunya/1963970.html

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s