ÁCIDO EICOSAPENTAENOICO: EFICAZ Y SEGURO ANTIDEPRESIVO NATURAL

El Ácido Eicosapentaenoico (EPA) -ácido graso esencial de la clase omega 3- es un poderoso antidepresivo natural carente de efectos secundarios. ¿Por qué no lo recetan pues los médicos? No se explica. Especialmente porque la idea de que es útil en casos de depresión y otros desórdenes relacionados ya la planteó en la década de los 70 del pasado siglo XX el doctor David Horrobin, pionero en la investigación del papel que los lípidos juegan en la bioquímica cerebral. Y desde entonces son muchos los estudios que han demostrado sus beneficios.

Creo que a muchos nos será difícil olvidar la imagen emitida a finales de abril en las cadenas de televisión de un joven paseando por las calles de una localidad murciana con la cabeza de su madre en las manos envuelta en un trapo. Poco antes la había acuchillado y decapitado. Según los médicos lo hizo porque sufre esquizofrenia y aunque su madre estuvo años reclamando ayuda institucional -incluso ante las cámaras de televisión- para el tratamiento de su hijo, extremadamente violento, nadie la hizo caso.
Sólo tres meses antes -a finales de enero- otro joven que padecía un brote psicótico esquizofrénico apuñaló a su padre con un arma blanca, mató a su madre de un disparo a bocajarro con un rifle y a continuación se suicidó pegándose un tiro en la cabeza tras una discusión familiar en su casa madrileña de Fuenlabrada.
Alguien alegará que se trata de casos aislados de singular violencia y que no se puede criminalizar por ellos a todos los esquizofrénicos pero lo cierto es que cada vez son más las familias que reclaman ayuda para tratar a estos enfermos cuyos trastornos emocionales alteran su vida social, laboral y, por supuesto, familiar. Claro que hablamos -así lo dicen los “expertos”- de una “enfermedad mental” de etiología u origen desconocido -la verdad es que existen numerosas teorías sobre lo que la origina- cuyo tratamiento hoy consiste básicamente en intentar controlar los síntomas mediante unos potentes fármacos llamados antipsicóticos -de graves efectos secundarios- que se supone permiten reducir el número de alucinaciones y/o delirios que sufren los enfermos mientras paralelamente se les da un tratamiento psicosocial con el fin de permitirles integrarse mejor en el entorno.
Lo que poca gente sabe, sin embargo, es que en realidad la esquizofrenia es la patología mental cuyo tratamiento mueve más dinero en España porque el número de quienes la padecen ha aumentado en 100.000 en los últimos 20 años. De hecho se calcula que en la actualidad la padecen ¡más de 400.000 españoles! No puede extrañar pues que según La Gaceta de los Negocios el fármaco que más facturó en España en el 2007 fuera el Zyprexa -más de 135 millones de euros- siendo tercero el Risperdal -con 130 millones- y que ambos estén indicados para “tratar” la esquizofrenia. Una situación que a nivel internacional es similar ya que entre los fármacos más vendidos del mundo los puestos sexto, séptimo y octavo los ocupan los ya mencionados Zyprexa -con 5.000 millones de euros- y Risperdal -con 4.900 millones- siendo el siguiente Seroquel con prácticamente la misma cantidad: 4.900 millones.
Y es así aun cuando -como ya denunciamos en el nº 92- los documentos que se han ido conociendo en los últimos años -sobre todo los publicados por The New York Times en diciembre pasado- indican que Lilly -fabricante de Zyprexa – no sólo ocultó los graves efectos adversos que su consumo puede provocar sino que, conociéndolos, puso en marcha una gigantesca campaña de marketing destinada a conseguir que los médicos lo prescribieran además para otras patologías -incluido el Alzheimer y otras formas de demencia- para las que nunca fue aprobado. Una práctica que le ha costado hasta el momento a la multinacional cerca de 1.200 millones de euros en acuerdos extra-judiciales. Y adelantamos que también en España van a comenzar en breve las reclamaciones contra ese laboratorio.
Dicho esto resulta obvio que la esquizofrenia, además de una grave enfermedad, es ante todo ¡un fantástico negocio! Y no sólo la esquizofrenia. Según la última Encuesta Nacional de Salud 2006-2007 -que analizó por primera vez la prevalencia de casos de morbilidad psiquiátrica o padecimiento psicológico en España- en los últimos años ha habido en nuestro país un notable aumento del riesgo de padecer una enfermedad mental. Según los datos hechos públicos el 21,3% de la población presenta ya ¡a partir de los 16 años! algún riesgo de mala salud mental (un 15,6% de los hombres y un 26,8% de las mujeres) siendo éste mayor a medida que aumenta la edad. Y en la población infantil los números no son mejores puesto que -eso dice el informe- ¡el 22,1%! de los menores de entre 4 y 15 años presentan “problemas de conducta” relacionados con la hiperactividad y la socialización. Y nuestras autoridades mirando hacia otro lado.
Realmente lamentable. Especialmente porque también en el caso de los niños la solución propuesta por los psiquiatras es ¡darles fármacos! Que ni previenen ni curan la enfermedad pero constituyen un lucrativo negocio. Todo ello ha hecho que en sólo diez años -entre 1995 y 2005- el consumo de antidepresivos haya aumentado en España ¡un 214%! En 1995 el Sistema Nacional de Salud recetó algo más de siete millones de envases de antidepresivos a los españoles pero esa cifra se triplicó en el 2005 hasta alcanzar más de 22 millones. Con un coste para el estado de 629.597.577 euros. Y hablamos sólo de los antidepresivos recetados -y, por tanto, controlados- dentro del Sistema Público de Salud. Sin contar los que la gente compra por su cuenta.
Y eso que sobre tales antidepresivos -los Inhibidores Selectivos de la Recaptación de la Serotonina (ISRS)- se pronunció recientemente un grupo de investigadores del Reino Unido y Estados Unidos tras realizar un metaanálisis sobre ellos -como ya publicamos en el número 104- llegando a la conclusión de que tanto en las depresiones leves como en las moderadas y graves su eficacia es mínima por no decir nula.
Es obvio pues que en el terreno de las enfermedades mentales está aumentando el consumo de fármacos y, al mismo tiempo, el de enfermos. Lo que indica que algo en la ecuación falla porque sería de esperar que a mayor número de fármacos hubiera menos enfermos. ¡Y las frías cifras lo desmienten!

¡SON LAS GRASAS, ESTÚPIDO, LAS GRASAS!
El lema ¡Es la economía, estúpido! le sirvió a Bill Clinton para desbancar a George Bush padre del poder en 1992. Claro y directo, sirvió para ridiculizarle y al tiempo llamar la atención de los votantes sobre “lo realmente importante”. Bueno, pues es muy probable que si David Horrobin (1939-2003) hubiera sido menos británico al final de su vida hubiera dicho a los psiquiatras: ” Son las grasas, estúpidos, las grasas”.
Horrobin, n euroendocrinólogo, fundador de dos compañías de Biotecnología, presidente durante varios años de la Asociación Británica de Esquizofrenia y uno de los mayores expertos a nivel mundial en enfermedades psiquiátricas y neurodegenerativas llegó a escribir: ” Se requieren con urgencia nuevos tratamientos para los trastornos psiquiátricos. Las últimas revisiones indican que no ha habido mejoras en la eficacia de los fármacos, ya sea para trastornos afectivos o para la esquizofrenia, desde que los primeros compuestos fueron introducidos hace más de 40 años”. Añadiendo luego: ” Los lípidos neuroactivos representan una clase totalmente novedosa de compuestos psicotrópicos”. En otras palabras, los ácidos grasos omega 3. Y es que, al fin y al cabo, el cerebro no es sino grasa y las membranas celulares están constituidas por lípidos. Por eso Horrobin fue el primer médico que sugirió complementar los tratamientos psiquiátricos convencionales con ácidos grasos poliinsaturados omega 3 y, más concretamente, con uno de ellos, el Ácido Eicosapentaenoico (EPA), al que consideraba el más eficaz para recuperar la membrana celular y las funciones neuronales.
Sin embargo, ¿cuántos psiquiatras saben hoy que ante cualquier problema mental -depresión, esquizofrenia, trastornos del humor, etc.- lo primero que debería hacerse es recomendar a quienes lo sufren la ingesta de ácidos grasos omega 3 ? ¿Y cuántas páginas web de asociaciones relacionadas con las patologías mentales dan a éstos la importancia que tienen?
La realidad es que el aspecto nutricional es básicamente ignorado a pesar de la gran cantidad de pruebas científicas que señalan los beneficios de los suplementos de ácidos grasos omega 3, especialmente del EPA. Andrew Stoll, director del Laboratorio de Investigación en Farmacología del Hospital McLean de Massachussets (EEUU), profesor de Psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard y uno de los principales investigadores sobre el uso de los omega 3 en los problemas mentales tiene pocas dudas sobre su eficacia y por eso confesó en una ocasión al Psychiatric Times que los utiliza en su práctica clínica. ” Uno no suele utilizar nuevos medicamentos -declaró- basándose en estudios pequeños pero el hecho de que los omega 3 no sean tóxicos y parezcan ser beneficiosos invita a su uso. De hecho hay más datos sobre los ácidos grasos que sobre el Neurontin (gabapentina) -medicamento anticonvulsivo- que tan ampliamente se utiliza en la actualidad”.
Y es cierto. En Pubmed no sólo es fácil encontrar centenares de estudios que hablan ya de los beneficios de los omega 3 en las distintas patologías mentales sino también investigaciones que paralelamente muestran cómo en la sangre, membranas celulares y cerebros de los pacientes deprimidos los niveles de omega 3 son muy bajos. Sirva como ejemplo un estudio dirigido por Nieminen que apareció en octubre del 2006 en el que los investigadores examinaron los niveles plasmáticos de ácidos grasos esenciales y neurosteroides (productos químicos neuroactivos implicados en varios procesos y enfermedades neurofísicas). El estudio incluyó a 18 hombres sanos y a 34 hombres con alcoholismo, depresión o ambos problemas. Bueno, pues de esas 52 personas quienes tenían el nivel más bajo de ácidos grasos esenciales omega 3 tenían también niveles más altos de esteroides neuroactivos y una posible afectación del eje hipotálamo-hipófisis-Adrenal (HPA). Y como éste podríamos hacernos eco de otros muchos ejemplos.
En suma, como afirmó en su día Horrobin, ” si el cerebro no tiene las grasas adecuadas no puede funcionar apropiadamente”.

FALTA DE OMEGA 3, AUMENTO DE LA DEPRESIÓN
Los omega 3 son ácidos grasos poliinsaturados esenciales, es decir, que no pueden ser sintetizados por nuestro organismo y deben obtenerse por tanto a través de la alimentación. Y de su importancia hemos hablado ampliamente en la revista en varios artículos ( los tiene a su disposición en nuestra web -www.dalud.com- en los números 17, 45, 86 y 97) por lo que no vamos a repetir todo lo dicho sobre ellos pero sí conviene saber que ya en 1996 la revista de la Asociación Médica Americana publicó un estudio que comparó la prevalencia de la depresión en diez países en el que se demostraba cómo las tasas anuales varían mucho de un país a otro, desde el porcentaje del 1,5% de afectados en Taiwán al 19% del Líbano. Posteriormente un estudio de 1998 publicado en The Lancet compararía esos datos con el consumo de pescado y se encontró con que cuanto mayor es el consumo de omega 3 de una población menor es el número de casos de depresión que sufre.
A tan significativo dato cabe agregar el hecho de que son ya muchos los investigadores que coinciden en que la principal causa de la depresión está en los hábitos nutricionales y éstos se han modificado drásticamente en Occidente en las últimas décadas. ” En el último siglo -afirma Joseph Hibbeln, médico de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos- las dietas en Occidente han cambiado radicalmente habiendo descendido el consumo de ácidos grasos omega 3 mientras ingerimos gran cantidad de otros ácidos grasos perjudiciales. Al mismo tiempo sabemos que las tasas de depresión han aumentado radicalmente”.
El simple sentido común indica que dado que el tejido cerebral es rico en ácidos grasos omega 3 la relación entre ellos y la salud del cerebro es evidente. Es más, son imprescindibles para el correcto desarrollo, crecimiento y función del tejido cerebral. Y de ahí que la falta en la dieta de suficientes ácidos grasos omega 3 fuerce a las células del cerebro a tener que utilizar otros ácidos grasos perjudiciales que, a la larga, terminan afectando las funciones cerebrales, cognitivas y emocionales.
Aunque lo realmente singular es que esa relación es tan obvia y evidente que no se entiende la escasa atención que le prestan muchos médicos y psiquiatras a la hora de tratar los problemas mentales de los enfermos cuando hasta la propia Asociación Psiquiátrica Americana (APA) los recomienda. Así pues, ¿por qué esta vez no se la hace caso y cuando se trata de recetar fármacos meramente paliativos sí?
El hecho no es muy conocido pero ante la avalancha de pruebas recogidas la Comisión de Investigación sobre Tratamientos Psiquiátricos de la APA decidió en su día constituir un Subcomité sobre los Ácidos Grasos Omega 3 que convocó a los más importantes investigadores en este campo. La idea era examinar todos los ensayos clínicos y estudios realizados sobre la influencia de los omega 3 en diversos problemas mentales, entre ellos el trastorno depresivo mayor, el trastorno bipolar, la esquizofrenia y la demencia. Terminada la investigación ese subcomité elaboró un informe con los resultados que, a su vez, fue examinado y aprobado por la Comisión de Investigación en Tratamientos Psiquiátricos. Las conclusiones, avaladas entre otros por investigadores de la talla de Peet, Stoll, Hibbeln, Marangell o Freeman, fueron publicadas con el título Ácidos Grasos Omega 3 : evidencia básica para el tratamiento y futura investigación en Psiquiatría” (2006).
¿Y que encontraron? Sencillo: el metaanálisis de 8 estudios sobre pacientes con depresión o trastorno bipolar mostró que la ingesta cotidiana de omega 3 proporcionaba importantes beneficios. ” La preponderancia de estudios epidemiológicos y estudios de composición de tejidos -se dice en las Conclusiones – avala un efecto protector de la ingesta de ácidos grasos omega 3, en particular del Ácido Eicosapentaenoico (EPA) y del Ácido Docosahexaenoico (DHA) en los trastornos del humor. Los metaanálisis de ensayos controlados aleatorios demuestran asimismo un beneficio estadísticamente significativo en depresión unipolar y bipolar”.
El resultado fue tan concluyente que la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) hizo públicamente varias recomendaciones sobre cómo tratar desde entonces a los enfermos de problemas mentales. Y son éstas:
-Los adultos deben comer pescado al menos 2 veces por semana.
-Los pacientes con problemas de control de impulsos, depresión o trastornos psicóticos deben consumir 1g/día de EPA + DHA.
-Los suplementos pueden ser útiles en pacientes con trastornos del humor (1-9 g/día). Ahora bien, el uso de más de 3 g/día debe ser supervisado por un médico.
Eso sí, el comité hizo especial hincapié en que tales recomendaciones dietéticas no debían considerarse un sustituto de los tratamientos estándar sino un complemento de éstos. A pesar de que ningún fármaco ha logrado nunca algo parecido. Y es que ya se sabe, hay que proteger como sea a la industria…
Estudios que apoyan estas conclusiones y profundizan en las mismas hay muchos así que tan sólo nos referiremos a algunos de los últimos que, a su vez, dan por buenas experiencias anteriores.
En marzo de 2007, durante la reunión anual de la American Psychosomatic Society celebrada en Budapest (Hungría), se presentaron algunas de las pruebas más convincentes para fortalecer el vínculo entre la falta de ácidos grasos omega 3 en la dieta y la depresión. Uno de los estudios presentados lo dirigió Sarah M. Conklin -del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Pittsburgh (EEUU)- y reveló que en adultos sanos con una edad media de 45 años los bajos niveles de EPA están asociados a altos niveles de comportamiento impulsivo, hostilidad e ideas cínicas. Y que niveles bajos tanto de EPA como de DHA permiten predecir estallidos de rabia. ” Nuestra investigación -señaló Conklin a Life Extension – ha demostrado que las personas que tienen niveles más altos de estas grasas en la sangre tienen menos probabilidades de desarrollar síntomas de depresión. Asimismo, quienes tienen menores niveles de estas grasas en sangre son más proclives a la impulsividad”.
A comienzos de este año Lakhan SE y Vieira KF -de la Global Neuroscience Initiative Foundation con sede en Los Ángeles (EEUU)- publicaron en la revista Current Opinion in Psychiatry un estudio titulado Terapias Nutricionales para los Trastornos Mentales en el que afirmaban que 4 de las 10 principales causas de discapacidad en los países desarrollados -según el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders – son trastornos mentales: depresión mayor, trastorno bipolar, esquizofrenia y trastorno obsesivo compulsivo. Añadiendo que se habían encontrado con que todos los pacientes que sufren tales trastornos mentales son los que mayor deficiencia tienen de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales omega 3. ” Basándonos en las nuevas pruebas científicas -puede leerse en su trabajo- el tratamiento con suplementos alimenticios puede ser apropiado para el control de la depresión mayor, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, los trastornos de ansiedad, los trastornos de la conducta alimentaria, los trastornos de déficit de atención y déficit de atención por hiperactividad (ADD / ADHD), la adicción, y el autismo”.
Agregaremos que el último espaldarazo apoyando lo que decimos llegó el pasado mes de marzo. El doctor Malcolm Peet -profesor de Psiquiatría de la Universidad Sheffield de Inglaterra y estudioso desde hace años de los efectos de los ácidos grasos omega 3 en la depresión y la esquizofrenia- publicó en la revista Australian and New Zealand Journal of Psychiatry -junto a otros colaboradores- un estudio titulado Comparación de los efectos terapéuticos de los ácidos grasos omega 3, el ácido eicosapentaenoico y la fluoxetina, por separado y en combinación, en el Trastorno Depresivo Mayor”. Y en él se explica que sesenta pacientes ambulatorios con ese diagnóstico recibieron durante 8 semanas a diario bien un gramo de EPA, bien 20 mg. de fluoxetina, bien una combinación de ambos productos. Y ésta es la conclusión que refleja el artículo publicado: ” En el presente ensayo de 8 semanas el EPA y la fluoxetina tienen los mismos efectos terapéuticos en el Trastorno Depresivo Mayor pero la combinación de EPA + fluoxetina fue superior a la ingesta de cualquiera de ellos individualmente”. Sólo añadiremos que Malcolm Peet considera que el mejor omega 3 debe contener al menos un 90% de EPA y menos de un 5% de DHA.
A ver, ¿cuántos argumentos más necesitan los psiquiatras para cambiar de una vez sus hábitos de prescripción?

PRUEBAS VISUALES
El Dr. Basant Puri, psiquiatra, consultor, profesor en el London’s Imperial College (Gran Bretaña) y experto en Resonancia Magnética sí lo tiene claro y prescribe suplementos de EPA de alta calidad a los pacientes deprimidos del Hammersmith Hospital Clinic de Londres en el que trabaja. Y según afirma todos sus pacientes responden bien. ” Nuestros estudios -asevera – muestran que este nutriente, presente en el aceite de pescado de alta calidad, puede mejorar los síntomas de la depresión al cabo de tres o cuatro semanas y, a continuación, el paciente puede protegerse frente a cualquier nuevo ataque con sólo tomar un suplemento diario”.
Afirmación que como psiquiatra y especialista en imágenes cerebrales Puri ha comprobado por sí mismo. Ya en un trabajo elaborado en el 2001 junto a Horrobin y otros – Eicosapentaenoic acid treatment in treatment-resistant depression associated with symptom remission, structural brain changes and reduced neuronal phospholipid turnover – explicaba cómo el tratamiento con EPA sirvió para tratar con éxito a un joven de 21 años que había sufrido depresión durante siete años con síntomas repetitivos. ” El tratamiento logró -se explica en el informe- una drástica y sostenida mejora clínica de todos los síntomas de la depresión -incluyendo el cese de las ideas de suicidio que no remitían- en apenas un mes. Los síntomas de fobia social también mejoraron drásticamente “. Como experto en imágenes cerebrales Puri comparó también el cerebro del joven antes y después del tratamiento. Y se sorprendió al encontrar indicios de que se había producido una regeneración del cerebro. No sólo se habían regenerado las células nerviosas sino que su materia gris también se había empezado a espesar. ” Esto me llevó a colegir -diría entonces Puri- que los EPA pueden estimular las células madre del cerebro para producir nuevas células nerviosas lo que ofrece esperanza para una amplia variedad de dolencias”.
En esa misma línea Conklin presentó un segundo estudio en la reunión anual de la American Psychosomatic Society de octubre del 2007 en el que demostró que la cantidad de ácidos grasos omega 3 consumidos en la dieta puede provocar cambios beneficiosos anatómicos verificables en las zonas del cerebro que regulan la emoción. Para ello sometió a cincuenta y cinco adultos sanos a resonancias magnéticas a fin de determinar el volumen de materia gris en regiones específicas del cerebro -antes y después- constatando que cuanto mayor es la ingesta de omega 3 más grande es el volumen de materia gris en la corteza cingulate anterior, área del cerebro relacionada con el control de la emoción y del humor y, por ende, implicada en la depresión. ” Hemos podido mostrar -explica Conklin- que los individuos que consumen más ácidos grasos omega 3 en sus dietas tienen más volumen de materia gris en las áreas del cerebro importantes para la regulación del ánimo (.) Estos resultados sugieren que estas grasas -desde luego no la grasa en general- pueden proteger de la depresión y de otros problemas relacionados con ella”.

LOS OMEGA 3 Y LA ESQUIZOFRENIA
Cabe añadir que al igual que existen numerosos estudios sobre los beneficios de los omega 3 en el tratamiento de la depresión otros avalan su uso en el caso de la esquizofrenia. Horrobin ya señalaba en 1992 la necesidad de buscar soluciones en esa dirección en su trabajo The relationship between schizophrenia and essential fatty acid and eicosanoid metabolism. ” Ante la ausencia de avances terapéuticos en la esquizofrenia con los fármacos basados en la dopamina -escribió Horrobin- ha llegado la hora de plantearse nuevos enfoques sobre la base de los ácidos grasos esenciales y el metabolismo de las prostaglandinas “.
Posteriormente muchos estudios secundarían la propuesta de Horrobin. En el 2001, por ejemplo, un equipo dirigido por el ya mencionado Malcolm Peet publicaría en Schizophrenia Research el trabajo T wo double-blind placebo – controlled pilot studies of eicosapentaenoic acid in the treatment of schizophrenia. El estudio fue diseñado para distinguir entre los posibles efectos de dos diferentes omega 3 : el Ácido Eicosapentaenoico (EPA) y el Ácido Docosahexaenoico (DHA). Cuarenta y cinco pacientes esquizofrénicos estables que seguían sintomáticos con medicación antipsicótica fueron divididos en tres grupos dándose durante 3 meses a los miembros de uno EPA, a otro DHA y al tercero un placebo. Pues bien, la mejoría de los que recibieron el EPA fue notablemente superior a la de los otros. En un segundo estudio el EPA se utilizó como único tratamiento aunque se permitiría el uso de antipsicóticos si era clínicamente imperativo. Y hay que decir que quienes tomaron EPA tuvieron al final del estudio puntuaciones significativamente más bajas en la escala PANSS – Positive and Negative Syndrome Scale – que mide los síntomas positivos y negativos de los esquizofrénicos. Lo que llevó a los autores en sus conclusiones a afirmar que “e l Ácido Eicosapentaenoico (EPA) puede representar un nuevo enfoque de tratamiento para la esquizofrenia y ello requiere una investigación a gran escala de ensayos controlados con placebo”. Dos años después Peet aseveraría que cuatro de cada cinco ensayos realizados a doble ciego con EPA en el tratamiento de la esquizofrenia habían tenido resultados positivos. Pero la mayoría de los psiquiatras sigue sin escuchar.
Uno de los casos más conocidos en la literatura científica es el relatado por Basant Puri en su artículo Remisión sostenida de los Síntomas Positivos y Negativos de Esquizofrenia siguiendo un tratamiento con ácido Eicosapentaenoico. En él Puri cuenta cómo trató a un hombre de 31 años diagnosticado de esquizofrenia que sufría alucinaciones auditivas diarias y un complejo sistema alucinatorio iniciado en sus primeros años de adolescencia al que inicialmente se le prescribió Sulpirida. No pudo tomar más que un comprimido de 200 mg porque inmediatamente hubo de suspender la medicación a causa de una grave reacción extrapiramidal. Posteriormente se negó a consumir neurolépticos y se mantuvo libre de cualquier otra medicación antipsicótica hasta que en 1996 dio su consentimiento para entrar en un proceso abierto de un solo caso de estudio siguiendo un tratamiento de 2 gramos diarios de EPA en dosis de 30 mg. El resultado fue una notable mejoría de los síntomas. Y tanto su aspecto general como la condición de la piel mejoraron al cabo de sólo un mes. Sin efecto adverso alguno. De hecho al final del estudio solicitó seguir recibiéndolo y su estado continuó mejorando. ” Nos parece poco probable -declararía Puri al contarlo- que se trate de una remisión espontánea o de una respuesta-placebo. El perfil clínico del paciente se ha mantenido básicamente sin cambios durante los 2 años anteriores y antes de esto no hay pruebas de remisión espontánea o episódica de su enfermedad (.)” Añadiendo más adelante: ” En otro estudio con 20 pacientes que sufrían esquizofrenia el tratamiento con EPA produjo reducciones tanto de los síntomas positivos como de la disquinesia y los resultados preliminares de ensayos a doble ciego controlados con placebo mostraron igualmente que la EPA redujo significativamente los síntomas de esquizofrenia. Sin embargo, en esos ensayos los pacientes también estuvieron recibiendo sus medicamentos antipsicóticos. Nuestro caso tiene pues la ventaja de que no se trata de un factor de confusión. Elegimos el EPA como tratamiento porque inhibe activamente la enzima PLA2 citosólica y se sabe que un exceso de actividad de esa enzima da lugar al agotamiento del ácido araquidónico y DHA en los fosfolípidos de la membrana, lo que se ha sugerido como una característica clave en la etiología de la esquizofrenia”. En todo caso el aspecto más importante del tratamiento con EPA fue que una vez más las resonancias magnéticas realizadas revelaron una reducción en el tamaño de los ventrículos y un aumento del tejido cerebral.
En fin, el caso es que hay muchos más estudios. Los interesados no tienen más que buscarlos en Internet. Y todos ellos coinciden en los beneficios clínicos. En realidad en lo único en que no hay consenso es en el mecanismo bioquímico de acción de los omega 3. Es decir, en cómo logran esos resultados; pero éstos no se discuten.

PUNTO Y FINAL: LOS JÓVENES
Todos sabemos que la mayoría de nuestros jóvenes tienen hoy carencias nutricionales por el tipo de alimentación que hacen. Pocos consumen pescado azul y los que lo hacen lo ingieren escasas veces y en no demasiada cantidad. Y todo indica que ésa es la principal causa del elevado número de problemas mentales que hoy sufren a edades cada vez más tempranas. Desde hiperactividad y problemas de atención a depresión. En ese sentido, Andrew Stoll señala en su libro The Omega 3 Connection: The Groundbreaking Omega 3 Antidepression Diet and Brain Program que hay suficientes pruebas de que muchos actos de rabia y violencia impulsiva -así como la simple hostilidad- pueden ser propiciados en parte por un déficit de omega 3.
De hecho hace ya más de veinte años que algunos investigadores notaron muchas similitudes clínicas entre la deficiencia de omega 3 y el déficit de atención e hiperactividad. ” Lo más sorprendente es que alrededor del 40% de quienes sufren TDAH -señala Stoll en su libro- tienen bajos los niveles de ácidos grasos omega 3 en la sangre”.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Purdue (Indiana, EEUU)también se encontró con que los niños hiperactivos tienen niveles más bajos de ácidos grasos esenciales que los sanos y concluyeron que la suplementación con omega 3 podría ser pues un buen tratamiento para la hiperactividad y el déficit de atención. Por su parte, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Auckland publicaron un artículo que trataba de responder a la pregunta ¿Por qué son diferentes los niños hiperactivos de los niños normales?. El estudio analizó a 48 niños hiperactivos y luego comparó sus resultados con los de otro grupo de 49 niños sanos. Bueno, pues los análisis de sangre mostraron que los hiperactivos tenían niveles más bajos tanto de DHA como de ácido araquidónico.
En esa misma línea está la Dra. Jackeline Stordy -de la Universidad de Surrey (Australia)- quien está convencida de que la dislexia, la dispraxia y la hiperactividad tienen un denominador común: un déficit de ácidos grasos de cadena larga.
Terminamos contando que el resultado de un programa piloto desarrollado en una escuela primaria de Bradford (Gran Bretaña) con niños de 8 y 9 años a los que se dio una dosis diaria de omega 3 fue que el 81% mejoró significativamente en lectura, el 67% en escritura y el 74 % en matemáticas aumentando en todos los casos la concentración en clase. Y que Gesch CB -miembro del Laboratorio de Fisiología de la Universidad de Oxford (Gran Bretaña)- dirigió por su parte un estudio aleatorio con placebo sobre la influencia de la falta de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales en el comportamiento antisocial de jóvenes encarcelados y comprobó que bastaba proporcionarles simplemente esos nutrientes para que su comportamiento violento se redujese significativamente. ” El estudio, controlado con placebo y metodología a doble ciego, ha demostrado -explicarían los autores- que la suplementación de las dietas de los presos con dosis fisiológicas de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales causó una reducción notable de su comportamiento antisocial”. El principal problema, obviamente, no estaba en la falta de esas sustancias en las comidas de las prisiones sino en la carencia de una mínima educación nutricional que hizo escoger siempre a los internos lo menos conveniente. De ahí la necesidad de los suplementos.
Y nosotros nos preguntamos: ¿no es hora de enseñar a la ciudadanía a alimentarse adecuadamente? ¿Y no es hora de imitar al Gobierno británico y empezar a plantearnos también la necesidad de dar cápsulas de aceite de pescado en las escuelas a los niños sabiendo que hoy no están obteniendo suficiente omega 3 por el tipo de alimentación que hacen ? Pero, sobre todo, ¿no es hora de decirles a los psiquiatras que los problemas mentales y de comportamiento -especialmente en el caso de los niños- no se resuelven con fármacos meramente paliativos y de graves efectos secundarios sino proporcionando al cerebro la suficiente cantidad de ácidos grasos esenciales omega 3 y la cantidad mínima diaria de vitaminas, minerales y oligoelementos que todo organismo precisa? ¿O, a pesar de todo, preferirán seguir haciéndose los sordos ante tantas evidencias?.

Sonia Barahona

http://www.dsalud.com/numero106_2.htm

About these ads

9 Respuestas a “ÁCIDO EICOSAPENTAENOICO: EFICAZ Y SEGURO ANTIDEPRESIVO NATURAL

  1. Pues tengo sin tomar antidepresivos mas de 3 meses y medio , y me he mantenido bien , con el acido Ecosapentaenoico, y para los nervios que me recomiendan tomar , pues, tomo media tebleta de rivotril de 2mg diariamente en la mañana como le hago para suspenderla y que tomo en su lugar? que no sea fármaco?De antemano muchas gracias por su amabkle contestación y estoy muy agradecido con ustedes

      • Gracias , pero y el rebote que se produce al suspender el Rivotril , como se elimina? Saludos

      • En ratas, la valeriana tuvo efectos sedantes sobre la actividad EEG. El extracto de valeriana, pero no sus constituyentes químicos individuales, redujeron el metabolismo de la glucosa en el cerebro. Los valpotriatos suprimieron los síntomas asociados al retiro del diazepam. No se reporto toxicidad aguda para los extractos de Valeriana officinalis y una prolongada administración oral de sus constituyentes mayores (valepotriatos) en ratas, no mostró alteraciones sobre animales preñados o su producto.
        Esto ha llevado a los autores a proponer que la valeriana puede ser útil en el tratamiento del síndrome de retiro de benzodiazepina.

        Leer más: http://www.psicofarmacos.info/?contenido=ansioliticos&farma=valeriana-alfenique-hierba-de-los-gatos#ixzz1ND4WIXv3
        Under Creative Commons License: Attribution

  2. Buen dia ojalá puedan responder mis dudas, como les comenté, tomo solamente media tableta de Rivotril de 2mg, que equivaldria a 1 mg,diariamente ahora bien como se puede suspender lentamente, porque suspenderlo de golpe se viene el rebote,ahora bien que tomo en su lugar, ustedes me dijeron que la valeriana,es para evitar los sintomas desagradables del rebote, pero de cuantos miligramos,y si es segura, porque solamente se ha experimentado en animales? ? y como debe de decir el frasco,donde la venden cuantas me puedo tomar? ahora bien que sustancia que no sea fármaco puede sustituir al Rivotril, como mantenimiento diario, por ejemplo que opinan delcomplejo B, bueno ustedes ojalá y pudieran decirme gracias de antemano

  3. este articulo es excepcional parece que hay alguien por ahí que se preocupa un poco por la pobre gente que pese a su deseo de ser normales,no tienen al alcance de ellos las ayudas para lograrlo dado estan sufriendo enfermedades terrorificas como la esquizofrenia,pero en conjunto es fantastico pues los transtornos mentales estan causando mucho sufrimiento no solo a los que lo padecen sino tambien a los que rodean aestas personas

  4. espectacular, impresionante, yo he sentido mejoria inigualable con los acidos omega 3 y eso que solo tuve una depresion leve, pero si me temia que el omega 3 favorecia el mejoramiento y con este articulo me quedan despejadas las dudas !!

  5. la eskizofrenia no es enfermedad sino la respuesta logica a una familia que axfisia y a un entorno desagradable

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s