Mecanismos de Defensa, ver la paja en ojo ajeno y no ver la viga en el propio

Tenemos otra vez al señor Jesús de la Gándara contándonos la preocupación que tiene de como un psiquiatra criminal de guerra por genocidio (un científico según él) como Radovan Karadzic se ha camuflado tan fácilmente como “brujo” o charlatán, y las terapias y medicinas alternativas que no pasan controles farmacéuticos y las que lo pasan tienen un valor al placebo.

Anteriormente en este mismo blog nos contaba que el camino de santiago era una perigrinación llena de locos según sus datos 38 tipos que ingresaron en 7 años, que viene a ser un poco más de 5 al año sobre unas 100.000 personas que recorren al año el camino, con un % de locos del 0,01 sobre el total.

La primera preocupación es el miedo que subyace a todo psiquiatra que su profesión actual, no se diferencia mucho de los charlatanes de pócimas y remedios mágicos que todavía existen hoy en día de manera residual, y que el cambio es tan fácil como quitarse la bata por una túnica maloliente.

Por mucho que la mona se vista de ropajes científicos siempre queda ese miedo de que salga el núcleo místico y pseudocientífico de la disciplina

Aunque intuye que los antidepresivos también su valor terapéutico es igual al placebo pero lo deja para más tarde, no es su tema de denuncia.

Que preocupación tiene este señor con la paja ajena y no ve la viga propia como los ISRS, su valor terapéutico inexistente igual al placebo, Los IMAOs su grave peligro e interacciones con la tiramina, aminoácido que se encuentra en multitud de alimentos, los ATC, los efectos anticolinérgicos y de prolongación del intervalo QT. Neurolépticos las mayores epidemias neurológicas que han desatado sobre la humanidad la clorpromazina, el haloperidol bajo discinesias tardías. La plaga diabética del risperdal y la olanzapina

Pero este señor se preocupa de la paja ajena y no ve el tronco que le tapa la vista, si un curandero y su herboterapia habría causado el 0,01 % de daño que ha echo la farmacología psiquiátrica a la salud ya estarían todos metidos en la cárcel.

El caso Radovan Karadzic y las terapias alternativas: ¿Realidad, milagro o estafa?

A muchos psiquiatras nos resulta difícil evitar cierto desasosiego al ir conociendo los entresijos del caso Radovan Karadzic. Independientemente del trasfondo político del asunto, cuesta creer que sea tan sencillo pasar de psiquiatra a brujo con sólo cambiar de imagen. Lo cual nos obliga a reflexionar sobre un asunto preocupante: la ingente expansión de las terapias alternativas y medicinas ‘no validadas’ científicamente.

Es imposible ofrecer estadísticas fiables sobre la magnitud de su uso actual, pero sabemos que crecen sin parar, incluso en los países más avanzados en medicina científica.

Al respecto la prestigiosa revista ‘Humanidades Médicas’ dedicó un número monográfico (Revista Nº 2, 2003), y nosotros mismos hicimos un estudio en 2002 que mostró que el 36% de las personas atendidas en un Equipo de Salud Mental había acudido o seguía acudiendo a alguna consulta de medicina alternativa a la vez que a su psiquiatra.

¿Y que decir de las terapias herbales que han invadido la vida de las mujeres menopáusicas? ¿O el famoso Aloe Vera?…

La cuestión es si realmente son terapias serias y eficaces o son simples estafas.

Muchas personas opinan que son tan útiles como las terapias científicas y menos peligrosas (¿Naturales, luego sanas?). Otras opinan que “por probar no se pierde nada” (Bueno, quizá se pierda un diagnóstico a tiempo o un tratamiento realmente eficaz). “Hay de todo, como en botica”, dicen los menos comprometidos.

¿Pero qué dicen los estudios científicos? La verdad es que hay pocos estudios serios que hayan comparado la eficacia y seguridad de medicinas alternativas frente a placebo u otras terapias ‘científicas’. Y los pocos, como uno publicado en la prestigiosa ‘The Lancet’ en 2005 sobre homeopatía, u otro en ‘Obstetrics & Gynecology’ en 2004 sobre fitoestrógenos, coinciden en que no se diferencian del placebo, es decir, que curan más por ‘sugestión’ que por verdadera eficacia. Claro que el efecto placebo no es nada despreciable, y quizá otro día trataremos de ello a propósito del polémico asunto de los antidepresivos y el placebo.

Hoy simplemente quiero llamar la atención sobre los abusos que en nombre de la salud cometen muchos atrevidos o desalmados. Unos por simple ignorancia, como los viejos curanderos que realmente creían que curaban, aunque no supieran ni cómo ni por qué. Pero los peligrosos son esas empresas o personas que no dudan en anunciar cualquier clase de milagro salutífero, al que las personas gravemente enfermas o desesperadas no dudan en acudir al precio que sea.

Los del ‘subtipo’ Karadzic, que bien saben lo que hacen y por qué lo hacen, sólo merecen el rigor de ley. Aunque personalmente creo que en este punto las agencias sanitarias son poco ágiles, y no usan con ellos la misma vara de medir que utilizan con los laboratorios o investigadores de medicinas científicas.

¿Usted que opina? ¿Las medicinas alternativas son serias o son simples estafas?

About these ads

Una respuesta a “Mecanismos de Defensa, ver la paja en ojo ajeno y no ver la viga en el propio

  1. Pingback: La Psiquiatría y la Religión « Psiquiatría NET·

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s